Carta a AMLO por emergencia climática

Andrés Manuel López Obrador, Presidente de la República.
Mónica Fernández Balboa, Presidenta del Senado de la República.
Laura Angélica Rojas Hernández, Presidenta de la Cámara de Diputados.
Arturo Zaldivar Lelo de Larrea, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Víctor Toledo Manzur, Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Claudia Sheinbaum Pardo, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
Isabela Rosales Herrera, Presidenta del Congreso de la Ciudad de México.
Rafael Guerra Álvarez, Presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México.


Asunto: Declaración Nacional de Emergencia Climática
El clima es alterado como consecuencia del neoliberalismo y su deterioro acelerado exacerba sus devastadores efectos. En múltiples lugares de la Tierra, cada año se registran temperaturas insólitas que originan eventos climáticos extraordinarios: tornados, huracanes, granizadas, nevadas, lluvias y tormentas nunca vistas; olas de calor, incendios forestales, sequías. Además, aparecen muchas otras afectaciones derivadas de la muy grave alteración del clima, como son: la muy rápida pérdida de la biodiversidad, el agotamiento de las fuentes de agua y fallas en su suministro; en los servicios de electricidad y telecomunicaciones; la desaparición de tierras laborables, carencia de alimentos, migraciones, el incremento de las guerras, muertes, enfermedades, epidemias y otras calamidades. La ciencia climática nos advierte que sólo tenemos acaso una década, para evitar el total desquiciamiento del clima que traerá muy funestas consecuencias para la especie humana. Los niños y los jóvenes enfrentan un futuro ominoso. No hay otro tema más importante en el mundo.
El colapso climático retroalimenta otros colapsos mundiales contenidos, genera la extinción masiva de especies, de la flora y de la de fauna: abejas, murciélagos, ballenas, jaguares, águilas y vaquitas marinas tienen ya mermadas sus poblaciones. Los colapsos de los mares, los ríos, los lagos, los manglares, los humedales, los acuíferos, los glaciares, el permafrost; la fertilidad de los suelos, las selvas, los bosques, las cuencas, las regiones; los colapsos de los lenguajes, las culturas, los pueblos, las comunidades, los ejidos, las aldeas, los barrios, las ciudades; los colapsos del lazo social, el arraigo, la seguridad personal, la alimentación, la salud, la educación, las economías, las legislaciones, las instituciones, las jurisprudencias, los
estados nación, las monedas, las finanzas, las organizaciones internacionales, los acuerdos de Paz, las relaciones internacionales; en síntesis: el colapso de la humanidad.
La ciencia y la tecnología se muestran totalmente incapaces de hacer frente a estos colapsos que ellas mismas han contribuido a crear: producen en abundancia falsas soluciones tecnológicas a estos fenómenos. La economía de mercado resulta igualmente del todo incapaz de ofrecer respuestas que puedan frenar efectivamente estos colapsos mundiales. Ni la tecnología, ni la economía tienen respuestas que puedan servir para enfrentar la emergencia climática.
El colapso climático afecta principalmente a los más pobres y desvalidos, a los niños, las mujeres y los ancianos; a los pueblos originarios, los campesinos, los trabajadores y los vecinos de los pueblos, ejidos, barrios y colonias y afecta principalmente a las regiones y países muy dependientes de los países poderosos. México es un país muy vulnerable frente a
los efectos de este fenómeno, no sólo por la gran miseria en la que viven millones de mexicanos, sino por la excesiva dependencia que tiene de los países y organizaciones interesados en ocultar, negar o convertir en gran negocio las acciones para enfrentarlo: países del G-7, bancos internacionales, empresas transnacionales, organismos financieros internacionales: FMI, BM, OCDE.
Una gran cantidad de actividades económicas de nuestro país contribuyen enormemente a la devastación del clima por sus emisiones excesivas de gases muy nocivos, como el metano (CH4 ) y el dióxido de carbono (CO2 ). A pesar de más de 30 años de advertencias de los estudiosos del clima, se subsidian muchas actividades como la agroindustria y el transporte, con el fin de que sigan creciendo. ¿Qué bien común no ha sido dejado en ruinas por la economía, los servicios y la industria? Esta situación impera por la excesiva importancia que se le da a los asuntos económicos y tecnológicos y al ocultamiento concomitante que existe en torno a los asuntos climáticos, energéticos, ecológicos, medio ambientales, culturales y sociales. La productividad y la competitividad de las empresas se consiguen a costa de arruinar el clima y la salud ecológica de los territorios. Las escuelas, los medios, la publicidad, las nuevas tecnologías en general socavan las mentes de los niños, los inducen a diversas adicciones enseñándolos a fetichizar la economía y la tecnología; y en cambio, a despreciar el clima, la ecología y el medio ambiente. El negacionismo del colapso climático es sostenido por estas perversas actividades públicas y privadas.
Por lo que atentamente, les solicitamos aprobar con urgencia una Declaración Nacional de Emergencia Climática , suscrita por el Estado que advierta a los habitantes de este país sobre la necesidad de:

  1. Dar a conocer la gravedad de la situación climática y ecológica del mundo y las causas de esta calamidad, de acuerdo a los últimos informes publicados por la ciencia climática internacional, así como de las inminentes consecuencias del colapso climático en la política, la economía, la seguridad personal, la alimentación, la salud, el arraigo, el tejido social; en particular los niños, las mujeres y los ancianos. Finalmente todos resultaremos afectados.
  2. Adoptar cambios trascendentes en las formas de producción y consumo de alimentos y manufacturas, en la urbanización y en el transporte nacional e internacional, para reducir el consumo de agua, electricidad, hidrocarburos y minerales; reducir radicalmente el consumo de carnes rojas, alimentos procesados, del transporte en avión y en automóvil.
  3. Fortalecer la producción local para consumo local y reducir radicalmente la dependencia de productos y servicios de otros países y regiones lejanas; además, elevar la autonomía, la autogestión y apoyar la autoproducción alimentaria a pequeña escala y el cuidado de los bienes comunes.
  4. Apoyar la movilización de los pueblos, los ejidos, los barrios y las colonias para alertar a sus poblaciones de la amenaza climática y de los megaproyectos que la propician; e iniciar la reconversión hacia hábitos más convivenciales, enfocados a una época postindustrial, postpetrolera y postpatriarcal.
    La mayor parte de la población de este país, así como la flora y la fauna, estamos en peligro. Cada día que se posponga la Declaración Nacional de Emergencia Climática serán mayores las presiones y las catástrofes políticas, económicas, sociales, urbanísticas, culturales, ecológicas y climáticas que enfrentaremos en los próximos años. Es el momento de actuar frente a las terribles consecuencias del colapso climático. Ciudad de México, septiembre de 2019.
    Atentamente.
    Cambiar el Sistema No el Clima, Movimiento México.
    Adriana Matalonga, Ángel Pujalte, Eugenio Cabrera, Elías García, Francisco Plancarte, Gabriela Baeza, Gabriel Valencia, Ignacio Peón, Jacqueline Bolaños, Jessica Almeraya, José Antonio Foronda, Leticia Lechuga, Lesly Solís, Mauricio Villegas, Miguel Valencia, Rodolfo
    Buentello.
    250 FIRMAS DE PERSONAS Y ORGANIZACIONES

2a. Manifestación por el cambio climático

Lunes 1 de julio: Plantón en el Ángel de la Independencia «Cambiemos el Sistema No el Clima»

Se acelera el colapso del clima ante la mirada apática, indolente de los gobiernos, las universidades, las escuelas, los grandes medios y las empresas transnacionales que ocultan la relación que existe entre la extracción y quema de gas, carbón y petróleo, con los miles de récords de temperatura que se reportan cada año en el mundo y con el rápido aumento de eventos climáticos extraordinarios: las largas sequías, la multiplicación de incendios forestales, los nunca vistos huracanes, tormentas, tornados,  nevadas, olas de calor. Niegan la relación que existe entre estos récords de temperatura y estos eventos climáticos extraordinarios, con la generación de electricidad, el uso del auto particular y el avión, la industria agropecuaria y los acuerdos de Libre Comercio.

Ignoran los millones de personas que cada año mueren, se enferman, quedan discapacitados y la destrucción de sus viviendas y su hábitat, debido al desastre climático, por lo que se ven obligados a migrar a otras regiones del mundo . Ignoran todas las advertencias que nos da el clima y la ciencia climática que advierte que sólo tenemos una década, hasta 2030, para salvar a la humanidad de un Apocalipsis. No quieren cambiar las bases en las que se sostiene el sistema político y económico del mundo, origen de esta amenaza, la mayor que haya enfrentado la humanidad.

