Ingenieros auténticos

Me preguntan el significado del postulado «Por la resurrección de la Ingeniería Civil», como si la ingeniería no existiera y no hubieran «ingenieros».

La mejor forma de responder es con la minuta de la reunión del «Comité de Estudios» del «Colegio de Ingenieros Civiles de México», de mayo del 2003, cuyo tema fue contrastar el cambio de mentalidad y nivel que había en el XIV Congreso de Ingeniería Civil, de Diciembre de 1994, con la del 2003. .

De 1994 a 2003 el cambio ya era dramático. Pero nunca creímos que llegaría la situación actual. El 1994 los ingenieros tenían estatura y visión amplia y profunda. De aquellos ingenieros todavía en 2003 quedaban algunos en el Comité de Estudios del CICM. Hoy ya no queda ni el recuerdo, de ellos, de la auténtica Ingeniería Civil ni de la responsabilidad social de las profesiones.

Y si no juzguen Ustedes. El que vea que mire y el que oiga que escuche.

3a. entrega                                                                          mayo de 2003.

 Referencia, XIV Congreso de Ingeniería Civil

Diciembre de 1994.

                                                                                Organización social

 La estructura del mecanismo político del poder, centralizado en el Valle de México, ha provocado en los diversos asentamientos humanos del país que los flujos financieros y de información no se realicen en forma paulatina de abajo hacia arriba, de acuerdo con los canales establecidos por el plan de organización social que es la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,

 La falta de información y de recursos financieros en el ámbito municipal provoca la disolución de las responsabilidades del gobierno municipal hacia los ciudadanos. No se responde en forma natural más que hacia quien proporciona los recursos financieros en forma directa. La falta de información también rompe el proceso directivo a nivel municipal, inhibiendo la posibilidad de conocer los efectos de las resoluciones adoptadas.

 La responsabilidad municipal y estatal se orienta hacia el Gobierno Federal, ya que de éste recibe los recursos y es a éste a quien debe responder por el uso de los mismos. Quizá la consecuencia más grave de la situación que se observa sea la pérdida de la noción de la ciudadanía por parte de los habitantes de la población. Noción de ciudadanía que no puede rescatarse sin restablecer la relación ciudadano-autoridad electa, y la conciencia ciudadana de contribuir mediante el pago de impuestos y de servicios al mejoramiento de la calidad de vida de la población que habita.

 Esto también se llama confianza pública, que no es sino la manifestación cuantitativa de que la sociedad ha recibido los servicios por los que ha pagado, ya sea moral o materialmente. La falta de autonomía municipal y del concepto de ciudadanía no solamente impide a las poblaciones hacerse autoresponsables de su propio desarrollo, sino que además nos hace considerar la cuestión de que si las ciudades en México pueden recibir el nombre de ciudades en el sentido real de la palabra, o solamente podemos calificarlas como conglomerados humanos, donde probablemente dominen los intereses personales sin tomar en cuenta los intereses de la comunidad.

Estrategia general de desarrollo de ciudades

  1. Examinar el cuadro jurídico o institucional como factor causal de los problemas de la ciudad,
  1. Necesidad de modificar ese factor para alcanzar los resultados apetecidos, ya que no es un presupuesto natural, sino fruto de la convención, resultado de decisiones contingentes y siempre revisable por el legislador.
  1. Los flujos financieros y de información para el desarrollo de la ciudad se deben realizar en forma paulatina, de abajo hacia arriba, y siguiendo los canales establecidos por el plan de organización social que es la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

 Lo anterior significa modificar la actitud del poder político, que tiende a lo hegemónico, de manera que, estableciéndose un orden social que restituya el pacto ciudadano, haga del municipio la piedra angular de los sistemas políticos, jurídicos, sociales y de finanzas públicas. Lo anterior conducirá a una estrategia de desarrollo nacional equilibrado, basado en la autonomía municipal (el municipio libre), la urbanización rural y la agrupación de los municipios en estados libres y soberanos. Se pretende modificar el patrón de organización hegemónica, sustituyéndolo por un patrón de organización equística, en el que cada asentamiento humano se desarrolle por sus méritos y con sus particularidades de riqueza natural. Las relaciones de asociación sustituirían la relación de dominación, a fin de llegar a la utilización común y ordenada de todos los medios materiales e intelectuales con que se cuenta. 

  1. Restituir la confianza pública mediante el restablecimiento de la relación directa ciudadano-autoridad electa. Esto solamente podrá lograrse fortaleciendo la autoridad municipal y canalizando las contribuciones ciudadanas a través de la tesorería municipal. La restitución de la confianza pública que se lograría a nivel municipal será también una contribución importante en el proceso de lograr la identidad ciudadana y nacional.
  1. Cambiar el modelo de desarrollo basado en el concepto de polos de desarrollo por el de modelos de desarrollo distributivo, orientado al fortalecimiento de los mercados internos regionales mediante el aprovechamiento de los recursos naturales en el sitio que éstos se encuentren.

 Lo anterior implica el desarrollo equístico de la red de transporte, tanto en el plano citadino como en los planos estatal y nacional. 

  1. La ley general de asentamientos humanos puede ser un instrumento poderoso para lograr el restablecimiento del orden constitucional en el país. Sugerimos que en la ley mencionada se enfaticen los conceptos de municipio libre, urbanización rural, desarrollo armónico, condición ciudadana (relación ciudadano-autoridad electa) y confianza pública.
  1. Consecuentemente con lo anterior se recomienda dar plena vigencia a las leyes y códigos de los estados.
  1. El crecimiento acelerado de las grandes ciudades debido básicamente al establecimiento de colonias precaristas que forman cinturones de miseria, encuentran su explicación en la falta de trabajo y de servicios urbanos en los municipios rurales. Esta situación obliga a la población rural acercarse en búsqueda de empleos y servicios a los principales nścleos poblacionales. Desde este punto de vista, el problema de la ciudad es el problema del campo y sólo podrá solucionarse con una estrategia de desarrollo basada en la autonomía municipal y la urbanización rural. También la diferencia de salarios entre ciudad y campo (…) (son mayores los de las ciudades) ha sido un factor muy influyente en este fenómeno. El flujo migratorio también puede cambiarse estableciendo en el campo salarios mayores a los de la ciudad.

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Correspondencia en el 2003 por los edificios dañados por el sismo del 85 que no se habían reparado

Carta al Coordinador Técnico de la Secretaría de Obras y Servicios del Gobierno del D.F., respuesta elusiva del Coordinador Técnico, respuesta del Comité insistiendo en solicitar información adecuada, respuesta de nuevo elusiva del Coordinador Técnico al Comité, tercera carta del Comité al Coordinador Técnico y carta al Jefe de Gobierno.

1a carta CE al GDF1a resp GDF al CE1a resp GDF al CE anexo2a carta CE al GDF2a resp GDF al CE3a carta del CE al GDFCarta al Jefe de Gobierno

La infracultura en la construcción

Exhibe los comportamientos torcidos en la practica profesional que se creen legítimos.En un repaso analítico de las principales instancias de un proyecto (gerencia, consultoría, supervisión y construcción) carea la conducta desviada con la acción ejecutada en forma rigurosamente profesional, con arreglo a sus alcances y fines, logrando mediante la confrontación una inteligibilidad evidente que expone y permite comprender lo que en verdad se hace y logra lo acostumbrado y el sentido y la medida en la que desvían a la práctica profesional de sus fines legítimos. Distingue índoles, sentidos, alcances, metas y responsabilidades de cada participante.

