¿Que es la Geopolítica?

febrero 2014

Perversidad VI

La primera impresión remite a una sensación ribeteada con visos de formalidad, seriedad y respetabilidad. Parece una inofensiva y bien intencionada disciplina neutral dedicada a estudiar la distribución espacial de las ideologías y preferencias políticas. Creencias y tendencias que se suponen fundadas en credos y propósitos honorables, de pensamiento presentable, serio y maduro, que implican un mínimo de racionalidad y coherencia, además de principios, ética y moral.

Pero nada más errado, porque la falta de honorabilidad y buena fe, hacen de la geopolítica un arquetipo en la historia de la perfidia, descubriéndola como un óbice que impide el avance de la humanidad, a la que desvía por caminos inconvenientes, de retroceso moral e inhumanismo. Es una construcción teórica-ideológica sin caletre ni sindéresis, que es la irracionalidad presentada como la razón, el barbarismo proclamado civilidad y el inhumanismo anunciado como humanismo.

Es la salvaje mentalidad “imperialista”, que apela al abuso de poder para saquear y expoliar a pueblos pacíficos, que para justificarse y reducir a las victimas, elabora su propia y desequilibrada versión de los hechos. La geopolítica es la herramienta de orientación y justificación de los abusadores, que difunden la “corrección y normalidad” de la relación abusiva que imponen por la fuerza a otras sociedades. Como la del primer y tercer mundo.

Como construcción conceptual es hermana perversa de dos disciplinas teórico-prácticas erigidas con propósitos legítimos, honorables y presentables: la Ingeniería Militar y la Ingeniería Civil. La Ingeniería Militar es la planeación física del territorio efectuada para propiciar el bienestar, supervivencia y supremacía de la fortificación. La Ingeniería Civil es la planeación física del territorio realizada para propiciar la vida, bienestar y prosperidad material de la población.

La geopolítica se reduce a una construcción hipotético ideológica de pretextos falaces perpetrada con la intención de justificar y dar facha lógica o apariencia conceptual aceptable, a la búsqueda de beneficios fastuosos y prosperidad material, obstaculizando e impidiendo el desarrollo y bienestar de otros grupos y sociedades, para explotarlos y expoliar los recursos naturales de su territorio.

La absurda construcción conceptual con que la geopolítica encubre sus fines no se puede considerar una concepción coherente porque no contiene nada puntual, propósitos admisibles, una lógica presentable ni acepta nada definido. Lo que la limita a “construcción argumental” que no se sustenta en hechos o relaciones verdaderas ni en concepciones admisibles, porque tanto sus fines como sus medios son inconfesables.

La geopolítica se construye torciendo la lógica y la verdad para reinventar la realidad a fin de explicar y justificar las decisiones y comportamientos de sociedades que procuran su boato y opulencia material fastidiando a los habitantes allende las fronteras de su territorio.

La cultura es el sistema de ideas y comportamientos, en el que a veces los comportamientos reflejan a las ideas y a veces las ideas son reflejo de los comportamientos. La geopolítica es una infracultura en la que las ideas siguen a los comportamientos. Pero al seguir o conceptualizar comportamientos impresentables, resultan inaceptables las ideas que “justifican” o pretenden hacer ver como validos, correctos, conscientes, legítimos y humanos, comportamientos que son inaceptables.

Es una familia de falacias que padece una inestabilidad necesaria por la excentricidad que resulta de que los pretextos para expoliar congéneres desconocidos y las justificaciones para invadir, robar, matar y someter a otros pueblos, no estén dirigidas a las víctimas, sino a anestesiar y sosegar los principios de la propia sociedad de los depredadores, la sociedad beneficiaria.

Lo que la hace poco cuestionada y revisada, lo que permite una lógica no racional, que suplanta la razón y la moral, con medias verdades e ideales fantasiosos y míticos, en gestas que por mucho que deformen los hechos no alcanzan a tapar lo impresentable de su “ética” y lo incoherente de su lógica, lo inconfesable de los actos ilegítimos e inhumanos que pretende justificar y purificar.