Con el fin de manifestar nuestro rechazo a la negación y ocultamiento de la gravedad de la situación climática que realizan los gobiernos, las universidades, las escuelas, los grandes medios de comunicación, convocamos a toda persona preocupada por el colapso climático a participar en el plantón que realizaremos el lunes 1 de julio, a partir de las 12 del día en el Ángel de la Independencia.

Les rogamos propagar este mensaje. 

 Ciudad de México, 26 de junio de 2019

“CAMBIEMOS EL SISTEMA NO AL CLIMA”  

Adriana Matalonga, Ángel Pujalte, Eugenio Cabrera, Francisco Plancarte, Gabriela Baeza, Gabriel Valencia, Ignacio Peon, Jacqueline Bolaños, Jessica Almeraya, Jorge Neyra, Mauricio Villegas, Miguel Valencia.

Miguel Valencia Mulkay

ECOMUNIDADES Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México

https://degrowth.descrecimiento.org/

Blog:  http://red-ecomunidades.blogspot.com/ 
Blog: Decrecimiento-Descrecimiento México: https://descrecimientomexico.blogspot.com/

¿Será?

Será que Trump no es totalmente tonto, sino un medio tonto y perverso mañoso. Marcelo Ebrard acaba de reconocer que el incremento de migrantes lo causa el “cambio climático”. También en todos los medios se reportan los ya inocultables efectos de lo que en forma eufemística denominan “cambio climático”.

Eufemismo que oculta la seriedad del asunto y lo hace parecer como algo trivial y transitorio, algo sin importancia. Cuando la expresión que mejor describe la situación es la de “colapso climático” o incluso la de proceso de extinción. Incluso hay quien afirma que deberíamos estar tan preocupados, a un nivel alto de alarma y tomando medidas tan drásticas, como si estuviéramos bajo ataque marciano.

Pero los gobiernos ocultan la realidad, no la reconocen y voltean para otro lado, quizá esperando que la degradación del ambiente y las condiciones de vida, se resuelvan sola. Que por arte de magia el colapso se detenga y retraiga. Pero con una minima lógica, se entiende que si seguimos haciendo lo mismo, sin reaccionar, en vez de mejorar la cosa se va a poner peor.

Los pronósticos de los “científicos” no son confiables porque por un lado, por todo lo que se ignora, por la falta de certeza, evitan alarmar a la población y por otro al no existir antecedentes de lo que nos esta pasando, todas sus proyecciones son optimistas puestas de cola al burro.   

El punto de este artículo es que al empeorar el colapso climático, va a causar enormes migraciones de gente que huye de los lugares donde vivían, que se volvieron inhabitables. Y allí es donde se ve al capricho de Trump de cerrar las fronteras, como una previsora acción que se adelanta a un problema que va a crecer mucho más del nivel que tiene actualmente.

Lo perverso es que los que tienen mayor culpa en el problema y que pueden hacer mas para revertirlo en algún grado, no solo no quieren cambiar, dejar de hacer lo que hacen ni de ser como son, sino que empeoran y creen que con muros van a evitar que la Naturaleza los alcance. Que el mundo se puede caer en pedazos, mientras ellos en su aislamiento permanecer a salvo.

CAMBIEMOS EL SISTEMA NO EL CLIMA

Boletín del 10 de junio de 2019

El colapso climático se ha convertido desde hace algunos años en el asunto más importante del mundo, muy por encima de los asuntos económicos: entraña revertir las revoluciones conservadoras de los últimos 400 años, como la creación del estado moderno, las revoluciones industrial, sanitaria, urbanística y tecnocientífica.

Cambiar el sistema implica lograr antes de 20 años, la reducción radical (80%) en el consumo de gas, carbón y petróleo; en el uso del avión, el auto, el tren rápido; en el consumo de carnes, alimentos industrializados y las mercancías que han viajado miles de kilómetros para llegar a nosotros. Es fundamental la reducción radical del “viajero frecuente” en avión, por el impacto que tiene en el consumo de combustibles fósiles: es emblemático de la destrucción del clima.