Aflora deficiencias en el Reglamento de la Construcción y la Ley de Profesiones. Descubre causas por las que los resultados de la profesión no son los esperados y posibles y es un enfoque imprescindible para hacer mejoras estructurales de verdadero fondo en la profesión.

Aunque la referencia es un proyecto de ingeniería, las distorsiones resultan similares a las que se dan en cualquier actividad que maneje recursos. Aclara y explica las desagradables sorpresas en la construcción privada y en las obras públicas.

Aqui se encuentran las explicaciones de los socavones y edificos que los sismos derrumban que matan gente y los despilfarros y perdidas econimicas por proyectos irracionales y obras disfuncionales como la Linea Dorada del Metro de la CDMX.

Este libro lejos de envejecer cada día cobra mayor vigencia. No falta dia con hechos que comprueben lo que denuncia.

¿Homicidio o suicidio? el de Robin Williams

agosto 2014

Estamos bajo una campaña publicitaria que pretende establecer en la conciencia pública, que la depresión es una enfermedad “normal”. Algo que algunos le sucede en forma espontánea, sin ninguna causa ni razón.

Solo hay tres tipos de problemas mentales: físicos, químicos y educativos. El estado de ánimo corresponde al campo de la química. Los psicólogos son doctores en medicina especializados en la química cerebral. Son los que recetan químicos a los que están low para que estén high y a los que están high para que estén low.

Los desajustes en la química cerebral son una realidad que cumple una función en la vida. Como también lo es que toda persona puede regular un cierto margen de su estado de ánimo. Mi madre decía que sólo se deprimen los penitentes.

Una forma de inducir la depresión es con mala educación. A los padres es a los que les corresponde introducir a sus hijos en la frustración. No hacerlo es una forma de encaminarlos. Y si esa deficiencia educativa la complementan dándoles lástima. La lástima es lo peor que se le puede dar a cualquiera. Resulta que solo cuestión de tiempo para que el individuo caiga en ese estado de ánimo conocido como depresión.

Lo cual no creo que sea el caso de Robin Williams. Pero es posible que sea efecto secundario  o reacción adversa a un medicamento. Es público que dejo la adicción al alcohol y las drogas en los 70. Pero no se dice como lo hizo. Si con fuerza de voluntad o cambiando de adicción. Porque también en aquéllos años se puso de moda la droga de la felicidad: el Prozac.

Y a partir de esos años han surgido muchas “mejoras”. Pero esos químicos son drogas legales, de la que muchos psicólogos viven de recetarlas a sus pacientes a los que han vuelto adictos. Lo que los modernos, legales e inmorales “pushers” o psiquiatras no aclaran que los primeros efectos son “maravillosos”, estupidizantes diría yo. Y que cada día es necesario aumentar la dosis o escalar a químicos más potentes. Que para eso los inventan y venden, que caray.

Los modernos “pushers” o psiquiatras, tampoco aclaran que cuando los adictos no toman su dosis, rebotan como péndulo, a depresiones cuya dimensión la determina la potencia de la dosis o medicamento, al que están habituados y que deben ingerir, ya no para sentirse “mágicamente felices”, sino apenas normales y para poder funcionar en sus actividades.

Por eso sería interesante y el gremio de médicos debería investigar, si no es, como el de Michael Jackson, el caso de otro médico delincuencial que excavó una mina de oro en la adicción de un rico ingenuo. Al fin y al cabo que terminan enterrando sus errores y excesos. Y de ser el caso, la ordeña de Robin Williams duró más de treinta años.

No podemos acostumbrarnos a ver el incremento de casos de depresión como algo natural. Los pobres están inmune a ella por dos razones: porque todo aquél que tiene que preocuparse por problemas verdaderos, no puede perder el tiempo en pendejadas y porque a ningún pusher le interesan adictos que no tienen que ordeñarles.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

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Sociología y política

abril 2013

Es muy esclarecedora la columna “La Cruzada contra el Hambre” de Sara Sefchovich, en El Universal el 21 de los corrientes. Forma parte de una revisión que la socióloga hizo a “la historia de la asistencia social en México”.

Doña Sara no metaboliza la propaganda que da a entender que la Cruzada tiene: “dos niveles, una primera fase remedial, para atender las carencias inmediatas y, simultáneamente, la generación de las condiciones para que las personas salgan definitivamente de la pobreza (…)” Algo no cuadra, algo no checa. No ve como van a salir de la pobreza.

La “fase remedial”, como la denomina la doctora, es diáfana. Todo mundo la entiende y sabe en que consiste: en darle de comer al hambriento y embarrarle la mano al pobre. Lo que nadie dice es que ese procedimiento lejos de remediar nada crea nuevos problemas y complica los que ataca. Atrofia y vuelve atenida a gente que no debería ser mantenida social

Pero eso no es lo que le preocupa a la Dra., sino la incomprensión o farsa que se ha hecho de una de las principales responsabilidades de un gobierno, que es propiciar la vida, bienestar y prosperidad material de la población.

Ningún gobierno esta autorizado o es su labor regalar nada a nadie. Menos para compensar en forma obtusa sus fallas (abandono), con lo que atrofia y ofende a las victimas. La obligación gubernamental es crear las condiciones materiales que le faciliten a la población la vida y que con su inteligencia y trabajo construya su bienestar y prosperidad material. Crear condiciones materiales, reales, verdaderas, no políticas, teóricas o eufóricas, que le den la autonomía que necesitan los habitantes para que ellos salgan por su propio pie, con su propio esfuerzo.

Pero la Dra. no encuentra ningún cambio por ningún lado. No cambia lo que se hace y en consecuencia tampoco van a cambiar los resultados. Cambia y cambia el discurso y la teoría, la palabrería, sin que cambien los resultados.

Por eso se pregunta: ¿Que estamos haciendo mal? y se responde: “los estudiosos dan distintas respuestas a esta cuestión”. Y la primera deficiencia conceptual son los “estudiosos”. Esos misteriosos personajes que pretenden preeminencia gratuita son puro ignorante espontáneo, que se avienta al ruedo a improvisar. Y la improvisación es la forma más eficaz y eficiente de desordenar cualquier cosa.

Parte del problema se ha vuelto la abundancia de ignorantes afirmando tarugadas que distraen y complican los problemas. Como lo confirman las “respuestas” de los “estudiosos”. La más socorrida consiste en echarle la culpa a que se destina poco dinero. Con el fácil, lineal y binario argumento del 8 % frente al 20 % del PIB que promedian los miembros de la OCDE.

