Incongruencia

Por mucho que trato de asimilarlo, me es imposible.

No me cabe en la cabeza que la construcción de un aeropuerto se declare asunto de seguridad nacional. Y que por “prudencia” se tolere y admita que el crimen organizado sea el poseedor y el que controle: grandes espacios territoriales de la nación y el monopolio de la violencia.

El gobierno llama prudencia a otra cosa.

Soberanïa

mayo 2013

José Carreño Carlón no tiene remedio. Su columna “Obama-Peña: guerra de expectativas”, desorienta y desinforma. A pesar de las indicaciones de su jefe no puede salir de la lógica de guerra: “Guerras de diversa intensidad se desarrollan en los campos de batalla de los medios”. Llama guerras a “la competencia por (…) darle a la información el giro adecuado a las posiciones e intereses del bando respectivo”.

Es decir, llama guerra a la puja de cada bando por presentar las cosas de acuerdo a su propia conveniencia. Con lo que deja ver que ni siquiera ha ido al mercado. En cualquier negociación y regateo cada negociante trata de imponer su conveniencia, señalando lo que le conviene y soslayando lo que le perjudica.

Y según él, “el juego” de los “equipos de comunicación de los presidentes”, consiste en “sorprender” al otro con “un marco noticioso o una filtración que desarme o debilite a la contraparte ante la opinión pública”. Es decir, los lectores somos retrasados mentales que estamos ajenos a todo y creemos a pie juntillas todo lo que dicen los medios.

Y relaciona “ofensivas”, “la más notable es la desatada (…) por el sector duro de los aparatos de seguridad de Estados Unidos”, que según Carreño “han impuesto un sesgo informativo de supuesta confrontación del gobierno de Washington con el nuevo gobierno mexicano”.

Según Carreño Carlón, con chismes buscan descalificar en la opinión pública el cambio de estrategia en seguridad y obligar a Peña a desistir y a refrendar el aval a la injerencia norteamericana.

Continúa haciendo ver la “impaciencia por la indefinición en seguridad” del Dallas Morning News, ”el telón de incertidumbre” en Los Angeles Times, “el peligro para la alianza” en The Washington Post. Las que contrasta con la declaración de Obama de una nueva era de cooperación económica que se publicó aquí y en España.

En que mundo vive José Carreño Carlón. Federico Campbell Peña, en La Grilla en el Poder reporta que una filtración en The Washington Post y The New York Times afirma que nuestro gobierno expulsó a agentes de la DEA, ATF y CIA que laboraban en el Centro de Inteligencia de la SSP, Ejército y Armada en Monterrey.

No sólo eso, los “NOs” rotundos de nuestro gobierno obligaron en preparación para la visita a ir a negociar a EUA al secretario de Gobernación Miguel Angel Osorio Chong, quien a partir de ahora será la “ventanilla única” para los gringos en cuestión de seguridad (como debe de ser), el canciller José Antonio Meade y el Secretario de Hacienda Luís Videgaray y aquí se entrevistaron el Procurador Eric Holder con el Procurador Jesús Murillo Karam.

Lo que expone la madriza que se desarrolla bajo la mesa y que no ve el aficionado a las peliculas de espanto. Y por eso se pierde una en la que esta ganando nuestro gobierno. Pero más que los hechos, a Carreño le preocupa la opinión gringa. Y ¿que respuesta esperaba a correr a metiches? y que ya no se les permita mangonear nuestros asuntos. Todo malacostumbrado protesta cuando lo corrtigen. Y la aportación de Campbell cambia radicalmente el asunto de la reacción. Porque para tan fea parada en el trasero, la respuestas es casi inexistente. Casi ni hicieron de tos la corrida.

No es una guerra de giros de opinión sino un ajuste de cuentas o un poner las cosas en su lugar. La relación y no opiniones. El otro detalle significativo es que el gringo vino a tragar camote. Quien cree que le fue fácil salir a declarar que los EUA se van a dedicar a bajar el consumo, el tráfico de armas y el lavado del dinero. ¡Sopas!

Es decir cada quien va a atender la parte del problema que le corresponde, la que cae en su territorio. Como siempre debió haber sido. Lo que es un cambio cualitativo radical y de gran calado impuesto por el Preciso. (clap, clap, clap). La deformación, sesgo o giro perverso, no era de percepción u opinión, sino que los gringos vinieran a tomarnos la tarea de lo que debíamos hacer nosotros para resolver los problemas que ellos causdan. Y la “responsabilidad” de ellos consistía en premiar o castigar nuestro esfuerzo y logros. De retrazado mental. Y de los que le preocupe la opinión de gandallas.

La percepción correcta es que “habemus cabeza”, traemos capitán en el puente de mando y esta haciendo lo correcto. Poner las cosas en su lugar. Y parece que hay otro héroe que el “guerrero mediático” tampoco ve. Otro que también se perdió. Y me refiero al general Tomás Angeles Dahuajare, quien como CID, sigue ganando batallas. Y no estaba muerto, andaba en arraigo.

Otro dato que Carreño Carlón ignora es que el Departamento de Justicia de Estados Unidos al mando de Eric Holder tiene que investigar a los agentes gringos involucrados en la Operación Limpieza y sus testigos protegidos. Y se espera un escándalo. Parece que el complot contra el general mexicano lo efectuaron los gringos para evitar que llegara a secretario de la Defensa un general honesto y nacionalista. Como Tomás.

El nacionalismo no es un fanatismo sino una posición inteligente. El nacionalista es el que cree que debemos resolver nuestros problemas con nuestros propios recursos. Pensar con nuestro cerebro, caminar con nuestros pies y trabajar con nuestras manos. A los gringos les conviene que no tengamos cerebro, pies ni manos y que ellos nos hagan todo. Y algunos inútiles y traidores que se saben ineptos e incompetentes creen que lo mejor es entregarnos a extranjeros, porque son menos defectuosos. Pero el extranjero cuida sus intereses y no va a atender los nuestros, solo porque nosotros no los atendemos y se los confiamos a otro.

El nacionalismo consiste en que nuestro procurador sea el que procure justicia en nuestro territorio, que pensemos con nuestro cerebro y actuemos con nuestras instituciones y nuestra propia gente, de acuerdo a nuestras ideas y necesidades. De acuerdo a nuestra conveniencia. Habrá quién diga que no tenemos capacidad. ¿Y como pensamos lograrla? Encargando lo nuestro a otro. Parte del beneficio de hacer las cosas es la ganancia en conocimiento, experiencia y habilidades. Lo que solo se logra asumiendo nuestras responsabilidades y no encargandolas.

Nótese que el Preciso esta reconstruyendo gran parte del entramado conceptual e institucional del gobierno. Que se ha de haber atrofiado cuando estaban de adorno y solo para recibir instrucciones foráneas.

Pero cada quien ve la película que quiere o puede: de chismes, espantos o de lucimiento de inteligencia, carácter y dignidad.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.