Principios o éxito

 mayo 2019

Lo primero que encontró mi estudio sobre los aspectos profesionales es que el estado de cosas obliga al que quiera tener éxito en la práctica profesional a deshacerse de los principios y valores. No es un problema de las personas, sino de las reglas de juego vigentes.

Al respecto me acaba de llegar un correo electrónico de un colega novato que desesperado expone la disyuntiva que lo obliga a escoger entre dos caminos: actuar con arreglo a valores o actuar con arreglo al éxito. Si actúa con arreglo a valores no tiene éxito y si quiere tener éxito, debe olvidarse de los valores. Así opera el sistema que a todos mete en cintura obligándolos a comportarse mal o lo saca del juego.

A continuación transcribo el correo de mi colega, que como esta joven y empezando, todavía no se le anestesia la moral:

Estimado colega:

   Lamentablemente no he leído su trabajo, por eso me he atrevido a contactarlo, con la finalidad de obtener sus libros y leerlos. Llegué a Usted después de leer en un foro Virtual comentarios sobre la manera en que describe la situación actual de la Industria; de inmediato visité su página web y de ahi es que obtuve su información de contacto y más aun me interesó leer sus libros. Los títulos que al momento han llamado sobremanera mi atención son: «Infracultura de la Construcción» y la «Disección de la Ley de Obras Públicas y Servicios relativos a las mismas».

    Creo, en mi «corta» experiencia en la construcción, que nuestra Industria se ha viciado hasta el tuétano por una terrible corrupción y avaricia que no permite la sana competencia y, mucho menos, el correcto ejercicio del Ingeniero Civil y sobretodo de los Empresarios de la Construcción.

    La historia completa de cómo me he encontrado con Usted se remite a que, pretendiendo buscar un «diferencial» entre el gran gremio y la empresa de reciente creación que hemos conformado un par de amigos y su servidor, pretendí buscar «problemas en la Industria de la Construcción» en Google con la finalidad de tratar de reconocer un «nicho» de acción, un problema frecuente al cual pueda ofrecer una solución; sin embargo, creo que el gran problema es que se exigen Trabajos de Primer Mundo, Requisitos de Seguridad en Obra de Primer Mundo, Personal Altamente Capacitado, en fin, EJECUCIÓN de Primer Mundo pero se desea pagar como en el Tercer Mundo (bueno ahora países en vías de desarrollo) en el que nos encontramos, provocando que  los Empresarios coloquen sus «ahorros» en el eslabón más débil pero, al mismo tiempo, el más importante: el trabajador, pagando salarios inhumanos o bien no pagando al cien por ciento las prestaciones correspondientes, incluso dejando sin pago bajo la promesa de más trabajo.

   Y no pretendo sonar Socialista. Me interesa hacer dinero en la Construcción que, además, me apasiona. Pero Insisto, en esa vorágine de Mercado es muy difícil para nosotros, como nueva empresa, comenzar siquiera a solicitar oportunidades porque evidentemente analizamos los Costos Reales de ejecución con salarios Standar de Mercado y considerando las diferentes variables (IMSS, INFONAVIT, ISR, ISN) y resulta que somos «caros» y ahi lo único que me queda como defensa es la Verdad: Nosotros SI consideramos TODAS las prestaciones, TODOS los impuestos que, como empresa estamos obligados a pagar así que creo nuestro principal diferencial es la HONESTIDAD y lo ÉTICAMENTE CORRECTO. Para nuestra desgracia, estos dos conceptos están tan devaluados que los clientes no lo creen porque hay alguien más que sí hace el trabajo incluso por mucho menos. Quizá aqui intervenga nuestra falta de experiencia y no conocer cómo es el proceder (correcto o no) de otras empresas que si dan los precios buscados por el cliente.

  Por otro lado, en el tema de Obras Públicas, pues, el secreto a voces: si no conocemos al «adecuado» pues raramente podríamos tener la oportunidad de llegar a ganar una oportunidad y además, si uno revisa el tema de los precios establecidos en los  Catálogos Gubernamentales sobre los cuales se rigen dichos concursos pues volvemos al tema de que las exigencias sobrepasan el Precio Real.

    Quizá, insisto, se trate de un tema de experiencia administrativa-constructiva de su servidor. Lo admito. Sin embargo, me interesa conocer su Estudio, su opinión e incluso su experiencia con la finalidad de aprender, de encontrar una luz que me oriente en cosas que tengo fuertes dudas.

    Agradeceré mucho me pudiese proporcionar la forma de comprarle sus libros y las vías por las cuales obtenerlos (Transferencia Electrónica, Envío por paquetería, acudir a algún sitio a recogerlos, etc.).

   Quedo gustoso de haberlo leido y de seguir en contacto con Usted. Le envío un abrazo afectuoso.

Desgraciadamente no existen las soluciones mágicas ni la súper eficiencia administrativa, se engaña al cliente, se simula la calidad, se explota al personal, se sortean las obligaciones fiscales y legales. En resumen el que quiera sobrevivir se debe volver experto en corrupción, chapuza, fraude, estafa, robo, etcetera