Noten lo gastado de esta respuesta de cartabón. En éste país no existen los ignorantes e incompetentes sino la falta de dinero. ¿Por que creen que los investigadores tienen 28 años desapareciendo el presupuesto del CONACyT, es decir 28 años sin dar resultados? Pues por falta de dinero. ¿Por que creen que no hay seguridad en el país o que somos subdesarrollados? pues por lo mismo, se abusa de la falta de recursos para esconder la falta de cerebro. Otra es que los del CONACyT son investigadores no descubridores, y ¿si descubren algo hoy, que investigan mañana?

La simple comparación de porcentajes de la OCDE, hecha totalmente fuera de contexto y despreciando las diferencias entre los países, es algo que mas desorienta que orienta, que más aleja que acerca. Por eso es importante detectar a los cerebros virginales que dándose taco y con aires de importancia elaboran conclusiones fáciles y simplistas. El mundo no es tan sencillo ni tan complicado como a un cerebro atrofiado le puede parecer.

Otra respuesta de los ”estudiosos” explica el fracaso en que “el dinero no se usa” para lo que “ellos creen que se debiera” y “hasta han pretendido que pueden decidir que se debe producir y cómo se lo debe producir y comercializar”.

Es el síndrome del ignorante. El que alguien se saque la lotería también le sirve para darse cuenta, que esta rodeado de expertos financieros. A la gente le gustaría opinar sobre lo que desconoce, sobre lo que nunca ha podido hacer, de lo que no tiene experiencia. Por eso cuando se enteran que alguien tiene alguna posibilidad, se erigen como expertos o estudiosos del tema. O sea, miopes mirones de lejos que cultivan el complejo de conocedores.

Otra respuesta es “que la política social no ha tenido hasta el momento grandes innovaciones, que pasan los años y cambian los gobiernos y se transforman los paradigmas de la acción social, pero entre nosotros las políticas públicas en esta materia siguen siendo las mismas”.

Es la más lúcida de todas, al descifrar el misterio. Aclara que no salen de los mismo porque hacen lo mismo, no han innovado la acción. Lo que han cambiado son los nombres y los discursos, la palabrería, el ruido, que es lo que dice con que “se transforman los paradigmas”.

Los paradigmas son la parte del rito mágico-religioso donde se les aclara a los dioses lo que los mortales esperamos que hagan. Y después de la petición se efectúa el mismo animal, cuchillo y sacrificio: reparto de dinero. Se ha cambiado la forma, el estilo y el tono de las peticiones a los dioses, pero solo sabemos una forma de ofrecer sacrificios a los dioses, como aclara: “pero entre nosotros las políticas públicas en esta materia siguen siendo las mismas”.

Pero tiene el problema que parece que si dejamos de hacer lo mismo vamos a mejorar, lo cual no es cierto. El problema no lo causa hacer lo mismo u otra cosa sino la falta de puntería. Las soluciones correctas para los problemas equivocados. Es un problema de diagnóstico.

A la socióloga se le cierra el mundo: “Quizás lo que sucede es (…) que no importan las medidas que se tomen, la pobreza no se podrá “componer” dado que es la consecuencia inevitable de un sistema”. La oración es incongruente. Todo lo material forma parte de un sistema. Lo único que puede flotar en el vacío son las ideas. Sobre todo las de: “expertos”, “estudiosos” y “los que saben”. La pobreza y el hambre son problemas materiales que se deben resolver en el ámbito material con inteligencia y ética.

Y se descarrila al plantear que no es un problema de conocimiento sino quizás esotérico o mágico: “No se trata de una cuestión técnica, de un conjunto de acciones mejores o peores, ni siquiera de recursos destinado a ello, sino de una cuestión estructural”.

Para la socióloga, no se exactamente que signifiquen: “sistema y estructural”, pero para ella están fuera del alcance del hombre. Son fuerzas o elementos que están más lejos que la luna, a la que ya llegamos y más rebeldes e incontrolables que Beetlejuice. Regresamos al paganismo. Hay que hacerle un altar al incomprensible “dios sistema” y otro al indescifrable “dios estructural” para ver si así ya empiezan a funcionar las políticas sociales.

Termina: “Pero si le creemos a los que saben (Ella se confiesa ignorante y no sabe que por creerle a ignorantes y estafadores, llega a donde llega) tendremos que aceptar que, a pesar de los muchos esfuerzos que se hagan, el objetivo de terminar con la pobreza extrema en nuestro país, e incluso con el hambre, no parece posible”.

Y nunca va a ser posible con ignorantes, incompetentes e ineptos disfrazados de una sensación (expertos, estudiosos, que saben), más que representantes de una cualidad seria y formal o comprobable, de una capacidad de raciocinio privativa.

Mire Doña, la cosa es más sencilla de lo que parece. No es cuestión de expertos, estudiosos o que saben sino de profesionales, de gente preparada, apta capaz y competente que además sea seria y formal. Lo que falta son los profesionales.

Lo que falta es administrar físicamente el territorio. Y falta porque la práctica profesional que es responsable de ello ha sido secuestrada y pervertida por políticos corruptos. No ha cumplido su objeto supremo social porque la corrompieron para utilizarla en fines aviesos.

La práctica profesional ausente es la Ingeniería Civil. La práctica profesional que inventó Napoleón Bonaparte para materializar la Revolución Francesa. Las revoluciones son movimientos sociales que deben materializarse. Que deben construirse físicamente. Que es lo que no se ha hecho en nuestro país. Y que mientras no se haga, no va a cambiar nada.

Doña, Usted tiene el libro “¿A donde vamos, México? Fe de erratas del desarrollo nacional”. En el que puede ver en que simplezas se reducen en el mundo material los problemas “estructurales” y de “sistema”. Lo entendibles que son.

En los Pertrechos trata los problemas urbanos y en El esquema del mundo” encuentra el tema que nos ocupa. Precisamente “El esquema del mundo” es una herramienta diseñada para hacer ver que todo lo que se ha hecho y hace en desarrollo social, ha sido y sigue siendo, actuar sobre efectos y que tradicionalmente se ha eludido actuar sobre las causas.

El esquema muestra con un golpe de vista que solo existen dos órdenes verdaderos y que la civilización o todas las actividades que el hombre realiza, no son orden verdadero, sino la consecuencia de la interacción de los órdenes verdaderos. De allí que si se quiere cambiar al mundo se debe incidir sobre los órdenes verdaderos y dejar de perder el tiempo y despilfarrar recursos actuando sobre puras consecuencias. Que es lo único que hacemos.

También el Esquema del mundo contiene un análisis cuantitativo y cualitativo de la situación física del país, que le aclarará la raíz material del problema. No sufra ni se acongoje, todo tiene solución. Pero primero se deben bajar del ring a todos los oportunistas, improvisados e ignorantes bien intencionados que enredan y enturbian el problema

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

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Cordero… de dios

abril 2013

Un noticiero estelar nocturno de la semana pasada presentó la más desagradable cara de Cordero, despotricando algo así como que: el PAN se sumó al Pacto bajo la condición de correr (o echar a la calle) a los maestros que reprueben el examen.