Su esencia ha cambiado poco, siendo su mayor variación al pasar de la prehistoria a la historia, en contraposición con su justificación y aceptación pública, que de no tener ninguna importancia en la prehistoria, en la historia junto con el cambio y estabilización del fondo, su apariencia fue ganando importancia, que llegó a un abierto protagonismo que la llevó a ser actriz principal en las relaciones internacionales, hasta alcanzar en el siglo pasado un máximo de impudicia y cinismo. Tal que ofendió tanto a las conciencias honestas y decentes del mundo (que las hay), lo que la hizo periclitar, al grado que actualmente se encuentre agazapada, semiescondida, muy disimulada y totalmente negada, pero muy vigente y actuante. Disfrazada de que ya no existe.

Es un propósito animal arcaico al que la racionalidad envileció y ha sobrevivido cambiando de máscara, reemplazándola de acuerdo a las circunstancias y al avance de la racionalidad y moral en el mundo. Lo que la hace un dinosaurico camaleón, que no era una enfermedad de todas las sociedades, ni siquiera de un número significativo de ellas.

Como lo demuestran los dos artículos sobre China que publicamos previamente: El de la cultura China y el de la guerra del opio. Y después de establecer ese hecho, toca revisar los cambios de fondo y forma que ha tenido a lo largo de la historia. Así primero veremos el fondo que tuvo la pre geopolítica en la prehistoria y en lo que degeneró y lo poco que con el tiempo ha cambiado ese depravado fondo y como en la historia su evolución se ha limitado al del disfraz.

Así en la siguiente entrega veremos el fondo original y en las siguientes revisaré varias formas o presentaciones suyas para tener un amplio panorama de sus cambios.

Ligas de antecedentes sobre geopolítica o “La hermana perversa de la ingeniería civil” publicados en Grilla en el Poder

Perversidad V (Zancadilla al humanismo o Guerra del Opio)

http://grillaenelpoder.com.mx/edicion/index.php?option=com_content&view=article&id=18442:perversidad-v-angel-pujalte-pineiro&catid=46:columna&Itemid=68

Perversidad IV

http://grillaenelpoder.com.mx/edicion/index.php?option=com_content&view=article&id=17391:perversidad-iv-angel-pujalte-pineiro&catid=46:columna&Itemid=68

Sapere Aude (Evolucionismo y organicismo) (Geopolíticos)

http://www.grillaenelpoder.com.mx/edicion/index.php?option=com_content&view=article&id=11012:sapere-aude-angel-pujalte-pineiro&catid=46:columna&Itemid=68

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

http://www.grillaenelpoder.com.mx/news/index.php/columnas/columnistas/1223-perversidad-vi-angel-pujalte-pineiro

Zancadilla al humanismo

agosto 2013

Perversidad V

La Perversidad IV mostró en que consiste la salud social. Con un caso real aclaró que el orden social no depende de leyes, jueces, abogados, policías ni soldados. Sino de cimentar la convivencia en una infraestructura cultural humana, en un sistema de ideas y comportamientos centrado en el hombre, lo que crea una convivencia civilizada, como en China antes de las guerras del opio, donde se vivía en un ambiente social de respeto, urbanidad y buen gusto.

Gracias a que su sistema conceptual organizacional del mundo ponía en primer plano a la relación con los demás, centrado en relacionarse en forma decente con los congéneres, fue una cultura que instituyó un ambiente social en el que era mal vista la desconsideración y propasarse con los demás. Lo que creó un contexto en el que nadie cuidaba a nadie, sino cada quién se cuidaba a sí mismo. Lo que modulo en forma humana, considerada y civilizada a la convivencia social. Mostrando lo que es la salud social.

Ignoro si encontrar el peso y valor determinante que tiene la cultura en la organización social fue un logro inconsciente o si la pisoteada que le dio la Perversa Albión a la decencia, dejó sin valor ni sentido a la infraestructura cultural humana como fundamento del orden en la convivencia social.