Para lograr estas reducciones radicales, es indispensable que la mayor parte de los alimentos que consumimos se produzcan a menos de 100 km de los sitios donde los compramos y, simultáneamente, hagamos un gran esfuerzo para fortalecer la autonomía política y económica de los pueblos, ejidos, barrios y colonias donde vivimos, por medio de nuestra participación frecuente en las asambleas comunitarias autónomas. Esto implica relocalizar la política y la economía, para reducir radicalmente el uso de transporte, el desperdicio de alimentos, los empaques, los embalajes y mejorar la alimentación y el buen vivir.

Estas medidas conducen inevitablemente a una nueva distribución del trabajo y la riqueza: un trabajo de jornadas cortas para todos y diferencias económicas mucho menores. La pequeña producción de alimentos de calidad, la Vía Campesina, tiende a dominar entonces la producción agrícola y a eliminar la industria agropecuaria.  El transporte urbano se ajusta a un mínimo, por la eliminación del auto particular, para favorecer el uso generalizado de la bicicleta y el transporte de baja velocidad y ruta corta. Desaparecen las megalópolis y las ciudades pequeñas se multiplican.

Cambiar el sistema entraña la desconstrucción de los conceptos de escasez/abundancia y de riqueza/pobreza y sobre todo la descolonización del imaginario social, por medio de la desescolarización- la escuela que condiciona la mente de los niños para ser consumidores -, el combate a la manipulación informativa y la imaginería publicitaria y la mistificación de las seducciones tecnocientíficas que pretenden resolver todos nuestros problemas y llevarnos al paraíso; entraña combatir el sistema político y económico que ha producido el colapso climático.   

CAMBIEMOS EL SISTEMA NO EL CLIMA           EMERGENCIA CLIMÁTICA 

DEJAR EL GAS, EL CARBÓN Y EL PETRÓLEO BAJO TIERRA

JUSTICIA CLIMÁTICA                                   HUELGA CLIMÁTICA MUNDIAL.

ECOMUNIDADES, Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México; COOPERATIVA CAMBIOS; ¡DESCRECIMIENTO O COLAPSO!; KLIMAFORUM10; RED EN DEFENSA DE LA CIUDAD DE MÉXICO

Estrategos y tákticos

Según S.L. Mensbolt, la planeación es parte de la actividad humana, ya sea individual o de un grupo de individuos que fijan una meta determinada y poseen la voluntad y la inteligencia necesarias para obtenerla, esto es, la habilidad de hacer sacrificios en aras de lograr algo que consideran más importante que lo que se sacrifica.

Toda planeación siempre tiene dos niveles: la estratégica y la táctica. En los ejércitos griegos, los generales eran conocidos como «estrategos» (de estrato o capa superior). Mientras que el «takticos» era un comandante de nivel inferior al estratego. La planeación estratégica, es la que realizan los altos dirigentes y la planeación táctica es la que realizan los mandos intermedios y se subordina a la planeación estratégica.

La planeación estratégica la elaboran necesariamente los más altos niveles de las instituciones. Implica conocimiento de todas y cada una de las diferentes áreas de la institución y visión panorámica. La planeación táctica deriva de la planeación estratégica y la elaboran los niveles operacionales y consiste en ajustar lo general a las particularidades de cada caso, al retrato individual del momento.

La planeación a alto nivel de dirigencia o estratégica, se enfoca en formular los lineamientos generales que orienten en la mejor forma posible, la acción, los esfuerzos y los recursos disponibles de cualquier carácter y naturaleza. Mientras que la planeación operativa o táctica, se enfoca en organizar y aplicar los recursos en los programas, acciones o encuentros que de acuerdo a la situación y las circunstancias, contribuyan en la forma más efectiva a lograr el fin propuesto.

Ninguna planeación esta completa sin planeación estratégica, la que no es un estilo de planear, sino la racionalización de la acción de los altos directivos, cuya calidad depende de la calidad de estos y de los enfoques que le den. Como tampoco ninguna planeación esta completa, sin la racionalización táctica u operativa, sin que en los frentes en los que se ejecuta la acción, se adecuen los lineamientos generales, que trazaron los mandos superiores, a las particularidades del aquí y ahora, de lo real, que siempre es cambiante y diferente.