No sé lo que el barbaján cree que esta haciendo y es lo de menos, yo rescato lo que descubre, la exhibición del tercermundismo o subdesarrollo de algunos de nuestros “políticos”. Su deplorable calidad humana, política y su nula racionalidad y moral

Esa actuación lleva a preguntar la consistencia de Cordero: ¿quien es y que es? Y lo único claro es que es un PANISTA. Aquellos tontos y despistados con complejo de listos y decentes que resultaron peor que los demás. Anquilosados en pose de simulación de decencia y prudencia.

Lo que a Cordero no le importa. Él no finge inteligencia, decencia y menos prudencia. ¿Es acaso la nueva cara del PAN? Pues estamos fregados, porque no los corrieron por inteligentes, decentes y menos por prudentes. Sino por ser de la triple “I”, ineficaces, incompetentes e ineptos, además de corruptos y lo que parece que si es exclusivo de ellos: tontos, insensibles e imprudentes.

Vamos por partes: la historia de la filosofía del derecho es nítida. La versión más primitiva, más bestial, más salvaje del derecho es la venganza. Que es lo que reclama Cordero. El que falle que se amuele. Con desarrollo mental de la época de Hammuravi, en el que no hay salidas ni soluciones positivas, sino que las alternativas se restringen entre malo y peor.

La filosofía avanzada del derecho no busca la venganza, castigar o hacer sufrir, sino reprogramar. Es una visión inteligente y humana que busca la causa de los problemas afuera de las personas y lo hace para corregir las razones externas que desvían las conductas, para rehabilitar así a la persona y recuperarla, como un elemento útil y valioso para la sociedad. No descalifica ni descarta a las personas como productos defectuosos e irrecuperables, sino que busca corregir los factores y elementos que deformaron el sistema cultural y de comportamientos. Nuestro sistema penitenciario es el mejor testimonio de lo lejos que estamos de ese nivel filosófico.

El objeto de un examen inteligente y decente no es descartar a nadie, sino determinar el lugar donde se encuentra el examinado, la que en relacion con el lugar donde “debe” estar, nos da la: dirección, sentido y distancia, que el examinado debe recorrer para llegar al lugar donde le corresponde. Eso es lo racional y decente. Y si alguien vuela, cualquiera vuela.

Contraste que deja ver el salvajismo, inhumanidad y pocas luces del Hammuravi Cordero. Claro que habrá quién lo defienda alegando que es su forma de “hacer política”. Así como el concepto de justicia de Cordero tiene 4000 años, su idea de la política, también es de por aquellas épocas.

Y lo digo con coraje, porque al representar a la acepción más baja y ruin de “la política” perjudica a todo el país. En su reacción de escuincle malcriado que se erige en ángel vengador que regatea el sabotaje al bien común, por beneficios para su mafia. A Cordero le importa más problematizar y estorbar la administración actual, que las consecuencias perjudiciales que su felonía acarree a toda la sociedad.

Lo cual es no tener madre, corazón ni cerebro, en un grado que si es delincuencial y demencial. No le importa hundir el barco mientras su mafia de PANISTAS se cuelguen de lo que sobresalga del mástil. Se debe reconocer al acto de jugarle contras al país, como lo que es: traición a la patria. A lo que hay que agregar que culpar a las victimas es falta de cerebro y moral

Todos los damnificados del problema magisterial: maestros y alumnos, son víctimas. Son los habitantes de grandes regiones del país que hemos dejado abandonados. Abandono que los ha hecho irracionales con notable salvajismo. Lo que es la natural consecuencia de todo lo que se deja crecer silvestre, a la buena de dios. Pero todos son mexicanos, todos son compatriotas, todos son hermanos nuestros. Y todos son personas a las que si reprogramamos bien, serán útiles y valiosos para la sociedad mexicana.

Si están como están, hay más culpa de nuestro lado que del de ellos. Tiene más culpa el preparado que el ignorante. Tiene más culpa el favorecido que el desfavorecido. Por eso merecen que se les haga la prueba. Pero no el examen sino el intento. La prueba de ver que pasa si les damos educación, cultura e infraestructura física y los apoyamos e integramos a la vida nacional, con dignidad y decoro. Todo mundo merece una oportunidad. Más a los que no se les ha dado ninguna.

El que no se merece ninguna y si que se le aplique a él mismo, la misma obtusa receta que quiere que se les aplique a los demás, es al infame Cordero. Él se supone que si estudió, que hasta pisó una Universidad (eso presume), se supone que recibió educación, que tiene principios y valores, que se le armó para la vida, que se le cargó el cerebro y siempre ha gravitado en supuestos “buenos ambientes”. Cordero no es producto de la vida que les hemos dado ni del ambiente en que hemos dejado siglos a esas regiones. No hay justificación.

Cordero es el único del que está claro que no tiene remedio, ya se le hizo la lucha y vean los resultados, por lo que es al único al que hay que desechar por insalvable. Ni modo de regresarlo a estudiar todo de nuevo. Y menos podemos dejarlo donde ataque al bien común. Hay evidencias que esta galvanizado contra la artificialización positiva. Y así no es útil para la sociedad, sino pernicioso.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

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¿Que representa la Sra Wallace?

20 febrero 2012

Una reacción ciudadana

La señora Wallace es una empresaria exitosa, que fue arrancada de su cotidianidad por un hecho no fortuito ni casual, sino consecuencia de la ineptitud y cinismo gubernamental; el secuestro y homicidio del hijo es apenas la primera parte, el enganche; el abandono de las autoridades, cuando no complicidad, son la segunda parte, el siguiente agravio.

Pues ésta mujer supo remontar la ineptitud y entorpecimiento de las autoridades para, sin ser policía ni tener estudios de detective ni legales, resolver el secuestro y homicidio de su hijo y entregar los culpables a las autoridades, con un expediente mucho más sólido que lo que acostumbra nuestro Ministerio Público profesional.

Después, en forma natural derivo en activista social. No por elección personal sino porque fue succionada por el enorme vacío de representación y consideración de la visión del habitante común en el debate “público”. El “ciudadano de a pie”, como lo identificaba el maestro don “Paco Huerta”, el único que expresa una auténtica y legítima “Voz Pública”. Como la de don Paco, una voz que no es pública por ser dicha frente a un público, sino por expresar la voz del público. Al que nunca se escucha ni toma en cuenta.

De activista social a que le ofrecieran una candidatura, no hay gran trecho. Oferta de la que importan los por qués. La razón del ofrecimiento y de aceptar. Le ofrecieron una candidatura porque el partido no cuenta con prospecto competitivo. Lo que descubre otra deficiencia de las instituciones políticas: la falta de formación formal de cuadros nuevos. De estructuras, instituciones y contenidos de una formadora de nueva doctrina y nuevos políticos.

La falta de instancia formadora obliga a improvisar la actividad política, lo que produce el desorden que genera la improvisación de los politicos y de la práctica. Ya que la improvisación es la manera más eficaz y eficiente de desorganizar cualquier cosa: como la vida política, económica y social nacional. En ausencia de una doctrina formal, que por necesidad debe ser presentable, los políticos “profesionales” respaldan su actividad en una impresentable infracultura que se aprende sobre la marcha, en la práctica. Corresponde a la “forma en la que se hacen las cosas para que resulten”, “el modo de hacer que funcionen”, la manera “normal” no escrita, que no es otra cosa que los vicios y perversiones que impiden avanzar. Los trucos y mañas impresentables que caracterizan al político profesional y que sería mejor dejar en el pasado.