En cualquier caso actualmente se busca en forma infructuosa establecer el orden social, con medios que la experiencia china demostró que son incompetentes, como la formulación de leyes, la proliferación de abogados y jueces y la coacción con policías y soldados. Lo que es otra presentación del error más común en la administración social, la irracionalidad de querer enmendar algo actuando sobre los efectos, en vez de corregir las causas. Error que es el principal aliado del subdesarrollo, los desequilibrios sociales, la pobreza y el hambre.

Un síntoma del tercermundismo es confundir a la cultura con mercancías comerciales, de las que viven esnobs que al rebajarla, evitan que se reconozca a la infraestructura cultural social como el fondo que determina la forma de la convivencia social.

El ingrediente principal de la totalidad de los problemas: políticos, económicos y sociales de los que se desentiende CONACULTA, para en vez irresponsablemente despilfarrar presupuestos públicos, en simular responsabilidad con la difusión de subproductos marginales y el fácil deliquio de elites, que la gravedad de los problemas sociales revela banales.

Pero esa es otra historia, aquí presento la forma en que se enfermó al orden social más sano que ha conocido el mundo. Fue precisamente su compostura, la que resultó su mayor desventaja contra los indecentes, abusivos y acreditones mercenarios, que por intereses materiales mancillaron lo espiritual que tenía verdadero valor para la humanidad: la decencia. Salvajes que por lo que brilla desgraciaron lo imponderable de mayor valor para el hombre.

China vivió siglos en paz interna y externa, gracias a un equilibrio interno que se reflejaba en autosuficiencia, en parte propiciado porque su lejanía restringió el intercambio de ideas y mercancías con Europa, lo que distanció la evolución de particularidades culturales y materiales.

Desarrollos culturales independientes que desembocaron en visiones incomprensibles e incompatibles, que no se interesaron en descifrar al otro, lo que determinó el rumbo que ha seguido el mundo. Los imperios no eran lo que son ahora. China y Rusia se denominaban imperios pero distaban mucho del imperialismo actual. La Revolución Romana aportó al imperialismo, el menosprecio por las mercancías de bajo valor comercial y de su necesidad social, como la comida, para concentrarse en mercancías de alto valor comercial, de alta rentabilidad. Como eran los productos de lujo chinos.

Los imperialistas o “potencias” como gustan autodenominarse, del siglo XVIII: Inglaterra, Estados Unidos, Francia, Holanda, Alemania, Rusia, ambicionaban una tajada del monopolio de Portugal, que desde el siglo XVI les había comido el mandado en el comercio de productos de lujo Chinos: porcelana, seda, te y especias.

El comercio marítimo directo entre Europa y China comenzó en el siglo XVI. Gracias a la ruta que abrió Vasco de Gama, los portugueses establecieron la colonia de Goa en la India y en 1557 arrendaron Macao a los chinos, creando un polo importante de comercio con India, China del sur, Japón, y Asia del Sudeste.

En 1601 los holandeses desplazaron a los portugueses en el monopolio del comercio oriental. En 1637 la Compañía de las Indias Orientales inglesa desplazó a los holandeses y en 1773 obtuvo el monopolio del comercio con Oriente y en 1797 el de la manufactura de opio en la India.

En 1784, los recién constituidos Estados Unidos de América llegaron a comerciar y pronto superaron a Francia. Rusia, que hasta entonces sólo comerciaba con China a través de sus fronteras comunes, en 1805 reclamó, sin éxito, el acceso portuario y los mismos privilegios que las demás potencias. Todos los imperialistas del mundo estaban tras las riquezas de China, como moscas tras la miel.

En 1793 el rey británico George III, envió al Lord McCartney a la corte del Emperador Ch’ien Lung en Beijing, para establecer embajadas e incrementar el comercio, ofreciendo lo que consideraban maravillas producidas en la primera Revolución Industrial. A lo que el emperador respondió con una carta al Rey, de la que diversos fragmentos dejan ver la distancia en las posiciones británicas y chinas.