Las aclaraciones anteriores las trae a colación, que solo se ve planeación estratégica sin planeación táctica. Un afán de gobernar en base a lineamientos generales a los que no se les hacen los ajustes y adecuaciones pertinentes a cada caso. Se instruye extirpar el cáncer sin el cirujano que distinga lo malo de lo bueno y que corte lo que debe cortar y respete lo que debe salvar.

En lo general el diagnostico y la receta del presidente Andrés Manuel López Obrador son correctos. Hay corrupción en todo el sistema social del país y se debe extirpar. Incluso, como ya lo reconoció el presidente, hay corrupción hasta dentro de los investigadores, en el CONACyT. Para solo notar que el problema salpica hasta a lo que se creería que sería lo más limpio.

Pero la solución es mucho más complicada que el diagnóstico de planeación estrategica. Porque para darle a cada quien lo que se merece. Castigar a los que se portan mal y premiar a los que se portan bien. Alentar los buenos comportamientos y desalentar los malos. Primero se debe identificar a las lacras que se deben extirpar y se encuentran incrustadas y mezcladas entre los individuos que si aportan y retribuyen lo que cuestan.

Lo taktico consiste en descubrir a los mafiosos perniciosos, que son verdaderas sanguijuelas de los recursos públicos que en vez de beneficiar perjudican al país, a los que son sus compañeros y a la actividad de la que dicen formar parte, para extirparlos y desalentarlos. Y distinguirlos de los que si cumplen, de los que se debe proteger y de la actividad que se debe alentar y que los perniciosos usan como parapetos.

Unos cumplen sus compromisos y retribuyen dando resultados, con trabajo útil y valioso para la sociedad. Mientras que otros afianzan su posición en base a relaciones oscuras, compromisos inconfesables y complicidades de grupo que traicionan a la sociedad plural. Para decirlo de otra forma. Unos son mafiosos enemigos de la sociedad y otros le cumplen a la sociedad. Unos son valiosos y otros son una enfermedad de la institución y la organización social.

Lo interesante es que la posición más sólida y firme casi nunca es la de los valiosos, sino la de los mafiosos. Porque los buenos se dedican a trabajar y no a grillar, mientras que los perniciosos ocupan su tiempo en grillar, amafiarse y pensar maldades. Se hacen expertos en ocultarse y parapetarse tras el trabajo de los buenos y de los fines superiores y lo deseable de la institución, tras todo lo que ellos no respetan, sino explotan. En poner por delante los beneficios que ellos no aportan sino estafan. En presumir los logros de los que si trabajan y desquitan y en esconder y negar el lastre y lo perjudicial que son ellos.

Y en buscar la forma en que los recortes, castigos y remedios generales recaigan sobre los valiosos y cumplidos, pero desorganizados y desconcertados, para que ellos conserven sus posiciones y canonjías.

Extirparlos es una cirugía que no se puede hacer de lejos. Sino con una lucha cuerpo a cuerpo, que se debe dirigir desde cada trinchera. No se pueden tirar las manzanas podridas de corrupción, sacudiendo al árbol. Porque así solo se tiran manzanas buenas. Alguien que las distinga, sea incorruptible y no claudique, se debe subir al árbol para arrancar una por una.

Si Andrés Manuel no cuenta con todos los buenos operativos que requiere para todos los frentes, con takticos eficaces, muchos frentes se van a volver Galípolis. 

Principios o éxito

 mayo 2019

Lo primero que encontró mi estudio sobre los aspectos profesionales es que el estado de cosas obliga al que quiera tener éxito en la práctica profesional a deshacerse de los principios y valores. No es un problema de las personas, sino de las reglas de juego vigentes.

Al respecto me acaba de llegar un correo electrónico de un colega novato que desesperado expone la disyuntiva que lo obliga a escoger entre dos caminos: actuar con arreglo a valores o actuar con arreglo al éxito. Si actúa con arreglo a valores no tiene éxito y si quiere tener éxito, debe olvidarse de los valores. Así opera el sistema que a todos mete en cintura obligándolos a comportarse mal o lo saca del juego.