¿Y por que razón la Doña aceptó entrar en un juego tan sucio? La verdad no lo sé, pero me imagino (o sueño) una, pero si sé qué razones no la mueven a aceptar. Estoy seguro que no lo hace por dinero ni poder. Ella es una empresaria exitosa en la asimetría que el desorden impone a los empresarios mexicanos. Es decir, tiene otra forma de ganarse la vida fuera del erario público, lo que la mayoría de políticos no. La generalidad se dedica a la “política” como negocio y desconocen otro. Carecen de otra forma de ganarse la vida, por lo menos otra que sin ventajas desequilibrantes se “acerque” a lo que obtienen en la “política”.

Tampoco lo hace por buscar poder. Ella sin aspavientos ni respaldo demostró mayor capacidad y poder real, en contraposición con la impotencia de político, a pesar de disponer de los instrumentos del Estado. Ella no requiere instrumentos sociales para fortalecerse, beneficiarse ni hacer negocio. Que son las razones “normales” de nuestra “clase” “política”. La Doña invierte tiempo, esfuerzo, dinero y arriesga buscando algo que no es “lo normal” de los “profesionales”.

Por eso especulo que la Doña busca averiguar por qué los ‘profesionales’, a pesar de contar con la autorizacion y los instrumentos sociales, no cumplen ni siquiera mediocremente y la causa que les impidse trabajar a favor de la sociedad o aprovechar las posibilidades del país en beneficio social. Contestarse ¿Por qué si somos un país rico y opulento, la mitad de la población agoniza en la miseria y rige la ley de la selva?

Fernand Braudel encontró que en la evolución de las civilizaciones existen “estructuras” de largo, mediano y corto alcance. Estas “estructuras” de acuerdo al “Esquema del mundo” (pág. 298 en ¿A dónde vamos, México?) son de dos tipos: físicas y conceptuales. Nuestra estructuración física del país es deplorable por falta de auténtica Ingeniería Civil, lo trato en ¿A dónde vamos, México? Aquí enfoco el desorden teorico, el de la estructura conceptual organizacional, que es tan grave como el físico, al grado que propicia y tolera la suplantación del auténtico profesional por oportunistas amorales y vivales acomodaticios.

La estructura mental opera como estructura de largo alcance cuando actúa como escantillón, como ‘patrón’ que moldea y uniformiza a la actividad en forma independiente de las creencias del operador. Es la visión del pasado que se impone sobre el presente y futuro. Al ser recopilación de mañas y trampas es impresentable, lo que impide su exposición, análisis y discusión pública. Son usos y costumbres transmitidas en la confianza de la secrecía del ‘petit comité’. El tiempo los hace secretos a voces que a pesar de tener deslavada su inmoralidad y escabrosidad, conserva ridículos resabios de pudor, en un ambiente en que las partes y el todo han perdido su significado.

Igual que en las obras se enseña al que empieza a trabajar: “Olvida todas las fantasías que te enseñaron en la escuela, aquí te vamos a enseñar la vida verdadera”, conocimiento que es puro sinsentido y corrupción. Igual les pasa a los políticos. La forma de actuar no obedece a una ideología política, un respaldo teórico de la actividad, leyes o reglamentos y menos sobre principios morales o valores, sino en base al conocimiento que se transmite en los centros de trabajo, como la manera, si no correcta (la mayoría indefendible) si “pragmática” de “hacer las cosas”. Dividiendo el mundo en uno de fantasía, que es idealista formado de cuentos deseables pero irrealizables, que solo sirven para engañar incautos y el mundo real, el verdadero, en el que solo la mentira, engaño, traición, movida chueca y corrupción funcionan.

Y esa estructura (conceptual organizacional del mundo) de los políticos mexicanos muestra su ‘largo alcance’ en el hecho que antes solo era privativa de un solo partido. Porque solo uno tenía acceso al poder. Pero ahora es la cultura vigente en todos los partidos que han accedido a algún grado de poder. Porque junto con el poder se les ha transmitido la infracultura. Y su largo alcance.

Romper la reproducción de vicios y comportamientos perniciosos cursa por el desarrollo de una filosofía e ideología presentable por parte de los partidos políticos y ciudadanía. Un factor fundamental en la reproducción de la infracultura es la falta de una cultura coherente y presentable que se oponga a la infracultura. Ausencia que difumina la distinción entre ofertas políticas. En lo que colaboran las franquicias que solo encuentran beneficios en el desorden.

El desorden lo complica otra arista: la simulación de las instituciones. El manejo arbitrario del país, además de labrar una mentalidad política inconveniente, también dejo su impronta en la artificialización de instituciones, que no nacieron con la necesidad de funcionar, ya que en el proyecto revolucionario todo se resolvía a capricho autocrático. Manejo al que le estorba una institucionalidad verdadera a la flexibilidad necesaria para actuar en forma autocrática.

Cuando una institución se diseña para buscar un fin con unos medios, esta resuelve de la misma manera, en forma automática, los asuntos de su competencia, en la forma que está diseñado que lo haga, en forma independiente de: la y las personas involucradas, participantes y operadores. Las nuestras se diseñaron como quimeras, con la libertad de operar de cualquier forma y permitir la manipulación caprichosa del tlatuani.

Maleabilidad opuesta a una institucionalidad seria y respetable, al orden y justicia. Las nuestras desde cuando todo lo controlaba un partido. Que nunca se preocupó por establecer ningún orden que incomodara al “tlatuani” en turno. Otra estructura mental de largo alcance con raices profundas en el pasado es la tradición, que con el cambio de jugadores también cambia el juego. Por ella, cada seis años por un irracional y vulgar afán de distinguirse (deslindarse) de los anteriores, se deja morir de inanición a los proyectos inconclusos del ‘anterior’ o que requieren apoyo y peor si son exitosos, llegando al extremo de bloquearlos. Es expresivo el caso del tramo de avenida, a la que el nuevo por fregar al anterior, construyo un edificio donde debía continuar el trazo, para que no continuara la obra “del otro”.

Este irracional y pernicioso vicio de desmarcarse del anterior, que caracterizó a los gobernantes cuando pertenecían a un mismo partido, se agravó con el cambio de partido en el poder. Es una estructura (mental) de largo alcance que la alternancia renovó y empeoró.

Una sociedad racional no reinventa el país cada cambio de empleados. Los cambios de orientación ideológica en los encargados no conllevan el cambio del proyecto ni reinvención del país, sino solo de estilo o modo de buscar lo que es un mismo fin preestablecido, aceptado y conocido por todos, lo que no permite cambios de fondo sino solo de forma.

Y no puede ser de otra manera ya que parten y orientan de un proyecto común de país, de un propósito social común, pensado y diseñado de la mejor manera posible, por profesionales y no por diletantes. No basado en ideología o sueños sino en conocimiento objetivo efectivo generado en una planeación profesional efectuada por auténticos pensadores serios y formales y no “genios” sexenales. El objetivo superior determina los subsistemas, componentes y todo el resto del sistema depende del propósito; los subsistemas legal, político, económico, social, seguridad, etc. se subordinan al propósito superior. Aquí todos los subsistemas son independientes y autónomos. De hecho todos luchan por su “emancipación”.