Lo importante del hecho es que ese encuentro fue un choque del derecho de una sociedad a su independencia, privacidad, autodeterminación y soberanía, con la capacidad que la fuerza otorga para determinar la forma “correcta” en la que otros deben pensar y vivir y para disponer de sus bienes y propiedades. El encuentro entre la convivencia civilizada y la ley de la selva.

Fragmentos de la respuesta de Ch’ien Lung reflejan las pretensiones inglesas:

-“Usted pide una pequeña isla para que residan los comerciantes y puedan almacenar bienes, poder comerciar hasta el norte, etc. Estos nuevos requerimientos son un mal ejemplo para los otros países, que podrían hacer pedidos similares: Portugal e Italia ya los han hecho. ¡No puedo dar una porción de territorio chino a cada uno!”

En todo caso es una legítima defensa de la soberanía territorial y autodeterminación de los pueblos. Y ojo, habrá que ver que aprendieron los Chinos de esta experiencia, en previsión de lo que pueden pretender en Cancún. Continúa la respuesta:

-“En cuanto a religión, China tiene un sistema moral y un código legal”.

Es respuesta a solicitud de autorizar misioneros. Como vimos en la Perversidad IV, la infraestructura cultural China era superior para fincar la convivencia social que la de los demás países del mundo, como lo prueba la armonía en que vivían y que era un orden que los que pretendían culturizarlos, a la fecha no logran. Y con todo el Emperador Chino se porta decente:

-“En China poseemos de todo. Europa necesita nuestro té, sedas y porcelanas. Por tanto, el comercio es un beneficio que les concedernos, pues el principio del Trono es tratar a los extranjeros con indulgencia y controlar pacíficamente a las tribus bárbaras exteriores.”

Aclara que colabora lo prudente para no desordenar ni contaminar a su propia sociedad con las malas ideas y costumbres de los salvajes foráneos. Muy decente y considerado.

-“No olvido la remota soledad de su isla ni su excusable ignorancia de nuestras costumbres. (…) Permitir el libre movimiento de los mercaderes bárbaros causaría roces con los chinos.”

-“Acepto sus tributos y le envío sedas y curiosidades.”

Pero no solo los ingleses desconocían la cultura (el sistema de ideas y comportamientos) chino, sino que los chinos tampoco sabían con quien trataban ni de lo que eran capaces. Si se ve fríamente, los chinos están en todo su derecho legítimo de defender su independencia, privacidad, autodeterminación, soberanía, bienes materiales, territorio y no querían molestar a nadie.

Como las naciones occidentales no poseían nada que le interesase a los chinos para intercambiar por todo lo que codiciaban, los imperialistas buscaron otras formas de doblegar a China, como hacer adicta a la población para venderle drogas. Con lo que inauguran la cultura pusher y narcotráfico.

El opio lo producía China desde el siglo XV. Los mogoles, lo comerciaban al menos desde el reino de Akbar (1556–1605). Pero su uso era medicinal. Los españoles que intercambiaban maíz y tabaco de América, inventaron fumarlo mezclado con tabaco. En 1629 los holandeses se apoderaron de Formosa e introdujeron el vicio de fumar opio, que aprendieron de los españoles. Cuando China se apoderó de Formosa en 1683, el vicio se propagó al continente.

En 1729, el emperador proclamó el primer edicto contra el opio: los vendedores serían castigados con la muerte y sus asistentes con latigazos y deportación. Sin embargo, el edicto era burlado por el contrabando y la entrada legal de opio «para uso medicinal” y a que los chinos eran más habladores que cumplidores.

Los británicos se dieron cuenta de las grandes ganancias del mercado del opio que dominaba Holanda desde la isla de Java, por lo que al invadir Bengala en 1764 comenzaron a producir grandes cantidades de opio en la India.