A continuación transcribo el correo de mi colega, que como esta joven y empezando, todavía no se le anestesia la moral:

Estimado colega:

   Lamentablemente no he leído su trabajo, por eso me he atrevido a contactarlo, con la finalidad de obtener sus libros y leerlos. Llegué a Usted después de leer en un foro Virtual comentarios sobre la manera en que describe la situación actual de la Industria; de inmediato visité su página web y de ahi es que obtuve su información de contacto y más aun me interesó leer sus libros. Los títulos que al momento han llamado sobremanera mi atención son: «Infracultura de la Construcción» y la «Disección de la Ley de Obras Públicas y Servicios relativos a las mismas».

    Creo, en mi «corta» experiencia en la construcción, que nuestra Industria se ha viciado hasta el tuétano por una terrible corrupción y avaricia que no permite la sana competencia y, mucho menos, el correcto ejercicio del Ingeniero Civil y sobretodo de los Empresarios de la Construcción.

    La historia completa de cómo me he encontrado con Usted se remite a que, pretendiendo buscar un «diferencial» entre el gran gremio y la empresa de reciente creación que hemos conformado un par de amigos y su servidor, pretendí buscar «problemas en la Industria de la Construcción» en Google con la finalidad de tratar de reconocer un «nicho» de acción, un problema frecuente al cual pueda ofrecer una solución; sin embargo, creo que el gran problema es que se exigen Trabajos de Primer Mundo, Requisitos de Seguridad en Obra de Primer Mundo, Personal Altamente Capacitado, en fin, EJECUCIÓN de Primer Mundo pero se desea pagar como en el Tercer Mundo (bueno ahora países en vías de desarrollo) en el que nos encontramos, provocando que  los Empresarios coloquen sus «ahorros» en el eslabón más débil pero, al mismo tiempo, el más importante: el trabajador, pagando salarios inhumanos o bien no pagando al cien por ciento las prestaciones correspondientes, incluso dejando sin pago bajo la promesa de más trabajo.

   Y no pretendo sonar Socialista. Me interesa hacer dinero en la Construcción que, además, me apasiona. Pero Insisto, en esa vorágine de Mercado es muy difícil para nosotros, como nueva empresa, comenzar siquiera a solicitar oportunidades porque evidentemente analizamos los Costos Reales de ejecución con salarios Standar de Mercado y considerando las diferentes variables (IMSS, INFONAVIT, ISR, ISN) y resulta que somos «caros» y ahi lo único que me queda como defensa es la Verdad: Nosotros SI consideramos TODAS las prestaciones, TODOS los impuestos que, como empresa estamos obligados a pagar así que creo nuestro principal diferencial es la HONESTIDAD y lo ÉTICAMENTE CORRECTO. Para nuestra desgracia, estos dos conceptos están tan devaluados que los clientes no lo creen porque hay alguien más que sí hace el trabajo incluso por mucho menos. Quizá aqui intervenga nuestra falta de experiencia y no conocer cómo es el proceder (correcto o no) de otras empresas que si dan los precios buscados por el cliente.

  Por otro lado, en el tema de Obras Públicas, pues, el secreto a voces: si no conocemos al «adecuado» pues raramente podríamos tener la oportunidad de llegar a ganar una oportunidad y además, si uno revisa el tema de los precios establecidos en los  Catálogos Gubernamentales sobre los cuales se rigen dichos concursos pues volvemos al tema de que las exigencias sobrepasan el Precio Real.

    Quizá, insisto, se trate de un tema de experiencia administrativa-constructiva de su servidor. Lo admito. Sin embargo, me interesa conocer su Estudio, su opinión e incluso su experiencia con la finalidad de aprender, de encontrar una luz que me oriente en cosas que tengo fuertes dudas.

    Agradeceré mucho me pudiese proporcionar la forma de comprarle sus libros y las vías por las cuales obtenerlos (Transferencia Electrónica, Envío por paquetería, acudir a algún sitio a recogerlos, etc.).

   Quedo gustoso de haberlo leido y de seguir en contacto con Usted. Le envío un abrazo afectuoso.

Desgraciadamente no existen las soluciones mágicas ni la súper eficiencia administrativa, se engaña al cliente, se simula la calidad, se explota al personal, se sortean las obligaciones fiscales y legales. En resumen el que quiera sobrevivir se debe volver experto en corrupción, chapuza, fraude, estafa, robo, etcetera