Aquí lo “normal” siempre ha sido al revés. Porque la intención del empleado descontrolado nunca es beneficiar al país, sino usufructuarlo como propiedad privada y pasar los despojos al siguiente para lo mismo. Con los gringos no es igual, ya que el Departamento de Estado administra la planeación en forma profesional. No ideológica, política ni emotiva, sino profesional, inteligente. En el primer mundo toman en serio y respetan conocimiento e inteligencia, en el tercero no. El presidente primer mundista del partido que sea, a pesar de ser la persona más poderosa del mundo no juega con los planes sino se somete a ellos, quizás porque también sabe, que es la persona más poderosa del mundo gracias a ello.

La alternancia fracasó en cambiar al país por la ingenuidad de los “alternos” que desconocen todo de política, derecho, economía, cultura y forma de administrar a un país. Por lo que no se percataron del desgarriate político, legal, institucional, ideológico y cultural (infracultura política, legal, económica) con que recibieron al país. Lo que, antes de tomar posesión, imponía una revisión de cabo a rabo del sistema nacional y subsistemas político, legal, económico, etc. Para evitar cargar muertos ajenos y engañarse creyendo que funcionan los subsistemas conceptuales (respaldo teórico) e instituciones (operación), lo que hubiera evitado acabar como orates apretando, moviendo y jalando con desesperación botones, palancas y controles, que no conectan ni mueven nada, solo los ojos del benjamín se desorbitan al comprobar que nada resulta, todo empeora sin entender nada. Lo que explica el ridículo y patético discurso de “todo lo que hacemos y que nadie aprecia”.

Son los primeros componentes de la artificialidad del país que se deben atender en nuestro desorden actual: la infracultura de los políticos y la simulación de los instrumentos e instituciones sociales. Y en éste relajo ¿como se inserta la señora Wallace y a que le tira?

Los políticos ‘profesionales’ propalan la consigna que la candidata ciudadana “no sabe”. Que carece de “cultura” de político y funcionario público. Y en efecto no sabe mentir, engañar, hacerse tonta ni es cínica ni hipócrita. La falta de atributos de ‘político profesional’ en verdad es virtud. Y en éste momento es la única persona que puede (los otros no lo hicieron) sacar a la política de debajo de la mesa y ponerla sobre el tapete, en la luz y a la vista de todos. Como paso previo indispensable a la corrección del sistema. En una aportación de información que enriquece el diagnóstico.

Llama la atención el mito del respaldo teórico para la actividad política. Porque la falta de conocimiento serio y formal del político es distintivo en el mundo, no solo en el subdesarrollo. El hijo de picapedrero se asombraba que el zapatero requiere conocimiento y entrenamiento, mientras el político no requiere conocimiento ni habilidad. En el estado de cosas, la habilidad necesaria para simular que el barco navega se parece mucho a las de mafioso. El paralelismo asombra. Arriba de la mesa se simula algo (el pajarito) mientras la verdadera operación se esconde, disimula y consiste en pasar por encima de todo y todos.

La infracultura y habilidades de político mexicano son obstáculo que se oponen al avance del país, por lo que debe ser lo primero que se debe corregir, oreándola. Esa “teoría y práctica” es tan impresentable, que su exposición a la luz la desintegra. Y como nadie en lo individual puede asumirse como poseedor de la verdad absoluta y jugar con la vida y recursos de la sociedad, lo racional y correcto es destapar y exponer a la sociedad la verdadera situación de la cultura política, de los procedimientos acostumbrados y operatividad de los instrumentos sociales.

Lo que deja ver la arena y el tipo de lucha que va a librar la Doña en caso de ganar: los “políticos” van a sembrar la idea que la Doña no funciona, porque “no sabe”. Y por supuesto que habrá cosas que salgan mal, ya sea por el estado en el que los han dejado, la inoperancia de los instrumentos gubernamentales o por franco bloqueo y sabotaje. Todo lo cual se ha visto sin que los benjamines acierten a darse cuenta de nada.

La Doña es una empresaria probada que sabe administrar. Dirán que no sabe administración pública, cuando la administración pública resulta una vacilada frente a la formal. Sacar adelante un negocio en el desorden de éste país y a pesar de los enemigos funcionarios y burocracias desbordadas, es mucho más difícil que repartir dinero a contentillo, sin tener que reportar utilidades, beneficios ni ningún resultado, sino solo lorolalia. Otra cosa sería si no hubiera impunidad, si hubiera transparencia y se les responsabilizara de sus actos y resultados.

Con los conocimientos y capacidades probadas y su principal virtud: la buena fe, que no pueden presumir sus adversarios, a esta admirable señora solo le falta un poquito de malicia para no caer en la trampa de pretender operar el sistema sin revisar y destapar su agenesia. Para así empezar por corregir primero el sistema, la herramienta y ya contando con respaldos e instrumentos útiles, entonces intentar hacer algo por el país. En lo que es importante dejar claro: lo que no funciona, por qué no funciona y desde cuando está así, para poner las culpas y deficiencias donde corresponden y evitar así que le volteen la tortilla y fastidien el intento, como a los benjamines.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón y Geopolítica, la hermana perversa de la Ingeniería Civil.

http://www.grillaenelpoder.com.mx/edicion/index.php?option=com_blog_calendar&Itemid=229&year=2012&month=02&day=20&modid=54

Falazofía

13 febrero 2012

Suplantación de la inteligencia

No contribuí el año pasado en Grilla en el Poder porque tropecé con un libro, en que un “connotado y distinguido investigador” plasma una visión de mundo tan torcida, que cumple requisitos de manual de psicología para diagnosticarla como enfermedad mental, como una forma de delirio.

Se titula El rompecabezas de la ingeniería, Por qué y cómo se transforma el mundo, editado, publicado y distribuido por el Fondo de Cultura Económica, avalado por un “apantallante” Comité de Selección de 21 exrectores e investigadores de “renombre” y en el FCE, por el comité editorial, el comité interno de selección de obras y el editor del fondo ciencias.

Expone vicios conceptuales que serían graves y preocupantes en un habitante cualquiera, pero que resultan absurdos en grado demencial en mantenidos sociales. Que ni siquiera pueden definir su propia actividad y presentan como una el regaño de alguien que los conmina a hacer algo por la sociedad. Mostrando que no soy el único que se da cuenta y le preocupa el parasitismo en éste país. Regaño que desperdician malinterpretándolo al grado que según ellos, la sociedad los colma de recursos a fondo perdido por su genética (pág. 233 del Rompecabezas). Por ser ellos quienes son, por su linda cara, merecen todo a cambio de nada.

Por eso cobran en algún Instituto de Ingeniería, en la facultad, en el Sistema Nacional de Investigadores, sin compromiso de retribuir de ninguna forma el sacrificio social que significa lo que cuestan, lo que no les preocupa y en vez de tratar de hacer algo por el país se dedican a buscar ingresos extras. Mismos que logran haciendo competencia desleal a la verdadera Ingeniería Civil, a la que desconocen por lo que terminan como cómplices de depredadores sociales a los que venden indulgencias para “santificar” trapacerías.