Para 1829, Estados Unidos, Reino Unido y Francia surtían opio en forma desenfrenada dañando la salud, economía y causando problemas sociales a China, por lo que el Emperador decidió suprimir el ingreso de opio dictando, de nuevo, la pena de muerte para los traficantes y enviando a Cantón, al comisionado imperial Lin Hse Tsu.

Lin Hse Tsu envió una carta a la Reina Victoria en la que le pide que respete las reglas del comercio internacional y prohíba el cultivo y comercio del opio en sus dominios. El texto esclarece la personalidad de ambos. Después de informarle que a pesar de establecer la pena de muerte, que no cumplió y la destrucción de cajones de opio, que si cumplió, le informa que se sigue contrabandeando opio (para difundir):

(…) “el veneno a todas las provincias” (…) “Ustedes mismos prohíben el contrabando en sus dominios, prohíben fumar opio en Inglaterra y no siembran opio en Londres, Escocia ni Irlanda. En cambio, en seis zonas de la India lo siembran, de colina a colina. Usted debe erradicar esas plantaciones y hacer que se siembren cereales.” (…) “Hace doscientos años que ustedes gozan de la gracia de comerciar con nosotros. Obtienen productos benéficos, como té, sedas, porcelana y ruibarbo. Y no solo para cubrir sus necesidades, sino que lo revenden a otros países, triplicando ganancias.” (…) “A cambio nos venden artículos que nos resultan prescindibles y, de contrabando, la droga venenosa. ¿Cómo pueden vendernos esto si no es por un deseo insaciable?

Todo lo cual es razonable y legítimo, pero demuestra que los chinos no encontraban forma racional ni a que apelar para detener el contrabando de droga. Lo que no les importaba a los ingleses ya que obtenían alrededor del 400 por ciento de ganancia por sembrar amapola y producir opio en India, utilidades con las que compraban productos chinos a los que triplicaban el costo en el mercado internacional. Eso es no tener amigos sino solo intereses. Tampoco principios ni valores. Eso es el imperialismo en crudo.

Gran Bretaña estaba decidida a mantener y acrecentar esas ganancias sin importarle si tenía que envenenar gente y contrabandear drogas, como buenos piratas o corsarios, tampoco le importó matar directamente y tenía el poder bélico para lograrlo.

Como Lin Hse Tsu destruyó más de 20.000 cajas con 70 Kg. de opio cada una (1.5 Ton) y expulsó a los comerciantes británicos, que no mató, estos se quejaron ante el gobierno británico, el cual decidió atacar a China para obligarla a comprar el opio cultivado en la India británica y mantener el negocio.

El pretexto de Inglaterra fue que Lin Hse Tsu había mantenido cautivos y sin alimentos a los súbditos británicos hasta que entregaron la droga. Y que debían mostrar su fuerza para que los chinos abandonaran su actitud de superioridad y sinocentrismo y entablaran relaciones comerciales “igualitarias”.

Si se ve fríamente, la excusa del sinocentrismo y la actitud de superioridad son estupideces que no se traga nadie con dos dedos de frente. Igual que los ingleses, los chinos se creían el centro del mundo y su superioridad cultural era real y no aspiraban a imponerle nada a nadie. Su pecado era querer vivir en paz. En contraposición los ingleses se atribuyeron el derecho de imponerles a otros su forma de pensar y ver las cosas y de obligar a los demás a hacer lo que ellos quieren y como a ellos les conviene y apropiarse de los bienes y recursos ajenos. La mentalidad imperialista.

La justificación del sinocentrismo, que todavía algunos irreflexivos repiten y el complejo de superioridad chino, es un pretexto muy pobre para atacar y abusar de nadie. Los acreditones no podían alegar atraso cultural o primitivismo, como con los pueblos de América y África, porque la cultura China era imbatible, por lo que para respaldar su abuso, lo único que pudieron inventar fue ese absurdo pretexto, que se cae solo.

Así en febrero de 1840, el gobierno británico envió modernos buques de metal a destrozar la escuadra china de juncos y tropas con armas modernas a realizar una masacre y pillaje contra los indefensos chinos que salieron a defenderse con paraguas, cuchillos y arqueros. Solo hasta la primera década del siglo veinte apareció en China el “Nuevo Ejército” de Yüan Shih-kai. En el que lo de “Nuevo Ejército” quería decir una organización incipiente y a que los soldados en vez de carabinas de caza portaban fusiles Krupp.

Como en 1840 las indefensas tropas chinas no pudieron hacer frente a los británicos, en 1842 tuvieron que firmar la paz humillante del Tratado de Nanjing, que obligaba a China a: Pagar indemnización de guerra y por el opio que destruyó Lin en 1839, entregar a Gran Bretaña la isla de Hong Kong, concederle el rango de «nación más favorecida» y abrirle totalmente los puertos de Guangzhou, Shanghai y tres puertos más.

Lo que los ingleses aprovecharon para convertir a Hong Kong en un gran depósito de droga y a Shanghai en el centro del narcotráfico. Un negocio tan prospero que en 1865 fue necesario crear la banca HSBC (The Hongkong and Shanghai Banking Corporation) con el fin de administrar las enormes ganancias generadas por el tráfico de opio.

Pero eso fue solo el primer golpe, atrás de los ingleses y siguiendo su ejemplo, llegaron los demás imperialistas a tomar parte del botín obligando a China a firmar más tratados desiguales como el de Nanjing. En que los acreditones tenían todos los derechos y China todas las obligaciones. Como pagar grandes montos por compensaciones de Guerra, abrir puertos para el comercio, ceder o entregar territorios y hacer concesiones de soberanía a extranjeros.

Los principales Tratados Desiguales impuestos a China son: Tratado de Nankín (1842) con el Reino Unido; Tratado de Wanghia (1844) con Estados Unidos; Tratado de Whampoa (1844) con Francia; Tratado de Aigun (1858) con Rusia; Tratado de Tientsin (1858) con Francia, Reino Unido, Rusia y Estados Unidos; Convención de Pekín (1860) con Francia, Reino Unido, y Rusia; Tratado de Pekín Sino-Portugués (1887) con Portugal; Tratado de Shimonoseki (1895) con Japón; Tratado Li-Lobanov (1896) con Rusia; Convención para la extensión del Territorio de Hong Kong (1898) con el Reino Unido; Protocolo Boxer (1901) con Francia, Reino Unido, Rusia, Estados Unidos, Japón, Alemania, Italia, Imperio austrohúngaro, Bélgica, España y Holanda; Veintiuna exigencias (1915) Con Japón

La impotencia del pacifismo y humanismo chino ante los abusos y vejaciones por la fuerza de las potencias imperialistas, ocasionó la Rebelión Taiping (1850–1864), la Rebelión Boxer (1899–1901), la caída de la Dinastía Qing en 1912 y todos los experimentos de organización política y social por los que ha atravesado.

Los chinos son una sociedad a la que sacaron a la fuerza de su lugar y equilibrio e invalidaron sus humanas reglas de juego, por lo que está tratando de encontrar su nuevo lugar en el mundo, en el que se busca acomodar jugando con reglas de juego que no son suyas, sino las que le enseñaron a jugar.

No es un pueblo guerrero, pero tampoco son tontos, desmemoriados ni acomplejados. Parte del triunfo del imperialismo es haber logrado que muchos pueblos hayan perdido su amor propio y toda noción de lo que es el respeto y la dignidad. Por lo que convencidos de su inferioridad e incapacidad ya no aspiran a ser tratados con igualdad y decoro.

No es el caso de China, que tiene un enorme potencial y son una sociedad incomprendida y maltratada que busca lo que cualquiera que no se doblega: respeto y dignidad. Por eso hay que tratarlos con cuidado y prudencia. Para lo cual es imprescindible entenderlos y no subestimarlos.

Y aquí no acaba el cuento chino, es apenas el principio, en subsecuentes entregas veremos la cara que le ha puesto a China “la hermana perversa de la ingeniería civil” la geopolítica y sus consecuencias materiales y conceptuales.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

El monóculo ingles

junio 2013

Solo ver lo que se quiere

Ernest Hemingway, a su regreso de China, comentó que un oficial chino le manifestó: “¿Sabe por qué el inglés una monóculo? Porque así, con un ojo ve lo que quiere ver y con el otro no ve lo que no quiere ver”.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

Desarrollo y TLC

junio 2013

Perversidad

Todo tiene tanto de bueno como de malo y lo inteligente consiste en encontrar lo aprovechable. Sobre esa base fructifico la infamia de José Carreño Carlón para exponer el principal óbice en que recala el desarrollo nacional. En especial el bienestar, la prosperidad material y el desarrollo armónico de las facultades positivas de la población.

Su columna “China en México: entre vencer y venderle al gigante”, lejos de ser un análisis serio que revele y oriente, es un apendejante. Un claro ejemplo de los mensajes con los que lo peor de la política buscan manipular desorientar y hacer bolas a la población. Lo complementario de la inepta educación con la que se derrota a la democracia y al progreso.

La entrega es un collage de mitos y engaños encubiertos en un galimatías disfrazado de análisis de la evolución de la percepción de la ciudadanía, cuando precisamente es a la que pretende extraviar. A la percepción de una ciudadanía a la que insiste en considerar retrazada mental.

La primer falacia: “Cuando el TLC detonó las exportaciones mexicanas a EU y permitió una rápida recuperación del colapso de 1995 que siguió al “error de diciembre” de 1994”. El error de diciembre es un cuento para chupadedos. Presupone que la economía de un país depende, como la brujería y magia, de pronunciar las palabras adecuadas en el momento adecuado. Lo que es una superstición.

Tan solo vean como el principal defecto de Agustín Carstens es la comunicación y lo desafortunado de sus ocurrencias (catarrito, bache). Pero él puede decir lo que quiera, ya que lo que diga no importa, porque en los hechos da buenos resultados. Al grado de mostrar la diferencia entre los habladores, limitados a divulgar delirios, como José Carreño Carlón y un profesional que en verdad administra una frontera de contacto de la sociedad con el mundo real. Alguien que opera en el mundo verdadero y que en vez de habladas da resultados verdaderos, palpables, medibles y pesables. Creiques y penseques contra resultados. Ruido contra hechos.

El verdadero “error de aquél diciembre” fue el no destapar la cloaca que puso al borde del precipicio al país. No revelar que en diciembre explotó una bomba que se armó y cebó a todo lo largo del sexenio anterior. Otra parte de la artimaña, es el TLC que opero como pajarito distractor para que la población no vea lo que el mago se echa a la bolsa con la otra mano y quizás hasta como justificación al desmedido saqueo de los recursos que sufrió la sociedad.

O habrá quien crea que el tonto de Granier invento lo que hizo o lo aprendió de inefables como el verdadero patrón de Carlón. Las crudas económicas sexenales se arraigaron a partir de Echeverría. Parte por malversar y parte por saquear los recursos.

Pero lo que potenció la cruda económica del sexenio de Salinas y Carreño Carlón, fue un triple saqueo. En que además de vaciar las arcas, también se carrancearon las empresas productivas del gobierno. La única que les faltó fue PEMEX. Y el tamaño del hoyo que dejaron se palpa con que uno de los agraciados con un monopolio, es hoy el hombre más rico del mundo.

Se robaron los recursos que acostumbraban robarse, privatizaron empresas que en forma ineficaz, incompetente e inepta metían algo de dinero al gobierno, lo que fue otra merma y también se robaron el producto de la venta de esas empresas. El error de diciembre no fue unas palabras cabalísticas mal pronunciadas sino encontrar, como Núñez en Tabasco, las arcas vacías y todo empeñado.