Y no les preocupan los demás, porque de acuerdo a ellos, los 50 millones de jodidos están fregados porque ellos (los jodidos) así les gusta, así lo quieren (pág. 173 del Rompecabezas). Barbaridad que revela una demencial paradoja, al recordar que el objeto de la Ingeniería Civil, a la que suplantan, es sembrar las bases y propiciar el bienestar y prosperidad material de la población. (Actividad 100% ausente en el país).

Barbaridades que son apenas un botón de muestra del contenido de ese libro que resulta conglomerado de creencias absurdas y perniciosas, que impiden una correcta inserción e interacción social de mantenidos sociales, tan nítida, palmaria y patente que ingenuamente creí encontrar la punta que al jalarla podría deshacer el nudo conceptual que impide el avance de la sociedad y la resurrección de la Ingeniería Civil Mexicana.

Por lo que, partiendo de la base de tratar con gente decente, honesta, inteligente, de buena fe o burócratas con resabios de un mínimo de vergüenza, elaboré una crítica seria y formal de aquél libro, de la que entregué copia al autor (que no me ha dado las gracias, por limpiar su telaraña mental ni porque soy el único que lo ha tomado en serio) y una más a cada miembro del Consejo General del CONACyT, a fin que se percataran de los problemas e intentaran corregirlos. No soy ingenuo sino compruebo la inutilidad de las instancias “institucionales” antes de escalarlas.

En vez de vergüenza o preocupación, el jueves 9 de febrero, apareció en editorial del Universal, una reveladora respuesta firmada por un señor Guillermo Hurtado, que se ostenta como doctor en filosofía por Oxford, director del Instituto de Investigaciones Filosóficas y mentalidad de Frankenstein. Se confunde a la ‘ciencia’ con el ‘Frankenstein social’, el monstruo que se vuelve contra su creador, cuando el verdadero monstruo que se vuelve contra la sociedad son las burocracias desbordadas, que se apropian de los asuntos que la sociedad les confía para usufructuarlos como su propiedad privada. (Como algunos investigadores).

Lo que dirige la mirada a la cantidad de gente que en éste país vive de recursos públicos sin desquitar de ninguna manera lo que le cuestan a la sociedad. Y no me refiero solo a las burocracias “tradicionales” o reconocidas, a los humildes, a los eslabones bajos de la cadena de reparto de recursos públicos, sino también a sindicatos, legisladores, judicial, Institutos de todo tipo (electoral, transparencia), organizaciones y gremios como el magisterial y todos aquellos que colgados de presupuestos públicos han conquistado el goce de puros derechos sin obligaciones.

Con esa mentalidad, el “Doxford” pregunta por qué si hay un Consejo Nacional para la Ciencia y la Tecnología (CONACyT) y un Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA). ¿Por qué no hay un Consejo Nacional para las Humanidades y las Ciencias Sociales? ¿Por qué si ya tenemos dos depósitos de inútiles no hacemos otro más? Y él mismo se responde: “que las humanidades y las ciencias sociales están dentro del área de atención del CONACyT”. Como si saber quien se es, donde se esta y lo que se hace, fueran cosas ajenas y separables de la actividad que se desarrolla. Sinsentido que remacha más adelante al afirmar que: “A pesar del desarrollo del enfoque interdisciplinario, no podemos soslayar las diferencias que existen entre los métodos y los fines de los pares ciencia/tecnología y humanidades/ ciencias sociales” (sic).

El origen y razón del subdesarrollo es la falta de inteligencia. La diferencia en la evolución de las sociedades estriba en la inteligencia que han aplicado en sus contactos con el mundo real. Somos subdesarrollados por falta de inteligencia. Una inteligencia social que debe ser coherente con el propósito común y privar en todos los niveles de todas las actividades, en especial y sobre todo, las públicas o que viven de recursos públicos. Pero las estructuras que deberían representar a la inteligencia, están suplantadas. Y en vez de auténticas son artificiales, simuladas.

El Doxford cree que se puede dividir la física de la metafísica, la acción del propósito, lo que se cree que se hace de lo que se hace. Ya que “las diferencia de métodos y fines de cada actividad, hace irreconciliable a ‘los pares’ ciencia/tecnología y humanidades/ ciencias sociales”, y va más lejos al aclarar que “esa incompatibilidad persiste a pesar que han intentado el desarrollo de un enfoque interdisciplinario”. (¡Ve a la inteligencia como par de la acción!)

El Dr. en filosofía al desconocer el uso y utilidad de la filosofía, exhibe una cara del subdesarrollo. La de lo que se ostenta como algo que desconoce y simula en forma insuficiente, torcida y torpe. El absurdo aflora al recordar que gran parte de las deficiencias de nuestra policía, entre otras, es que se les contrata, arma, autoriza y echa a la calle, sin aclararles: quienes son, que es lo que deben hacer, que es lo que la sociedad espera de ellos y quien costea sus gastos y sueldo.

Gran parte del problema de seguridad es la gente armada y autorizada que desconoce quienes son y lo que deben hacer. Así la ciencia y tecnología no son más que unas limitadas herramientas, que al igual que una pistola, son ciegas a quien las empuña. Por eso denuncié que los investigadores son una herramienta descerebrada, que lejos de investigar lo que le conviene y necesita nuestra sociedad, se dedican a padrotear los presupuestos que gozan, mientras se ofertan al mejor postor. La falta de reglas de identidad y diferenciación, de propósito superior y desconocer que medios son legítimos, permite el nacimiento y desarrollo de mentalidades extraviadas en grado de delirio.

Lo que deja ver que parte sustancial del problema es filosófico. Pero el “filósofo” no lo ve así y se auto descalifica: “a diferencia de la química, la medicina o la ingeniería, la historia, la filosofía o la sociología no tienen un impacto directo en la alimentación, la salud o la vivienda de los mexicanos”. Exhibiendo ignorancia total a lo que es un sistema y la forma en la que debe operar. Un síntoma de la falta de filosofía es la disgregación, atomización y alejamiento de la sociedad. Como en el Big Bang, los individuos y grupos se separan y alejan en nuestra sociedad, con todas las consecuencias sociales que eso implica. Pero el “filosofo” se tira al suelo para mendigar dinero proponiendo salvajadas.

Continúa: “Sin embargo, esto no significa que el Estado no deba impulsar su estudio y difusión. Los beneficios de las humanidades y las ciencias sociales son acaso menos tangibles que los de las mal llamadas «ciencias duras», pero no son menos importantes. Las humanidades y las ciencias sociales fortalecen el desarrollo de los individuos y elevan la calidad de vida de las comunidades. Además, cuando son adoptadas de manera correcta y legítima en el discurso de un Estado, le son de suma utilidad para su política interna y externa.