Y lo que salvó al país no fue el TLC, sino la capacidad de Zedillo y la generosidad de Clinton, que de su caja chica le tiró una cuerda salvavidas. (Lo que tenía para chicles). El TLC es otro fraude. De entrada ¿que mercancías mexicanas teníamos y hasta la fecha tenemos para vender al exterior?: ojitos de dios, ceniceros de barro, baleros y trompos de madera.

Las industrias automotriz y de pantallas planas son otro engaño de mitómanos estafadores de la sociedad, como José Carreño Carlón, que viven de desorientar a la sociedad. Los goebbelitos propalan que son industria mexicana porque las plantas están en nuestro territorio. Gracias a que a los verdaderos dueños les conviene ponerlas cerca de la mano de obra y materias primas baratas. Que es lo que, además de ubicación geográfica, aportamos. Están aquí por logística y evitar contaminar su territorio.

Pero el plusvalor de esos productos de esa “industria mexicana”, las ganancias, que es lo gordo y lo valioso de una industria, la tajada del león se va a donde están los verdaderos dueños, que no son mexicanos. Por eso el TLC en vez de propiciar el desarrollo armónico de la estructura económica y social nacional, decapitó a los empresarios y descubridores nacionales. Y fastidió a la clase media.

A propósito no utilizo la palabra “investigadores” porque se la han apropiado una mafia de parásitos caviar. Que sin empacho son limosneros de recursos públicos, a pesar que la mayoría de las patentes de lo que fabrica nuestra mano de obra se va al extranjero. Y lo lógico es o pagar patentes foráneas o mantener parásitos internos, que van para treinta años viviendo de la promesa que van a evitarlo.

El fraude de los “no descubridores”, que viven de investigar sin descubrir nada y de los empresarios artificiales, que dependen de monopolios, cuyas ganancias les permitiría jalar a toda la economía nacional. Lo demuestra que no hacen nada por el país, porque en vez de empresarios de verdad son apostadores y rentistas, que despluman a la sociedad y en vez de invertir sus desproporcionadas utilidades en industria pesada, con que jalar cadenas productivas nacionales, lo hacen en negocios de viuda (cafeterías y tiendas de fayuca).

El artículo da para más, noten que aquí apenas desgranamos una oración, pero en esta entrega allí lo dejo, para seguir desmenuzando pifias y falacias del resto de la columna “China en México: entre vencer y venderle al gigante”, en entregas posteriores. Lo que haré con especial interés, ya que el “chivo en cristalería” se metió a mi cancha: la geopolítica. Precisamente “La hermana perversa de la ingeniería civil” es la geopolítica. El conocimiento base de la ingeniería militar, la civil y la geopolítica es el mismo. La hermana mayor es la ingeniería militar, que hace por la fortificación, lo mismo que la civil debe hacer por los asentamientos y la geopolítica es la hermana perversa porque mientras la militar y la civil buscan beneficiar a la fortificación o al asentamiento, la geopolítica busca perjudicar al que estudia.

Por lo mismo agradezco a Carreño Carlón la invaluable oportunidad para exponer el verdadero fondo, serio y profesional de las cosas, ya que en nuestro país se desconoce la ingeniería militar, los investigadores desvirtuaron y extraviaron a la ingeniería civil, en su desmedido afán de apropiarse territorios presupuestales, por lo que ya tampoco existe ni su recuerdo y se confunde con limitadas especialidades.

Y la geopolítica, sin el conocimiento de las auténticas ingenierías y por el escotoma de atrofiados fraccionarios, que por el nombre la creen competencia de la ciencia política, pues hace que haya mucho que aclarar y ventilar en público.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

http://www.grillaenelpoder.com.mx/edicion/index.php?option=com_content&view=article&id=16839:perversidad-angel-pujalte-pineiro-&catid=46:columna&Itemid=68