Noten que le da calidad estética al desconocer la metafísica de su propia actividad. Es bonito, bueno, no menos importante, fortalece el desarrollo de los individuos (sin aclarar como), elevan la calidad de vida (sin aclarar por que) y son útiles para los políticos (que más lo necesitan). Soslaya que el mundo se desarticula por desorientación, gracias a que cada quien se cree lo que quiere y se dedica a lo que mejor le parece. Y no me refiero a la población civil sino a mantenidos de la sociedad. Los que como cualquier contrato laboral deben tener claro; la razón por la que se le contrata, lo que se espera de ellos y quien es su verdadero patrón.

Una falacia de investigador subdesarrollado es igualarse con los del primer mundo. Con los que desquitan sus costos o se van a la calle. Una característica del primer mundo es que no mantienen parásitos. Al que no rema lo tiran al agua. Acá sería un buen principio empezar a hacer lo mismo. Sin embargo el Doxford receta: La solución no es remendar al Conacyt, sino reconocer que hace falta un nuevo instrumento estatal para el impulso de las humanidades y las ciencias sociales”.

Como es su incongruente invento, pues que él sea el que lo pague. Pero en su mentalidad “el Estado debería apoyar de manera específica el cultivo de las humanidades y ciencias sociales”. Por un lado vean como resbala el golpe, porque el problema de fondo no es de humanidades o ciencias sociales sino filosófico, de lo que él se lava las manos.

Y muestra su insipiente malicia y perversión al aprovechar el exabrupto en beneficio. La solución no es que nadie se ponga a trabajar, ni aclararle a los mantenidos lo que son, lo que se espera de ellos y para quien trabajan, sino la creación de otro depósito de inútiles, de otra burocracia monopólica y parasitaria. No es resolver el problema, sino aprovecharlo para crear otro. Otro que (noten la ingenuidad) “si el nuevo organismo se administra de manera eficiente no tendría que gastarse mas”. ¡Que enorme filosofo! que gracias a su superación de las limitaciones materiales, podemos disponer de todos los depósitos de inútiles que queramos sin incrementar gastos. Además de a sus parientes podemos darle nómina a tanto inútil que campea en nuestro país, pero modesto aclara: “pero que aunque así fuese en el corto plazo, la inversión se justificaría en el mediano plazo por los resultados obtenidos”. De nuevo otra falacia: en este maltratado país ¿Qué parte del sector público funciona?, siquiera medianamente. Si las sanguijuelas que mantiene la sociedad hicieran algo por este país, no estaríamos como estamos.

Por mi parte no soy humanista ni científico social, sino un ciudadano que harto del mal olor me comprometí con mis hijas a levantar guantes que por ineptitud o corrupción (real o conceptual) mantenidos sociales dejan tirados, lo que implica ubicar lacras y lacres.

El “filosofo” irrita, ya que el “Descalabro de la razón” aflora que el problema es metafísico. Por lo que inicié el libro “Ajuste de cuentas metafísicas”. Que es revisión y ajuste conceptual de Parménides a Heidegger, pasando por Kant, Hegel (en especial) y la escuela de Frankfurt. El propósito de Nietzsche era elaborar el nuevo pensamiento alemán. Porque un elemento fundamental en la organización de una sociedad es la de una identidad, posibilidades y propósitos que la unifiquen y orienten. Lo ausente.

Pensé limitar mi crítica al grupo de investigadores desbordados, del ámbito de la Ingeniería Civil. Porque como en todo hay de todo y aunque no son los más visibles debe haber gente decente no tan extraviada que intentan algo útil, aunque como en todo en este país, los decentes no deciden y los que controlan y deciden… Pero no puedo dejar pasar estas barbaridades y debo incluir en mi lista de la bruja escaldufa al Doxford. Que a la mejor es doctor en filosofía celta, de Stonehedge o en algo tan impertinente a nuestra situación, que lo inutiliza y exhibe.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y El descalabro de la razón.

http://www.grillaenelpoder.com.mx/edicion/index.php?option=com_content&view=article&id=7114:falazofia-angel-pujalte-pineiro&catid=46:columna&Itemid=68

Corregir el futuro

10 noviembre 2010

“¿Cuál educación, ciencia y tecnología es la que falta?”

El “Universal” encuestó la manera de rescatar al país y obtuvo una misma respuesta masiva: “educación, ciencia y tecnología”. Los que son lugares comunes y medias verdades que son grandes mentiras. Empezando por la suplantación de significado que han sufrido los tres símbolos lingüísticos. Las tres palabras remiten a cosas dignas, útiles, necesarias y deseables, pero en nuestra realidad, resultan otra cosa. Son pieles de oveja que cubren lobos. Y pieles que tampoco son auténticas sino legitimos peluches. La cubierta también engaña en el sentido que la educación, ciencia y tecnología que pagamos y recibimos no es la adecuada a nuestras necesidades. Las necesarias para nuestra sociedad de acuerdo a nuestro momento, situación y problemas particulares.

Es cierto que para organizar a nuestra sociedad (y cualquiera) es imprescindible artificializar a congéneres y territorio. Compatriotas y espacio físico. Para hacerlos tratables y civilizados. Poco se logra con silvestres en territorio agreste.

Pero la manera tradicional en que nuestros “políticos” estimulan a los lugares comunes, es aventar más dinero a la mafia que usufructúa el membrete. Que luego resultan socios y cómplices suyos, tan inconscientes (o arreglados) que no cuidan el cuento del que viven.

Igual que la iglesia no se ocupó de educar a nadie (pobre) cuando la educación era su responsabilidad. Por lo que 98 % de analfabetas autorizaron a Juárez a retirarle esa responsabilidad.

Igual que antes, las mafias actuales usufructuarias de membretes, ¿socias o cómplices de los políticos?, no hacen nada por desquitar, aunque sea en parte, lo que toman de la sociedad.

En vez de un organismo enfocado a administrar la educación tenemos una enorme burocracia, plagada de parásitos, aviadores, autistas y mitoteros. Controlados por una oligarquía cuya actividad política y electoral, no les deja tiempo para nada que tenga que ver con educar a nadie.

En vez de ciencia y tecnología tenemos internautas que compiten por reconocimiento en redes sociales internacionales, lo que no les permite conocer problemas nuestros. Sino piratear o producir ciencia y tecnología adecuada a necesidades internacionales de moda, que nada tienen que ver con nuestras necesidades prioritarias. (Nosotros los mantenemos para que trabajen para otros).

Así en el estado actual de cosas, todos los recursos que se destinen a estos Frankensteins (monstruos que se vuelven contra su creador) solo cambia el tamaño del despilfarro.

Se requiere recuperar la autenticidad de las estructuras y de los propósitos. Para que se dediquen a lo que su denominación remite y que lo hagan en beneficio de nuestras peculiaridades. En lo que primero de debe determinar clara y objetivamente nuestra situación y hacia donde podemos y debemos movernos, de acuerdo a nuestra idiosincrasia y circunstancias. Para establecer así nuestro mejor camino. Nuestra receta a la medida de nuestras enfermedades y posibilidades. Y después de tener un plan o un diagnóstico, pronóstico y tratamiento, que se pongan a trabajar en llevarlo a cabo monitoreando resultados para corregir las eventuales desviaciones en el rumbo.

Autor de: La infracultura, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas y ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional!