Desconocimiento de la planeación

mayo 2013

Totalmente despistado

La columna “Plan Nacional de Desarrollo” de Macario Schettino, del 21 de mayo en El Universal, es ilustrativa y esclarecedora. Reniega de la planeación, con argumentos que demuestran que no sabe lo que dice. Y exhibe las miserias de los teóricos puros, de los esquizofrénicos de gabinete, de los improvisados improvisadores, de la peor forma de ignorancia: la de los que desconocen sus propias limitaciones y con la fortuna de “chivo en cristalería” se meten en cosas que ignoran.

Y cuando nada les resulta, echan la culpa a otra parte que no son ellos, “los perfectos”. El ignorante desconoce su propia ignorancia y cree que sabe todo lo conocible, que sus limitaciones son las de todos y que lo que a él no le resulta es porque no funciona, como planear. Como un tonto que cree que de nada sirve pensar, porque a él nunca le funciona. Nunca atina.

Soberbia prepotente del que ignora sus alcances. Con lo que confirma que el problema nunca está en ser tonto, sino en creerse listo. El que conoce sus límites nunca se equivoca. Actitud que exhibe y pone en ridículo a más de uno en éste pobre maltratado país. Y pregunto ¿cual es la diferencia del hombre con los animales? Según yo es planear. Pero Schettino sale todos los días a ver que se encuentra y evita planear nada, ni el mandado, porque a él no le funciona.

Su desconocimiento del tema, lo hace confundir la gimnasia con la magnesia. El ingenuo se trago completo el anzuelo de la denominación, y confunde el alias de “Plan Nacional de Desarrollo” con una verdadera planeación. Una seria, Una profesional. En lo que más allá del apelativo, no comparten nada más.

Después de confundir, por la denominación, un galimatías con una planeación seria, saca conclusiones: “planear con todo detalle lo que se hará, es muy mala idea”. Y abunda: “Yo mismo tuve la oportunidad de construir un plan de desarrollo, a nivel local, para el gobierno de la ciudad de México (97 – 00)”.

El uso de la palabra “construir”, es un lapsus que dice mucho, porque la planeación no “se construye”, sino que se admite, se acepta lo real. Una planeación seria se compone de tres partes fundamentales e imprescindibles. La primera parte es descifrar la peculiaridad de la situación en el mundo real. El punto de arranque, la salida.

La segunda parte es descifrar las posibilidades reales, también en el mundo verdadero. Y esta es la parte que los ingenuos suplantan con cartitas a Santa Claus. No con lo que es posible, sino con “lo deseado”, lo ansiado, lo que sería muy bueno que pasara, como lo confirma más adelante: “y logré, como ocurre en todos los casos, trasladar al blanco y negro las ideas del gobierno, en grandes objetivos, en objetivos específicos, líneas de acción, estrategias y todo tipo de programas, indicadores y demás”. Lo que lo aterriza, lo que lo hace verdadero es lo especifico.

Y concluye confirmando el sesgo de su extravío, su torcida realidad: “Es un trabajo muy interesante, que ayuda a comprender mejor el funcionamiento del gobierno y los intereses y objetivos de los que están en ese momento en la administración. Pero hasta allí llega el ejercicio”.

Con lo que deja ver que su idea de “planear” se reduce a recabar (construir) una relación de los intereses y objetivos (ansias) de impreparados que también desconocen al mundo real. Es decir elaborar con ansias y deseos una cartita a Santa Claus. Y lo digo con pleno conocimiento de causa, porque si contratan a ignorantes para efectuar labores tan delicadas y serias, y aquél acepta el encargo, pues confirman que no saben lo que hacen. Ni el contratante ni el contratado.

Y deja ver que los cerebros tiernos tampoco alcanzan la tercera parte de una planeación: la relación de sacrificios actuales que son necesarios efectuar a cambio de los beneficios a futuro que se pretenden lograr. Y esto es lo que nunca vamos a encontrar en una “proclama política”. Confusión que tiene detenido o desordenado a gran parte de las actividades del país.

Toda la colección de pifias lo lleva a concluir tarugadas: “Los planes de desarrollo, como los planes estratégicos de las empresas, no tienen mucha utilidad en la vida real”. Como no lo sabe, se lo voy a aclarar. La diferencia entre el tercer mundo y el primero, entre el fracaso y el éxito está en la racionalización de su desarrollo, en la administración de las fronteras de contacto con la Naturaleza. Y las cuatro partes de la receta de la administración, son: planeación, programación, ejecución y control.

En una columna anterior Macario se quejaba de la falta de reconocimiento que padecía como maestro de negocios. Y ¿pregunto, cuantos ha hecho? Porque el contradictorio gordo Slim (por fin, es gordo o slim) no se queja de falta de reconocimiento, porque le sobra el reconocimiento que busca cualquiera que hace negocios. Porque “el contradictorio” no es un teórico de probeta, aula, laboratorio o gabinete. No es académico de tiempo completo o investigador de tiempo completo sino administrador de una frontera de contacto con el mundo real.

Así el problema de Macario no se encuentra en planear, sino en hacerlo en ausencia de un ingrediente imprescindible para el propósito: pensar. La mayoría de la gente confunde creer con pensar. Pero el pensar se distingue por una característica fundamental: que consiste en descifrar al mundo real. Creer no se compromete con lo real. Por eso cualquiera puede creer lo que quiera. Es al gusto de la ignorancia de cada quién.

Así Macario continua desbarrando con lo que no es una verdadera planeación sino una forma de esquizofrenia. Como el abuso soviético que pretendía irrealidades: “acabar con el mercado requería alguna otra forma de ordenar la producción”. Y como en el billar: lo que bien se tira no se falla. Y todo lo mal hecho fracasa. Pero no porque no sea posible lograrse, sino porque lo que se hizo, el camino que se siguió, no conducía a donde se pretendía llegar. Los medios no conducían a los fines. Por confundir una costra porosa.

De los excesos soviéticos brinca a una de sus versiones, el plan sexenal. El que de ninguna forma es un plan. Sino otra vacilada de mal intencionados. Para aclararlo a continuación presento parte de los hechos que expone el libro “A donde vamos, México, fe de erratas del desarrollo nacional”, para exhibir la dirección y distancia del extravío de Macario.

“Este análisis de la racionalidad en la conducción del país inicia en 1924 con la reforma fiscal que implantó el impuesto sobre la renta, un gravamen sobre el consumo de gasolina y la reforma bancaria que implantó el Banco Único de Emisión al que se refiere el artículo 28 Constitucional y la fracción X del 73 que no se habían cumplido. Según Pani “el programa hacendario comprendía propósitos tan trascendentales como el de construcción, por el Estado, de las obras materiales más capacitadas para acelerar el desarrollo de nuestra economía”, lo que se consideraban a las carreteras y aprovechamiento hidráulico. Resuelta la disposición de recursos se crearon la Comisión Nacional de Caminos y la de Irrigación, ambas compuestas de tres miembros, de los que uno representaba a las Secretarías interesadas; de Comunicaciones y Agricultura y en ambas la de Hacienda. A la Comisión Nacional de Caminos se le dio forma en la Ley fiscal del impuesto sobre el consumo de gasolina cuyo producto debía ser aplicado por dicha Comisión en la construcción de carreteras. Esta ley se promulgó en uso de las facultades extraordinarias de que el Ejecutivo estaba investido en el Ramo de Hacienda y la Comisión inició operaciones en 1925. La Comisión Nacional de Irrigación inició operaciones hasta 1926. Dado que según la Ley de Secretarías y Departamentos de Estado la Comisión era jurisdicción de la de Agricultura por lo que su ley constitutiva debía ser aprobada por el Congreso. Ambas ejemplifican la planeación tipo pirata: primero ver que botín se consigue y después averiguar como gastarlo. La atención al crear ambas comisiones se centraba en gastar, no en averiguar antes la mejor forma de hacerlo.

Llaman la atención intentos insuficientes, aislados, incoherentes y limitados para racionalizar la situación económica, lo que exhibe desconocimiento en la materia. Así en 1928 se crearon el Consejo Nacional de Estadística y el Consejo Nacional Económico”.

Planeación General de la República

En este tenor, el 12 de diciembre de 1929, el señor ingeniero Don Javier Sánchez Mejorada, Secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, muy posiblemente influenciado por su experiencia en la Comisión de Caminos de la que conoció como Secretario de Comunicaciones, dirigió el siguiente comunicado a la Secretaría de Gobernación.

Sr. Lic. Felipe Canales,                                                                          Subsecretario de Gobernación,                                                                  Encargado del Despacho,                                                                           Ciudad.

“El crecimiento y desarrollo de las poblaciones del país se ha realizado sin un plan preconcebido. Los intereses de particulares y la acción esporádica de las autoridades han sido la única guía que han tenido la ubicación de los fraccionamientos, la urbanización y las construcciones de edificios”.

Esta denuncia tiene más de 80 (ochenta) años. Y por no atenderla hoy esta peor la situación física nacional, se agotan márgenes de maniobra y recursos, mientras seguimos sin darnos cuenta de nada. Y continúa:

“La República carece de planes generales para determinar las zonas destinadas a reservas forestales, a parques nacionales, a refugios de la fauna silvestre, a espacios libres, a puertos aéreos, a vías generales de comunicación, a reservas de recursos naturales y a otras muchas materias que la previsión y la prudencia aconsejan estudiar y realizar metódica y perseverantemente”.

Destaco que las materias que refiere que la previsión, prudencia y el Artículo 27 Constitucional aconsejan estudiar, se circunscriben al mundo material. Casi un siglo después continuamos manejando el patrimonio común sin previsión ni prudencia, lo que ha complicado la situación, agravado los problemas, mermado recursos y cancelado posibilidades, pero seguimos sin asumir en forma madura y racional a la relación de nuestra sociedad con el mundo real y sin cumplir el mandato del artículo 27 Constitucional. Denomina previsión y prudencia a la racionalidad.

“No existe legislación que permita la formulación de planes generales de desarrollo del país y que haga obligatorios éstos una vez decididos o, cuando menos, que impidan desarrollos aislados contrarios al desarrollo de los intereses generales del país”.

Planes de los aspectos tangibles de la vida, de las cosas del mundo material en que vivimos inmersos, del orbe físico, no cartas a Santa Claus, dioramas oníricos, visiones de ansias fantásticas ni de buenos deseos. Sino de verdades iguales para cualquier ideología. Previsiones cuyas consecuencias, condiciones, necesidades y obligatoriedad general no procede de ideologías, creencias caprichosas ni leyes, acuerdos o creencias de hombres, sino de leyes superiores de la Naturaleza, que alcanzan a todo. Las únicas no discutibles ni negociables para ninguna persona, ideología, cultura ni civilización.

“Para lograr que la previsión, que la técnica, que el estudio cuidadoso de las necesidades del país en todos los órdenes presidan su desarrollo armonioso; para evitar que se sigan cometiendo errores y abusos por parte de particulares, empresas privadas y autoridades ignorantes de sus obligaciones y de lo que son los intereses más altos del país, así como para establecer los derechos y obligaciones de los habitantes del mismo en esta materia, es de urgente necesidad la expedición de una ley de planeación general de la República, para lograr lo cual a la brevedad posible, es muy conveniente obtener del H. Congreso de la Unión una ley que dé facultades al Ejecutivo para formularla”.

Con “previsión, técnica y estudio cuidadoso” expresa trabajar por un futuro convencional racionalizado para mejorar la vida de los habitantes. Y por “en todos los órdenes” se refiere principalmente a los órdenes materiales. A los órdenes que rigen a la Naturaleza en la frontera de contacto con el hombre. Y por “en esta materia” se refiere a la relación del hombre con la Naturaleza. Y hoy seguimos ignorando nuestros derechos y obligaciones con la Naturaleza (no con el hombre, que se rige con leyes convencionales), los “intereses más altos del país” y las autoridades sus obligaciones.

“Con tal objeto, me permito suplicar a usted de la manera más atenta se sirva promover ante el H. Congreso de la Unión la expedición de la siguiente ley:

«Art. l/o. Se faculta al Ejecutivo de la Unión para que dentro del término de seis meses, expida la Ley sobre Planeación General de la República.

Art. 2/0. El Ejecutivo de la Unión dará cuenta al Congreso de las facultades que el uso de la presente ley le confieren.

Anticipo a usted las gracias por la atención que estoy seguro se servirá prestar a éste asunto, por ser de capital importancia, y aprovecho la oportunidad para reiterar a usted las seguridades de mi consideración atenta y distinguida.

SUFRAGIO EFECTIVO. NO REELECCIÓN

México D.F., diciembre 12, 1929

J, Sánchez Mejorada,

Secretario de Comunicaciones y Obras Públicas.

         Muy revelador. Sánchez Mejorada, muestra lo que es pensar, tener contacto con el mundo real y la ingeniería civil. Ortega lo llamaría un “Olmedo” Mexicano, banquero, hombre de mundo, inteligente y no es intelectual, sabe de libros como un intelectual; pero no lo sabe en intelectual, sino en hombre de mundo. (Ver La solución de Olmedo en Ingeniería mental). Prueba la existencia de gente inteligente y bien intencionada que impulsaba la racionalización de la vida social vía la ingeniería civil. También evidencia la relevancia que la frontera de contacto material de la sociedad con la Naturaleza tiene para alguien consciente. Reconoce que la jerarquía de la relación del hombre con la Naturaleza esta muy por encima de la relación entre los hombres.

Sigue el acuerdo del Oficial Mayor con el que el subsecretario encargado del despacho de la Secretaría de Gobernación lo envió al Congreso de la Unión.

“A los CC.

Secretarios de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión,

Presentes.

Para los efectos legales correspondientes, me permito transcribir a ustedes el memorándum que la 0ecretaría de Comunicaciones y Obras Públicas elevó al C. Presidente de la República, con fecha 12 del actual:”

«En el acuerdo de hoy pensaba hablar a usted de la conveniencia de pedir facultades al H. Congreso de la Unión para expedir 1a ley general de planeación de la República Mexicana a que me he referido algunas veces en las conversaciones que he tenido con usted. No fue posible celebrar acuerdo y corno hay poco tiempo de que disponer para presentar la iniciativa objeto del presente memorándum, me tomo la libertad de tratar este asunto por escrito.- Usted, como todos los hombres de buena voluntad y altos propósitos que han tenido la responsabilidad enorme de la administración pública de la Nación, se ha dado cuenta de la cantidad grandísima de trabajo ordenado que hay que hacer para convertir al país en una unidad económica, política y étnica, es decir, en una unidad social y nacional homogénea.-

Los pocos que se preocupan, hace parecer escasísimos a los hombres de buena voluntad y altos propósitos. Pero toca la vena medular del desorden. Y destaco que el propósito era convertir al país en una unidad homogénea económica, política y étnica. Aclara que el objeto de una parte del gobierno era construir y tutelar al país como una unidad social y nacional homogénea. Lo que implica homogeneizar intangibles y tangibles en la población.

“El desorden, la anarquía algunas veces, que ha habido en las actividades administrativas del país, han traído como consecuencia enormes desperdicios de esfuerzos. Urge remediar ese estado de cosas.- No quiero hacer una pintura siniestra de las condiciones del país ni de los resultados mezquinos a que ha dado lugar nuestra política de imprevisión y de improvisación”.

Perogrulladas añejas pero contundentes y vigentes. El desorden, anarquía, políticas de imprevisión e improvisación, como los planes de Macario desperdician esfuerzo y conducen a condiciones siniestras y resultados mezquinos. Parece necedad repetirlo, pero hoy día sigue sin entenderse nuestras condiciones siniestras y resultados mezquinos y por ende sin enfrentarse. El diagnóstico es certero. El problema principal es el desorden y desorganización.

“Y no quiero hacerlo, porque, a pesar de todas nuestras experiencias adversas, soy optimista. Siento pulsar con fuerza las energías de México, su afán de vivir, el deseo de acometer con todo brío, con toda energía y con toda entereza las más difíciles tareas de la revolución constructiva iniciada ya;”

No es falta de brío, energía, entereza ni ganas, sino inteligencia. No falla la potencia sino la dirección. No es desperfecto de calibre sino de puntería. De apuntar antes de disparar no al revés. No se trata de anticipar vísperas sino de acertar.

“tengo fé inquebrantable en el porvenir de México; pero creo, que para llegar a la meta de grandeza a que aspiramos es preciso trabajar muy enérgicamente y también muy ordenadamente.– Estas son las razones que he tenido para proponer el proyecto de iniciativa que deseo someter a la sanción de usted, para que, si a bien lo tiene y si le parece conveniente, se sirva darle su aprobación y enviarlo a quien corresponde, para sus efectos.- Reitero a usted las seguridades de mi consideración distinguida y respetuosa.”

Adelante el cerebro guiando y que el músculo lo siga, no al revés, como es costumbre. La transcripción abunda material sobre el pensamiento del señor ingeniero Don Javier Sánchez Mejorada.

“En vista de lo anterior, me permito remitir a ustedes, original, el oficio número 2247 que en 12 del actual dirige a esta Secretarla la de Comunicaciones y Obras Públicas, en el cual aparece la iniciativa de ley a que se hace referencia en la anterior inserción.

Reitero a ustedes mi atenta consideración.

Sufragio Efectivo. No reelección,

México, D.F., diciembre 24 de 1929,

  1. Ac. DEL SUBSECRETARIO ENC. DEL. DESPACHO

El Oficial Mayor

  1. Collado”

 

El Diario Oficial de la Federación publicó el 12 de julio de 1930 la Ley sobre Planeación General de la República, expedida por el siguiente presidente, Pascual Ortiz Rubio, en uso de la facultad que por decreto de 13 de enero de 1930 había conferido el H. Congreso de la Unión. Inconveniente ya que gracias a eso esta Ley (y quien sabe cuantas) no pasó por trabajo legislativo, lo que hubiera sido valioso.

“LEY SOBRE PLANEACIÓN GENERAL DE LA REPÚBLICA»

CAPITULO I

De la Planeación

Artículo 1º.- La planeación de los Estados Unidos Mexicanos tiene por objeto coordinar y encauzar las actividades de las distintas dependencias del gobierno para conseguir el desarrollo material y constructivo del país, a fin de realizarlo en una forma ordenada y armónica, de acuerdo con su topografía, su clima, su población, su historia y tradición, su vida funcional, social y las necesidades presentes y futuras”.

Faltó considerar lo más importante, la disponibilidad de recursos bióticos y abióticos. Pero relaciona aspectos materiales y no ideologías. Hasta aquí no hay nada de izquierda, centro o derecha sino de ordenar y armonizar la situación de acuerdo a las condiciones físicas del territorio y culturales de la población. También aclara que es para coordinar y encauzar las actividades de las distintas dependencias del gobierno, no de la población. Es lo que debe hacer el gobierno, no la población.

La declaración de un connotado economista nacional en la que afirma que (esta ley) “se ocupa más de cuestiones geográficas, de urbanismo, de comunicaciones, de bosques, que tratar elementos económicos”, exhibe que el conocimiento que denomina “economía”, es ciego a la relación entre la geografía, el urbanismo, las comunicaciones y bosques con la prosperidad material de la población y por supuesto con su bienestar y desarrollo personal.

Pero no es toda la distorsión que expuso Sánchez Mejorada. Lejos de convocar a la racionalidad logró lo opuesto, llamar la atención y dar ideas a políticos. Que se especializan en secuestrar con desplantes ideas ajenas como la planeación, lo que perciben o les llama la atención y abandonan lo que no captan, que normalmente es lo rescatable. Lo fascinante de la idea de modificar el futuro lo secuestran del concepto de planeación para adaptarlo a sus propios fines. Inconscientes que al manipular la opinión de los hombres caricaturizando una herramienta profesional seria y poderosa, la desprestigian con la ignorancia de su vindicación y al final con los resultados que dan ellos pero que acrediten a la herramienta y a la otra actividad, lo que complica a la actividad auténtica y obstaculiza el sano desarrollo de la racionalidad, profesional y social. Despilfarran recursos y prestigio ajeno privilegiando propósitos emotivos de corto plazo a costa de cancelar beneficios objetivos de mediano y largo plazo y complicar y engrandecer los problemas.

Esta ley estuvo vigente hasta el 3 de febrero de 1983 que se publicó la actual, sin embargo en sus 53 años de vigencia no se le dio la importancia debida. Los representantes de la ingeniería civil no reconocieron lo que esta ley representaba para la ingeniería civil y el desarrollo del país. Nadie la resguardó y el abandono permitió que la suplantara un “plan” subjetivo o político robándole atención, impulso y respeto.

Primer Plan Sexenal

En 1933, la Comisión de Programa designada por el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Nacional Revolucionario elaboro el “Primer Plan Sexenal” para el periodo del presidente Cárdenas. Con la presunción de ser:

“un plan de gobierno que constituya un solemne compromiso ante la Nación de desarrollar una política social, económica y administrativa, capaz de traducir en hechos los postulados que se proclamaron en los años de la lucha armada, y de encauzar las corrientes renovadoras que, dentro y fuera del país, engendra el afán de las colectividades contemporáneas por hacer justa la vida de relación entre los hombres”.

Al despiezar el contenido del mensaje aflora:

un solemne compromiso                                                        A comprobar

desarrollar política social, económica y administrativa, ¿Una panacea?

traducir en hechos los postulados que se proclamaron ¿Cuáles y cómo?

encauzar las corrientes renovadoras                                  otra indefinición

hacer justa la vida entre los hombres”.                                 Deseable ¿pero?

Al contrastar los contenidos de este “plan” político, con los de uno auténtico de ingeniería civil, lo notable de las diferencias hace parecer difícil confundirlas. Sin embargo la falta de distinción de los profanos, como Macario, hace que confundan a catálogos de buenos deseos, con proyectos objetivos y realizables por la sencilla razón que los llaman “planes” y que la inconsistencia y desprestigio de los incoherentes e irracionales “planes” de políticos se le acredite a los profesionales.

El propósito manifiesto del “plan” era:

“enmarcar sistemáticamente la política del Partido en programas meditados a conciencia, elaborados con sereno conocimiento de las realidades nacionales y llevados hasta la extensión que señalen la posibilidad de acción de los gobernantes y las finalidades concretas y medios que deban inspirar la obra de los miembros de la Institución”.

Constaba de quince rubros que daban aparente relevancia al sector primario, en especial la cuestión agraria; la educación y la nacionalización de los recursos en manos extranjeras. Pero carecía de prioridades claras, metas definidas y cuantificables y no aclaraba medios financieros ni plazos.

Según Plutarco Elías Calles «. . . ya es hora de formar un programa minucioso de acción que cubra los seis años del próximo período presidencial, programa que debe estar basado en el cálculo, en la estadística, en las lecciones de la experiencia»; y agregando después: «. . . debemos estudiar lo que podemos alcanzar, dadas las posibilidades de nuestro presupuestos y las realidades nuestras                  

Tan cierto que sigue teniendo vigencia y su necesidad cada día se hace más evidente. Pero al leer entre líneas las explicaciones del plan, asoman dos cargas no manifiestas en forma patente. Una es querer decirle a otro que hacer. Los políticos entienden en poder como hacer que los congéneres hagan lo que ellos quieren. El del ingeniero civil es sobre la Naturaleza. Alguien que se supera para dominar a la Naturaleza desprecia a los que no trascienden la opinión ajena y peor los de mala fe.

 “En nuestro país, la voluntad de mantener en el poder al Partido Nacional Revolucionario, nace del impulso constante del pueblo por realizar las trasformaciones sociales y económicas que establezcan progresivamente planos más altos, mejores y más amplios en la vida nacional. Mientras exista un Partido Revolucionario que garantice al pueblo el ejercicio del gobierno, la revolución se realizará en la forma pacífica y creadora de la acción política. Cuando no exista ese Partido, la revolución volverá a manifestarse, por medio de la violencia, en la guerra civil”.

Es claro el interés de mantener al partido en el poder. Para lo cual amenaza que mientras el PNR mantenga el poder “la revolución se realizará en la forma pacífica y creadora de la acción política”. Es una clara y directa advertencia que si el PNR pierde el poder, el país pierde la paz y orden.

”Ahora bien, el centro vital de todo buen régimen de gobierno es un programa común, porque establece los compromisos del Partido con el pueblo y las responsabilidades de los gobernantes ante la Nación y ante su partido, compromisos y responsabilidades que se traducen en nexos de solidaridad, en puntos de colaboración, cuando, como ocurre con el Partido Nacional Revolucionario, los hombres que integran los órganos del poder lo ejercitan para satisfacer las grandes aspiraciones de las colectividades”.

En una mezcla de aspectos objetivos con subjetivos empaca mensajes sumergidos. Presentan una verdad inobjetable como dependiente de un absurdo inadmisible. Lo cierto se utiliza como caballo de Troya para que porte ocultos los verdaderos propósitos del instrumento. El mensaje deseable esconde la maniobra ilegítima de poner por encima de la sociedad y el gobierno, a un grupo que oculto controla el partido político y ante los cuales deben responder los gobernantes. La “familia revolucionaria” transformada en oligarquía de una sociedad anónima disfrazada de partido político, en el que se reparten el país como botín. No todo el partido lo compone gente de mala fe, pero no todos tienen el mismo peso en las decisiones. La gente de buena fe es utilizada como escenografía presentable ya que lo decisivo es impresentable.

la tesis en que debe fundarse el plan de gobierno que va a ocupar vuestra atención, es, unánimemente, la de que el Estado mexicano habrá de asumir y mantener una política reguladora de las actividades económicas de la vida nacional; es decir: franca y decididamente se declara que en el concepto mexicano revolucionario, el Estado es un agente activo de gestión y ordenación de los fenómenos vitales del país; no un mero custodio de la integridad nacional, de la paz y el orden públicos”.

No busca la mejor manera de servir a la población, sino reclama atribuciones sin condiciones. Dice que el gobierno no es exclusivamente policial. En lo que tiene razón. Todo gobierno (no Estado) tiene compromisos claros y diferenciados en el quehacer social, con los que propicia la vida, el bienestar y la prosperidad material de la población, sin molestar, estorbar ni complicar a nadie.

 “En opinión de la Comisión Dictaminadora, la doctrina en que se apoya el Plan es justa, como interpretación de la historia de nuestras instituciones revolucionarias; es lógica, conforme al sentido profundo de nuestro Derecho Político, y es coherente con las necesidades reales de nuestra estructura económica y de nuestro pueblo”.

 No es un instrumento objetivo, sino un intento de materializar una doctrina sin bases reales, Su lógica no es objetiva y verdadera, sino “la del sentido profundo de nuestro Derecho Público” (¿?), su justicia es como interpretación histórica de instituciones (¿?) y su coherencia no es con el mundo real.

”La Comisión Dictaminadora, es consecuencia, espera que la conciencia revolucionaria de esta Asamblea aprobará el criterio que preside el contenido ideológico del Plan Sexenal”.

No todo es engaño, acepta que el contenido del plan es ideológico, es decir subjetivo y no objetivo. Es un instrumento presidido por contenido emotivo y no racional.

”Es justo, en el criterio de la Comisión, el concepto de las funciones del Estado que se consigna en el Plan Sexenal, como interpretación de la historia de nuestras instituciones públicas actuales, porque éstas, según nuestro entender, descansan en tres realidades concordantes: la Revolución, el Partido y el Gobierno”.

La consigna de interpretación y entendimiento recalcan la relación entre la revolución, el partido y el gobierno. Para lo cual define revolución.

”La Revolución es el fenómeno histórico que consiste en el hecho de que el pueblo asuma activamente la empresa de realizar una nueva concepción de la vida en sociedad, transformando las instituciones públicas y el régimen de la producción”.

El pueblo asume la realización de una nueva concepción de la vida en sociedad. En un “activamente” de “político”, que consiste en no hacer nada y entregar todo incondicionalmente. Donde:

 “El Partido es el órgano mediante el cual la Revolución se manifiesta en acción política y social, para asumir el poder público y mantenerse en él mediante su actuación en la lucha democrática, y para transformar el régimen de convivencia social”.

El partido en nombre y representación del pueblo se encarga de todo y lo que sigue es muy esclarecedor.

Y el Gobierno, mientras se halle en manos del Partido Revolucionario, es el órgano de gestión pública a través del cual la Revolución realiza sus finalidades”.

Cada explicación descubre una tortuosidad del instrumento. El gobierno en manos de un órgano anónimo de gestión externo (¿?).

 “(…) Estima la Comisión que el intervencionismo del Estado que se adopta como doctrina en el Plan Sexenal, es lógico conforme al sentido profundo de nuestro Derecho Político, porque la Constitución de 1917 quitó al Estado el carácter de institución puramente política y lo orientó hacia la acción reguladora de los fenómenos vitales del país, adelantándose en este camino a las más modernas teorías y a las más progresistas naciones”.

No aclara si el concepto anterior de gobierno era policial o referí político, pero prueba desconocer la acción reguladora de fenómenos materiales y culturales, que le competen atender a todo gobierno, racional y demócrata.

“La Constitución de 1917 mantiene, sin embargo, el respeto a los derechos e iniciativas individuales, para no establecer un régimen de absorción y nulificación del individuo por el Estado; pero abandona definitivamente, por contraria a los intereses colectivos, la organización jurídica anterior, en la cual, por defecto y abuso en los medios de la acción gubernativa, se creó una situación de privilegio para las minorías poseedoras de la riqueza, con grave daño de las grandes masas de población, relegadas a una condición de miseria y servidumbre”.

De acuerdo que un problema lo causan las situaciones de privilegio. Pero acreditar toda la culpa a mala voluntad de las minorías poseedoras de riqueza, es concepto marxiano. Allí nació el ataque a los empresarios que hoy se pretende revertir. No perciben a la deficiente y mala distribución de superestructura e infraestructura estatal como parte del problema y consecuencia de la deficiente y abusiva acción gubernativa.

“Por último, la Comisión Dictaminadora afirma que la doctrina intervencionista es coherente con las condiciones reales de nuestra estructura económica y con las necesidades del país, puesto que en ella se concretan claramente las dos grandes normas que han de subordinar, durante el desarrollo del Plan Sexenal, la acción reguladora del Estado; por una parte, la norma jurídica, ya que la intervención estatal se efectuará en todos los casos conforme a derecho y a los principios de equidad establecidos; y por la otra, la norma técnica, en atención a que el Estado actuará en todo momento en la medida en que lo reclamen las necesidades inexcusables de la sociedad, y de acuerdo, salvo en casos notorios de rebeldía o incomprensión, con los elementos a los que afecte la intervención”.

Nótese que “lo coherente” con las “condiciones reales y estructura económica” consiste en que se concretan dos normas: la jurídica y la técnica (¿?). Valida lo natural con lo artificial. Dice que lo objetivo lo respalda lo subjetivo. El respaldo no son las posibilidades y necesidades Naturales sino las de la sociedad que el partido determina. No entiendo el acuerdo “con los elementos que afecte” (¿?).

“Atendiendo a nuestra realidad política, la Comisión no considera que el Plan Sexenal sea un programa que hombres de gabinete presentan al pueblo, sino que, de modo inverso, es el pueblo, ejercitado ya en el uso de sus derechos, el que ha venido ofreciendo al Partido de la Revolución un abundante material de observaciones, un cuadro completo de anhelos y necesidades, que los redactores del Plan organizaron, coordinaron y, a veces, tuvieron que encauzar”.

El partido es el órgano receptor, acaparador y garante de los anhelos y necesidades del pueblo, como premio a lo ejercitado y grandecito que esta en el uso de sus derechos (¿?). En típico argumento de político, que por hábiles se los quitan. Es decir, el crecimiento político del pueblo lo atrofia y vuelve un inútil que debe delegar su representación a un tutor que es el partido. Absurdo. Como el pueblo cambio de voz le quitan su derecho a hablar. El partido no solo es el jefe del Presidente sino de los diputados, senadores y jueces. Y dueño de la flora y fauna.

El problema de fondo es la forma de demencia, del tonto que se cree listo. Macario es expresión actual de una de esas formas: la de los teóricos puros. Actualmente parte del problema son los esquizofrénicos que se creen superresabios. Al parecer en una forma moderna de la “planeación soviética”, le pareció factible estabular macheteros memorizando teorías. Sin darse cuenta que especializarlos en fantasías los divorciaba del mundo real.

Incontables generaciones recabaron y refinaron conocimientos mediante el ensayo y error directamente en la frontera de contacto con el mundo real. Pero los estabulados que machetean teorías y conocimientos sistematizados y documentados eluden el mundo real. Y confunden con lo real, a las fantasías que son las teorías.

Encima padecen los mismos defectos que los alumnos de primaria. Que el contenido pedagógico es la repetición y el alambrismo en el mundo de fantasía de las teorías y no el de entender. Porque entender se limita al mundo real y “entender” teorías sin conocer su relación con el mundo real no lo es, sino solo creer.

De allí que parte del problema actual sea bajar de la palestra a los extraviados, los académicos de tiempo completo e investigadores, doctores y masters, que parte de su extravío consiste en creerse superresabios autorizados para meterse a hablar de y manipular precisamente de lo que ignoran: el mundo real.

Impreparados que como Macario desconocen todo sobre planeación (pensar) y confunden una relación de problemas, un sondeo de la percepción de la población o ideas del gobierno, que es a lo que se reduce la “planeación democrática”, con un proyecto ejecutable. Que como lo confiesa, comete la garrafal torpeza de tratar de extraer objetividades de subjetividades. De hacer ejecutables las cartas a Santa Claus.

Pensar o planear no es asunto de improvisados. Recuerden que la improvisación en la manera más eficaz y eficiente de desordenar cualquier cosa. Un problema grave actual son los mares de burros sabios, inteligentes de probeta, esquizofrénicos de gabinete y laboratorio, que ignorando sus propios límites y creyéndose plenipotenciarios bloquean y obstruyen la razón y el entendimiento.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

http://www.grillaenelpoder.com.mx/edicion/index.php?option=com_content&view=article&id=16566:extravio-angel-pujalte-pineiro&catid=46:columna&Itemid=68

http://www.grillaenelpoder.com.mx/edicion/index.php?option=com_content&view=article&id=16638:extravio-ii-angel-pujalte-pineiro-&catid=46:columna&Itemid=68

Reconocimiento de la corrupción de investigadores científicos

diciembre 2013

Corte de caja

Junto al fin del año llega el momento de revisar lo alcanzado.  Y el saldo es alegre, por el avance en varios frentes. Empiezan aparecer pródomos de lucidez y racionalidad en varios óbices del avance social, de los que hemos asumido el compromiso ciudadano de exhibir y ventilar a la lúz pública, sin quitar el dedo del renglón, hasta que se asuman, atiendan y resuelvan.

El riego por goteo aplicado a diluir el velo de pureza y castidad del CONACyT empieza a germinar. Y para muestra un botón: El lunes 16 de diciembre de 2013 en ésta misma Grilla en el Poder, el ingeniero Martín Aluja Schuneman Hofer, Premio Nacional de Ciencias y Artes 2013 en la categoría de Tecnología, Innovación y Diseño, acepta y reconoce la existencia y gravedad en la investigación científica mexicana, de los mismos vicios, errores y desviaciones que aquí mismo en Grilla en el Poder, hemos denunciado.

El Ingeniero acepta la esterilidad del debate “entre lo que debe ser ciencia básica y ciencia aplicada”. Y aclara que esa dicotomía es inexistente y que “cuando se hace ciencia de frontera las aplicaciones o derivaciones se dan naturalmente”. Traducción: contrasta investigar la inmortalidad del cangrejo con investigar la forma de resolver  problemas reales y verdaderos. El Sr. Ingeniero Martín Aluja Schuneman Hofer afirma que: “cuando se investigan problemas auténticos las aplicaciones resultan en forma natural. Son parte del resultado”

Por lo visto, lo que para cualquiera es obvio, no lo es para los investigadores subdesarrollados. Investigar problemas reales, palpables, del mundo verdadero, arroja resultados aplicables. Lo que no sucede cuando se vive y trabaja en el mundo de fantasía de las teorías. Es facil asombrar a una audiencia de legos con pasmosos malabares efectuados con las fantasías o teorías, lástima que no guarden relación con el mundo real, ni los resultados sean aplicables.

Más adelante insiste en que la ciencia “debe estar comprometida con las necesidades del país”: “(…) considera que (…) la comunidad científica debería estar preocupada por ver cómo retribuirá ese dinero a la sociedad, cuyos impuestos financian parte importante de sus investigaciones”. (Más bién toda). Y aclara: “Creo que el Conacyt  tiene que empezar a retar a la comunidad científica mexicana a no hacer  más de lo mismo, sino atreverse a hacer ciencia de frontera”. (Traducción: Que se preocupen por compensar al país con algo que le sea útil, por retribuir a la sociedad lo que le cuestan).

Y más adelante critica que: “Los estudiantes todavía se forman con una idea de hacer lo que quieran porque es su derecho y es la obligación del estado pagarles por eso”. Señala a los estudiantes, pero lo cierto es que el 90 % de los “investigadores” en éste país cree que la sociedad debe mantenerlos solo por su linda cara. Es la base de la exigencia de altos emonumentos a fondo perdido. La realización del sueño del burócrata desbordado: tener puros derechos sin ninguna obligación. Como ha sido el CONACyT toda su existencia (29 años).

Y continúa: “Cuando hablamos de que tenemos que enfrentar problemas reales, la gente se muestra muy reticente porque cree que estás quebrantando su libertad de cátedra e investigación. Ese debate también es estéril porque de ninguna manera se está incidiendo sobre eso. Cada quien tiene la libertad de investigar lo que más le apasione, pero bajo la premisa de que esa investigación va a ser de ciencia de frontera”.

Traducción: con “la gente” no se refiere al público en general, sino a ellos mismos, que no quieren perder ninguna de sus “conquistas laborales” y menos “reivindicaciones sociales ganadas a pulso”, el acuerdo desigual que reclaman se respete es que la sociedad los debe mantener dándose vida de reyes, a cambio de ningún compromiso ni obligación de parte de ellos. Como siempre ha sido el CONACyT.

El ingeniero Martín Aluja Schuneman Hofer reniega de los parásitos sociales porque no es uno de los “investigadores” de esos, sino un auténtico descubridor. Conoce al país y sus problemas y es alguien que si trabaja como lo demuestra todo lo que ha descubierto y aportado a la sociedad mexicana. Si no me creen a mi, creanle a él. Yo no espero que crean mis denuncias con los ojos cerrados. Todo a lo que aspiro es a que se revise de buena fe.

Otro frente en el que se avanzó es en desprestigiar a las redes sociales científicas internacionales. Los investigadores pretenden que todo su compromiso sea participar en las redes científicas internacionales en la INTERNET. Las que son una trampa en la que los subdesarrollados trabajan a favor y financian parte del avance de los desarrollados.

El primer mundo acapara el conocimiento de lo que otorga control en los procesos con valor económico y dejan que los subdesarrollados resuelvan lo de menor o nula rentabilidad. En asuntos que tampoco revisten importancia ni son pertinentes para el tercer mundo. Así el primer mundo ahorra tiempo y dinero concentrándose en desarrollar el conocimiento que crea plusvalor y deja para los subdesarrollados los de menor peso y valor y encima deben conseguir que su lambisconería la financien aquellos mismos a los que traicionan y menosprecian, para que les permita a ellos competir por aplausos en los concursos, en los que con embelesos les ven la cara y usan.

Ya no es extraño cuestionar el beneficio que obtienen las sociedades tercermundistas de mantener el concurso de “investigadores” en redes sociales científicas internacionales de primer mundo. Porque esos “foros”, no tratan problemas del subdesarrollo y se especializan en “tecnología de punta” (Lenguaje carcelario: arma habilitada para apuñalar al tercer mundo).

Los resultados del riego por goteo a CONACULTA y FCE parecen más modestos, pero no es así, sino que son más difíciles de detectar. Pero allí están. Carreño Carlón abandonó relatar películas de espantos o los olores bajo el graderío y trata de refugiarse en relatos menos vulnerables Como hablar de muertos o conmemorar fechas o hechos inatacables pero intrascendentes, para el país, la cultura y economía.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

Opaca manipulación en la Cámara de Diputados

noviembre 2013

Increíble democracia en la «casa del pueblo»

Igual que lo había hecho muchas veces. El miércoles 20 de noviembre me apersoné en la puerta uno de la cámara de diputados para entrar a entregar correspondencia a varias comisiones. Y uno de los trajeados de la entrada, me “instruyó” que debía entregar toda la correspondencia en la Oficialía de Partes, que “casualmente” está del otro lado de la cámara, en la puerta siete.

Me molestó la ligereza con la que alteran la vida ajena, al cambiar sin previo aviso lo establecido con anterioridad, pero me regocijó la idea de entregar toda la correspondencia en un solo lugar y ahorrarme la peregrinación por interminables pasillos de montones de edificios, para entregar cada documento en cada comisión a la que corresponde.

Con esa ilusión me consolaba mientras, sorteaba barricadas y caminaba en el rayo del sol para dar la vuelta hasta el otro extremo de la “accesible” camarita. Para llegar y enterarme que en efecto, allí hay una Oficialía de Partes. Pero no es una Oficialía de Partes de la “Cámara de Diputados”. La que al parecer carece de una propia y de todos. Sino que se trata de una Oficialía de Partes que es exclusiva del Partido Revolucionario Institucional y el Club de Toby. Y que también tanto el PAN como el PRD, cada quién tiene su propia y exclusiva Oficialía de Partes.

No sé porque creía que la cámara era de todos. Que lo de los partidos políticos era una moda que solo existía en época de elecciones, ya que esas distinciones pierden todo sentido cuando se trabaja por el bien común, por la sociedad. Como debe hacerlo un servidor público, que no cobra por atender intereses particulares, como los de un partido, grupo, mafia o club.

Como también creía que toda dependencia de gobierno debe tener una oficina abierta y accesible las 24 horas de los 365 días del año, para recibir documentación y correspondencia. Pero parece que tampoco es cierto. Regresé a la puerta uno a intentar entrar a entregar papel por papel en comisión por comisión y tampoco se pudo.

Por una comparecencia no se podía entrar a entregar correspondencia a las comisiones. (No encuentro la relación, pero las comparecencias inmovilizan a la correspondencia). (¿Y viceversa?) Que “regrese el viernes a ver si hay suerte, porque el jueves seguro tampoco se va a poder” (pasar y por lo mismo no se puede entregar correspondencia).

No soy ingenuo. El problema de la comunicación con el gobierno no nace ni muere con que se limpien la cola con la correspondencia, eso es posterior al triunfo que es necesario para entregarla. Pero no se espanten porque es apenas un pequeño atisbo al subdesarrollo. Al ridículo de la formalidad tercermundista.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

Mala fama nacional

Noviembre 2013

Desprestigiados

No puedo dejar pasar las implicaciones de comentarios que los medios neozelandeses hicieron por la goliza mexicana.

El mentado artículo bajo el título: “La prensa «kiwi» critica a sus seleccionados” aparece en la sección de deportes de El Universal del día 15 de noviembre del año en curso. Y empieza criticando al director técnico de los “All Whites”, como se auto apodan ellos mismos y haciendo sugerencias sobre lo que se debe hacer para el partido de vuelta.

Hasta allí todo bien, el problema son las respuestas que los periodistas dan cuando les preguntan: “qué debería pasar para que Nueva Zelanda pueda darle la vuelta a México y se coincidió en un milagro”:

Y más adelante: “Shannon (…) Fue más allá al “bromear”. “Quizá si los cárteles mexicanos tuvieran una apuesta millonaria en contra de su equipo, podría ser…”.

Mientras por su parte: “Holloway bromeó con la fama de “fiesteros” que tienen los jugadores del Tri. “Podría pasar que el equipo mexicano tenga una fiesta en grande, con todo y cocaína incluida, así algunos jugadores no pasarían el control antidopaje para el juego de vuelta”.

Con lo que exponen claramente la visión que se tiene en el otro extremo del planeta sobre México y los mexicanos.

Lo primero es que aquí los que mandan son los Cárteles de droga. Con un poder tal que hasta pueden cambiar el resultado de un partido de fútbol. Y lo segundo es que somos irresponsables y drogadictos.

En parte consecuencia de la burrada de Salvador Cabañas, que ni siquiera es mexicano. Pero es un hecho que en la noche solo salen las alimañas. Y muchos exitosos despilfarran su fortuna a deshoras en lugares que lo menos dudoso es su reputación. Sedes en las que se congregan nacos exitosos (famosos y deportistas) (Naco = ignorante, inculto, naiv, rupestre) y delincuentes.

La gente decente y de trabajo, desarrolla sus actividades frente a todos y a la luz del día. Por lo que en las noches descansa. Otra referencia que les da la razón son los que andan en fiestas de narcotraficantes y que se entera uno por las averiguaciones de ley que origina un homicidio.

Y lo de que todos somos drogadictos, por lo que en nuestras fiestas sobra la droga, es ya una extensión apoyada por los escándalos del clembuterol. El antidopaje nos ha pescado varias veces por eso. Pero el clembuterol no es droga recreativa sino una consecuencia de la ineptitud gubernamental.

En ese sentido el problema no resulta de que los futbolistas se droguen sino que el gobierno no evita que ganaderos envenenen en forma masiva a la población. Y de que lo que no es lo mejor nuestro, ocupe primeras planas en el orbe. Debemos tener gente presentable, pero esa no es famosa. ¿Esa donde esta? Para presentar otra imagen al mundo.

Porque para fines prácticos cambiamos la imagen del sombrerudo envuelto en sarape que duerme recargado en un cactus por la de narcotraficantes o crápulas. No es que me preocupe la opinión de ignorantes, pero “cuando el río suena” quiere decir que hay cosas que no atendemos y deberíamos.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

Legislación subdesarrollada

octubre 2013

Ley de Profesiones

El subdesarrollo no es efecto de una sola causa. Más bien es una forma de desorganización generalizada. Llamamos “Reformas estructurales” al esfuerzo de legislar, con ánimo de meter orden, en apenas algunos de los rubros, que es necesario regular para enderezar al país.

Además de las reformas educativa, económica, fiscal, energética y política, las manifestaciones de la Naturaleza, demuestran que también necesitamos una Ley de la Planeación Física del Territorio. Aceptando sin conceder que a lo que actualmente se le conoce como “ley de planeación”, tenga algun valor de tipo político. Pero que es totalmente inoperante para administrar materialmente recursos naturales, infraestructura y asentamientos humanos.

Y existen otros factores desorganizados en la vida social en el subdesarrollo y que es imprescindible regularizar para propiciar el avance social. En nuestro tercermundismo no se han ordenado las actividades del hombre. Las lucrativas ni las no lucrativas. De todo el campo de las actividades, la ausencia más notable, es la falta de una Ley de Profesiones funcional.

Una Ley de Profesiones que meta orden en las actividades lucrativas no subordinadas, que distinga los espacios legítimos y el que le corresponde a cada actividad. Porque no es posible ordenar nada sobre la base de que cada quien se puede dedicar a lo que le de la gana (Art. 5º. Constitucional). Y mejor los objetivos, alcances y medios de cada tipo.

Una práctica profesional no se agota en la relación profesional-cliente. Sino que cada profesional debe ser un pensador de la sociedad. Comprometido con aportar a la comprensión y análisis de los grandes temas y problemas nacionales la lucidez que debe de ganar cualquiera que supera su racionalidad y que es lo que debe certificar el título.

Entretanto: ¿Para que mandar gente a estudiar a las Universidades? ¿Para que adquirir conocimientos y aprender a pensar? Si al final cuentan más las relaciones que la capacidad y las decisiones nacionales, del tema que sean, las toman gente que no se ha superado ni se encuentra comprometido con ningún conocimiento ni lógica: político.

No es clara ni directa la diferencia que introduciría a la convivencia el contar con una clase profesional ordenada, que aporte otra forma más conveniente de ver y resolver los asuntos privados y que también aporte otra forma de ver y resolver los asuntos públicos.

Para muestra un botón: una auténtica Ley de Profesiones tendría efectos hasta contra la corrupción. Al que menos le conviene la corrupción es al profesional auténtico. Los que propician y aprecian la corrupción son los charlatanes. Los que no tienen forma legítima de salir adelante.

Lo que deja ver que tenemos necesidades legislativas que parecen muy claras, (educativa, económica, política, fiscal) siendo la más clara, la necesidad de cambiar, pero otras necesidades no se ven tanto ni tan claras y quizás son tan importantes o más, que las que parecen muy claras. Una es la Ley de la Planeación Física del Territorio y la otra es la Ley de Profesiones.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

Investigación del subdesarrollo

octubre 2013

Investigación inconsciente

Cada que la Naturaleza se manifiesta cegando vidas humanas y destrozando infraestructura física del país y propiedad privada de los habitantes, desaparecen los investigadores científicos. Y ya que la tragedia pasa y casi se ha digerido la desdicha por la pérdida de seres queridos o bienes materiales, vuelven a aparecer con su indigna cantaleta con la que limosnean recursos para los vividores de esa indefinida mafia que son los “científicos mexicanos”.

Y ¿que relación guardan los “investigadores científicos” con los daños que causan las manifestaciones de la Naturaleza? En principio ninguna. Porque los investigadores científicos no son profesionales en sentido estricto. Al considerar al profesional como el que administra en el aquí y ahora una frontera de contacto de la sociedad con la Naturaleza.

Un investigador científico es el que se supone que estudia el orden superior que rige a la Naturaleza, el que es general, extraterritorial y extemporáneo. Todo menos la particularidad del aquí y ahora. Las manifestaciones de la Naturaleza son casos particulares en un aquí y ahora. No son tema ni materia para un investigador científico. Así como un profesional no investiga.

El profesional al que le compete evitar que la sociedad colisione con las manifestaciones de la Naturaleza, como parte del compromiso de administrar la frontera material entre la sociedad con la Naturaleza en el aquí y ahora: es el Ingeniero Civil, cuya actividad fundamental es la planeación física del territorio.

¿Y que tienen que ver los investigadores científicos con la Ingeniería Civil? En teoría nada. Porque la investigación científica debería ser un accesorio que abastezca de soluciones a la Ingeniería Civil profesional, pero en nuestro caso no le aportan nada y en vez de eso la bloquea y evitan que aporte sus beneficios a la sociedad mexicana.

¿Y como puede hacerlo? Muy sencillo. Porque los “investigadores científicos” resultan una mafia de parásitos mal acostumbrados, que al no tener otra forma de justificar lo que le cuestan a la sociedad, han logrado engañar a legos y diletantes, que son el eslabón superior de la práctica profesional. Es decir, que los “investigadores científicos” son “ingenieros todólogos y plenipotenciarios”. Ni siquiera acostumbran aclarar a que disciplina pertenecen y por eso se ostentan como “ingenieros a secas”.

Lo que es una mentira que difunden como medio para allegarse más recursos a fondo perdido. Son gente mal acostumbrada al dinero sin compromiso. Tienen más de 28 años padroteando el presupuesto del CONACyT sin retribuir al país de ninguna forma. Pero es una mafia que crece y como los primeros “investigadores” no descubren nada ni se jubilan, por no dejar la teta.

Por lo que andan desesperados buscando pretexto y partidas de donde sacar más dinero, para darse la vida, que no se merecen pero si acostumbran. Y una de esas era la partida de la que se pagaba a los auténticos Ingenieros Civiles que iban a la facultad de Ingeniería a formar a nuevos ingenieros civiles.

Verdaderos Ingenieros Civiles que se distinguían por tener un verídico conocimiento del mundo real. No de teorías ni de ninguna otra forma de fantasía, sino del mundo verdadero. Pero como los ingenieros civiles eran profesionales, es decir, se ganaban la vida administrando una frontera de la sociedad con la Naturaleza, solo iban pocas horas a la semana a la facultad.

Mientras los investigadores son una mafia de ociosos que mantenemos encerrados en gabinetes y laboratorios, en donde se coludieron para acrecentar el botín que se reparten. Y así corrieron de la facultad a los auténticos a los que han suplantado con teóricos esquizofrénicos que ni siquiera tienen idea de lo que es la Ingeniería Civil y que para facilitarse las cosas hasta han cambiado los planes de estudio.

Y mientras ellos limosnean (cuando no se manifiesta la Naturaleza) “que va a ser de un país sin ciencia” yo les contesto que a la mejor podría resurgir la Ingeniería Civil, con lo que evitaríamos muertes y daños en las próximas manifestaciones de la Naturaleza.

Porque al haber los “investigadores científicos” secuestrado y suplantado a la Ingeniería Civil, compraron todas las culpas (no son responsables) de todas las muertes y daños a la infraestructura pública y propiedad privada que las manifestaciones de la Naturaleza causen.

Porque al apropiarse beneficios (nóminas) también deben asumir los compromisos. Y el compromiso de la Ingeniería Civil mexicana es evitar que el país choque o se conflictúe con la Naturaleza, y en vez de eso que ambos: Naturaleza y sociedad colaboren para la vida, bienestar y prosperidad material de los habitantes.

Cada que la Naturaleza agarra mal parada a la población es falla de Ingeniería Civil. Pero en nuestro caso no se le puede reclamar nada porque ha sido secuestrada y suplantada por “investigadores científicos” usurpadores. Bueno, se les puede echar en cara que después de prestigiarla se la dejaron robar y han permitido que ignorantes irresponsables, que no pueden cumplir, les arrebaten sus responsabilidades sociales.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

Gobierno descerebrado

octubre 2013

Burocratismo del subdesarrollo

Es fascinante contemplar la forma en que se mecanizan los comportamientos, y que a pesar que se reducen a uno mismo que no cambia, a uno que no deja de ser lo mismo, el que el trámite o el asunto sea diferente, hace parecer, que lo que es distinto es el comportamiento, que a diferentes trámites o asuntos se responde con otros comportamientos. Me refiero al comportamiento que se automatiza y denomina burocratismo, que es la misma respuesta para cualquier trámite o asunto y de cualquier peso o valor.

Ya sea que se trate de comunicados de la sociedad o de ellos mismos. Cualquier ciudadano que mande un documento a un servidor público, en legítimo ejercicio del derecho consagrado en el Artículo 8º Constitucional, se estrella con el mismo comportamiento, que éste momento exhibe su patología.

La primera respuesta es el mutismo. El no contestar la correspondencia ni hacer nada. Y la segunda es contestar con un capotazo de tipo guayabazo. “Es Usted una chucha cuerera, el Sr. X va a tomar muy en cuenta sus sugerencias”. Cuando es claro que el Sr. X ni leyó la misiva ni se va a enterar nunca de su contenido, ya que la incongruencia de la respuesta exhibe que terceras personas de limitada capacidad tratan de contestar en forma amable y cordial, simulando que se esta tomando muy en cuenta lo que uno dice. Lo que desmiente el hecho que se señalan problemas específicos que nunca se atienden, resuelven ni se toman en consideración los nuevos enfoques y realidades que la carta señala.

El tercer recurso del burocratismo es el pin-poneo. Como hábiles tenistas, son expertos en sacar a toda pelota de su cancha y ponerla en una cancha ajena. “Hemos recibido su misiva y por instrucciones del Sr. X se ha remitido al Sr. Y, ya que esa es su área de competencia”. Con área de competencia se refiere a que pin-ponea mejor la documentación. Porque si la banda de rebote responde será con algo parecido a “El Sr Y recibió del Sr. X su misiva para su trámite y gestión por lo que aquí le daremos curso (la pondremos a dormir)”.

Se trata de aparentar que todos los servidores públicos cumplen y que a ese pin-poneo se reduce toda su labor y compromiso. Se cumple porque se recibió, se le puso sellos, se inscribió en el libro en que se asienta la correspondencia y una de tres: cuando no se tiene personal dedicado, no se contesta, cuando se tiene personal dedicado contestan con una de dos: o se responde con un guayabazo aunque no venga al caso, quizás esperando con eso calmar o desviar las ansias o se contesta resbalando el golpe a otra instancia. En la que se debe volver a empezar. Y así hasta que el ingenuo ciudadano aprenda que con el gobierno no se puede o se canse.

Ahora noten en el pleito por echarse la culpa por los daños que causaron los huracanes la gran similitud de comportamientos entre los que acostumbra el gobierno con los ciudadanos con los que se aplican entre ellos mismos. El gobierno no solo no toma en serio a la sociedad sino que tampoco se respeta a si mismo. No existe comunicación entre el gobierno y la sociedad como tampoco entre el gobierno consigo mismo.

Que si el Meteorológico nacional elaboró los reportes y boletines correspondientes, mandó los oficios debidos, puso los sellos adecuados e inscribió en los libros que debía los hechos debidos. Que si la CONAGUA recibió correctamente los reportes, que asentó donde correspondía y mandó los oficios que debía, puso los sellos que debía, donde se debía e inscribió lo que debía en los libros que debía. Que si Derechos Humanos también recibió los reportes debidos que asentó donde correspondía y mandó los oficios debidos, puso los sellos que debía donde debían e inscribió lo que debía en los libros que debía.

Según nuestros “servidores públicos” todos cumplieron, todos hicieron lo correcto, pero para fines prácticos de todos no se hace uno. Porque toda la labor gubernamental es pura agitación ciega. Puro movimiento mecánico efectuado por especies de robots que repiten la misma acción. Los que como animales de circo: se limitan a repetir rutinas de movimientos repetitivos. En las que no cambia nada. En un procedimiento sonambúlico en el que no hay nadie despierto, en el que nadie piensa, en el que no participa ningún cerebro, nadie con dos dedos de frente, no hay nadie que sopese, mida o valore de alguna forma o interprete el significado del contenido de la documentación o los hechos que se reportan.

La administración de la información es una labor fundamental para la inteligencia. A la información se la debe recabar. Y la información se obtiene en forma cruda. A la información cruda se la debe procesar para destacar lo relevante y eclipsar lo irrelevante. Después de lo cual un cerebro preparado debe extraer de la información el conocimiento que porta. Y ese conocimiento es el que es fundamental para la toma de decisiones.

Por eso en el gobierno subdesarrollado solo se ven (como decía mi cuate): puras causas sin efecto y puros efectos sin causas. Porque donde se debería administrar la información, donde debiera haber un manejo racional de la información, una discriminación de lo irrelevante, una jerarquización de eventos y una priorización de posibilidades. Una pepena de lo sustancial. Lo que hay es agitación ciega, un movimiento mecánico ajeno a todo.

El propósito no es atender una necesidad de la sociedad sino solo simular que se hace. Fingir que se desquita lo que cuestan, haciendo algo por la sociedad que los mantiene. Hacer parecer que se vigila que algo no suceda o que se propicia lo mejor para la población.

El absurdo no tiene parangón: En “Bajo Reserva”, en El Universal el 6/X/13, “En medio del vendaval de críticas contra los gobiernos: federal, estatales y municipales por el flujo de alertas y la peligrosidad de los meteoros climáticos Manuel e Ingrid, la Comisión Nacional del Agua, que dirige David Korenfeld, decidió ofrecer cursos de capacitación sobre los servicios meteorológicos. La idea, nos dicen, es que los reportes sean comprendidos y bien interpretados, independientemente de las alertas que la CONAGUA envía de manera directa a los funcionarios de todos los niveles de gobierno. Hay que estar todos enterados para evitar que las lluvias sigan cobrando vidas en el territorio nacional, (…)”

Noten la burda y absurda manera de hacerse tontos, deformar el asunto y desviar la atención. El vendaval de críticas es porque de todos no se hace uno. Porque el flujo de avisos se reduce a comunicaciones burocráticas que nunca manifestaron la peligrosidad ni previeron consecuencias, sino solo se concretaron en cumplir ciegos procedimientos burocráticos.

Y lo inclasificable es afirmar que el que debe comprender e interpretar la materia y avisar a los legos y ajenos al tema, va a ofrecer a los demás cursos de capacitación sobre los servicios meteorológicos. Para que aunque la CONAGUA este dormida y solo comunique puras tarugadas los demás hagan lo que deberían de hacer, los que se dedican y cobran por ello.

Los que no estudiaron, los que no conocen la materia, los que no están contratados para saberlo ni se les paga por hacerlo, son los que van a tener que recabar, procesar, discriminar e interpretar la información, porque los “preparados”, los expertos en la materia a los que se les contrató y se les paga para administrar el asunto, han reducido su labor a copiar el reporte del centro de huracanes de Miami, asentarlo en actas, ponerle sellos, inscribirlo en el libro en que se debe y mandar las copias debidas a quienes corresponda.

Hasta un inconsciente funcionario alegó que había mandado más de cuatro mil comunicados, sin darse cuenta que al no discriminar ni valorar la información enterró en banalidades lo relevante. Y un gobernador alega que avisó por Twitter. La cosa sería para carcajearse, de no ser…

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

La brújula extraviada del subdesarrollo

octubre 2013

Res publica II

Mi entrega anterior denunció a la res pública como el principal problema de gobierno. Los asuntos que son responsabilidad de los adultos. Que en vez de ser algo determinado, claro y atinado, son la cosa más vaga, confusa, incierta y no comprobada. Lo que en cualquier sociedad debe ser lo más claro, definido, certero y seguro o comprobado, en el subdesarrollo concentra confusión e irracionalidad.

Errores de origen multifactorial y efectos múltiples, de los que reviso dos tipos. Uno es la familia de errores que resulta de considerar al hombre animal racional, ser humano y consentido de la creación y otros son los errores que resultan de pretender resolver con la democracia todos los dilemas del hombre.

Para captar la génesis y evolución de muchas familias de falsedades que complican la res pública, debemos remontarnos a la prehistoria. A la época en la que la humanidad fue más igualitaria.

La república, res pública o res púbica, nace como un concepto para diferenciar a los niños de los adultos y a los asuntos que les competen. Antes de la pubertad la persona pertenecía al padre y la pubertad anuncia que el individuo ya puede reproducirse, ya puede ser padre. Lo que altera radicalmente toda la situación, porque el hecho que alguien ya es capaz de engendrar, impone la necesidad de hacerse responsable y asumir todos los compromisos y obligaciones que la adultez conlleva, como ir a la guerra.

Distingue a los asuntos privados o que son competencia exclusiva de alguien y nadie más, de los asuntos que no son competencia de nadie en lo particular, sino de todos. Los asuntos que no son de nadie pero afectan a todos los miembros de la sociedad, son los que atañen a los adultos.

No son temas aptos para cualquier miembro del grupo. Sino que para poder cumplir la obligación de participar es necesario cumplir determinados requisitos. Que en aquél principio de la aventura del hombre, consistía en haber alcanzado un nivel mínimo de desarrollo biológico. El de alcanzar la adultez, el de tener capacidad de reproducirse.

Aquí es oportuno recordar que la principal razón por la que las sociedades eran igualitarias era porque todo mundo sabía lo mismo. Todos eran maestros y alumnos de un mismo conocimiento o materia, que podríamos llamar: supervivencia. El saber necesario para la supervivencia, del territorio y las cualidades benéficas, útiles, peligrosas o perjudiciales de su contenido biótico y abiótico: de sus minerales, vegetales y animales.

Conocimiento que aunque primario, no era fácil, simple ni reducido. De entrada son enormes las cantidades de plantas, animales y espacios que era necesario conocer, además de los medios y procedimientos más o menos complicados para alcanzar determinados fines. Pero como la vida de cada quien dependía totalmente de dominar ese conocimiento, se puede decir que todos los vivos sabian lo suficiente.

Pero hete aquí que 10,000 años de probar y acumular conocimientos impuso la necesidad de dividirlo en familias y la extensión, complejidad, sofisticación y refinamiento del respaldo teórico de muchas actividades, impusó la necesidad de especializar a los ejecutantes. La relación entre el tamaño de los conocimientos y la capacidad de un cerebro complica el desarrollo de personas con conocimiento generalista del mundo, los que contemplan un amplio panorama gracias a saber de todo, para suplantarlos con los que solamente tiene un pedazo del rompecabezas.

La única forma de incrementar la precisión y exactitud en una fracción es reducir el campo de observación. Son antagónicas el rasgo y el conjunto. Lo que se gana en uno se pierde en lo otro. Se incrementa el detalle relativo de un rasgo en el campo de observación, pero a costa de perder la ubicación del campo de observación y sus relaciones con el resto del contexto. Se gana una cosa a costa de perder otra. Y es esta ceguera, la de especialista, la que actualmente afecta de varias formas, la inteligencia social en la res pública.

La condición para elegir con libre albedrío es saber o estar consciente de lo que se escoge con todas sus consecuencias. En las determinaciones de los adultos prehistoricos existia el libre albedrío, porque todos compartían más o menos el mismo conocimiento. Todos sabían lo mismo. La única diferencia la establecía la experiencia. Que era lo que diferenciaba al patriarca del nuevo adulto.

No solo eso, en aquellas épocas tampoco existía confusión sobre el bien común. El bien común era común. Estaba muy claro lo que le convenía a todos.

No existe libre albedrío donde cada quien escoge a partir de bases diferentes, sobre un conocimiento diverso e información distinta. Por lo que cada quién tiene su propia visión particular del mundo y las cosas, en la que además busca sus propios propósitos.

De allí que se complique hasta ponerse de acuerdo en la res pública. En lo que es o no es y en lo que debería ser. Nótese que actualmente no se habla del bién común sino de beneficios de grupo o sector. El problema consecuente es que la política ya no es para acordar el bien común, la res pública, sino para encausar y compaginar a grupos de interés o poder, lo que es la res privada.

Nadie nace sabiendo nada. En la prehistoria todos transmitían, corregían y dominaban el que era un único y mismo conocimiento. Actualmente una mayoría es más ignorante que el hombre prehistórico. El crecimiento del conocimiento ha obligado a subdividirlo más en por lo menos tres campos: educación, formación y cultura.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

Irracionalidad del subdesarrollo

septiembre 2013

Res publica

Mi entrega anterior señaló que este país no se gobierna en base a una concordia ordinum ni se administra en forma racional. El problema es la res pública. Son los asuntos que el hombre debe atender a partir de ser púber, las cosas púbicas. Los asuntos que se vuelven una responsabilidad para el que deja de ser niño al transformarse en hombre, en adulto.

He denunciado los excesos y abusos de los investigadores que por apropiarse las plazas de docentes de la profesión de Ingeniero Civil, ejercen una muy incompetente y deformante suplantación. También he denunciado la total ausencia del punto de vista de la Ingeniería Civil en las discusiones sobre la res pública en este maltratado país. Y que sin aprovechar el conocimiento privativo de la auténtica Ingeniería Civil sobre la planeación física y el desarrollo material de los territorios, no se van a resolver la mayoría de nuestros problemas políticos, económicos ni sociales.

Y gracias a que unos huracanes exhibieron la falsedad sobre la que planean teóricos y sabios de gabinete, algunos aceptan su desconocimiento. Así Félix Fuentes inicia su columna “La realidad de México a la vista; (…)” El Universal 27/IX/13, “El paso de los meteoros, Manuel e Ingrid, mostraron al México que la mayoría no conocíamos: poblaciones de viviendas paupérrimas, de pobreza extrema, sin escuelas ni hospitales, falta de agua potable y ahora con puentes rotos y carreteras destruidas”.

Con lo que Félix Fuentes demuestra más conocimiento del país que un investigador de alguno de los prolíficos Institutos de Ingeniería. Y sobre Ingeniería Civil están igual. Por lo menos esta consciente de sus alcances y el que conoce sus limitaciones no se equivoca, en contraposición con los mangantes que viven del cuento que son supersabios todólogos y plenipotenciarios, que brotan de los genuinos monipodios que se han hecho de los Institutos de Ingeniería.

Este país no va a poder resolver los problemas de política, ni los de economía, ni la población va a poder construir su bienestar y prosperidad material, mientras no se resuelvan los problemas materiales del desarrollo, léase mientras no aparezca la Ingeniería Civil. Misma que tiene 500 años ausente en nuestro país. La ingeniería civil no es una especialidad, calculo de elementos o el uso de herramientas, sino la planeación física del territorio. Y el país no va a poder avanzar mientras la única Ingeniería Civil que se ha aplicado a nuestro territorio sea la colonial. Mientras solo nos limitemos a ensanchar la misma infraestructura física que dejaron los coloniales.

Félix Fuentes confiesa que no conoce al país, que igual que un investigador, solo conoce lo que ve por la ventana de su gabinete, biblioteca o aula. Y expone a la principal razón por la que no salimos de lo mismo. Por la innumerable cantidad de ignorantes que peroran de asuntos que ignoran y en los que no están preparados.

El libro “¿A donde vamos, México?, Fe de erratas del desarrollo nacional” en el sub. capítulo “Pertrechos” analiza el problema de nuestras ciudades y el “análisis cuantitativo” y el “análisis cualitativo” en el subcapítulo “Esquema del mundo” son de la situación material nacional.

Para la Ingeniería Civil las ciudades son herramientas de vida, bienestar y prosperidad material para los habitantes. Las ciudades en éste país han crecido sin seguir los principios que debe cumplir un asentamiento para que opere como dicha herramienta y no se han cuidado las precauciones que se deben tener, para que una ciudad en vez que beneficie a los habitantes, actúe en contra de ellos.

Para la Ingeniería Civil la infraestructura física es la herramienta que abre la Naturaleza y hace accesibles los recursos naturales al hombre, para que éste con su inteligencia y trabajo construya su bienestar y prosperidad material. En nuestro caso, después de crecer 500 años en los mismos lugares: donde hay infraestructura ya no hay recursos naturales y donde hay recursos naturales no hay infraestructura.

En el mejor de los casos el país cuenta con el 15 % de la infraestructura física necesaria para ser de primer mundo. El problema del país no es la población, sino que en los últimos 500 años el gobierno no ha sembrado la infraestructura física que propicie la vida, el bienestar y prosperidad material de la población.

Peor aún, Napoleón Bonaparte invento a la ingeniería civil, formándola con una (costilla) parte de la Ingeniería Militar, para que construyeran la Revolución Francesa. Porque se dio cuenta que las revoluciones son movimientos sociales que deben materializarse. Son movimientos sociales que los ingenieros civiles deben construir físicamente. Y es lo que no se ha hecho en éste país: No se ha construido la Revolución Mexicana. De la cual solo se ha abusado de hablar de ella.

Pero los Ingenieros Civiles auténticos que sobreviven se cuentan con los dedos y están muy viejos. Para que el monipodio de mangantes que resultan los Institutos de Ingeniería se pudieran robar la nómina, han modificado el plan de estudios y suplantado en la planta docente a los auténticos Ingenieros Civiles por delíricos extraviados sobrevaluados.

Pero la pesadilla que ocasiona la ausencia de la razón de la Ingeniería Civil en la evolución del país, como el dinosaurio de Monterroso, va a permanecer y va a seguir apareciéndosele a todos los opinadores y sabios de gabinete y biblioteca que viven del cuento, para echarles a perder todos los pronósticos que hacen con otros órganos que no son el cerebro.

El análisis de Ingeniería Civil de las ciudades y el territorio nacional y detalles de la evolución y normatividad de la Ingeniería Civil en México, lo documenta el libro “¿A donde vamos, México?, ¡Fe de erratas del desarrollo nacional!” La idiosincrasia cultural de los monipodios de mangantes en que se han constituidos los “Institutos de Ingeniería” la esclarece y documenta el libro “El descalabro de la razón”.

Y parecería que con aclarar las cosas, se resuelven. Pero esto nos lleva al concepto con el que empezamos: la res pública. Lo extraviado es la res pública, que no se va a poder encontrar mientras la cancha de los púberes este invadida por impúberes.

Lo de menos, si como siempre, más allá del escándalo no se hace nada, es esperar otro campanazo de la Naturaleza, que ponga otra vez a todos en su lugar. Cada siguiente campanazo, más seco; cada campanazo consecutivo, más fuerte, cada campanazo subsiguiente, peor que el anterior. Hasta que los impúberes dejen la res púbica a púberes y aparezcan los púberes.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

 

Corrupción del subdesarrollo

septiembre 2013

Ni fu, ni fa

Mi entrega anterior señaló la artificialidad del subdesarrollo. En el que las plantas en vez de ser vegetales son de plástico y los instrumentos sociales los suplantan caricaturas o malas imitaciones de los del primer mundo. Ahora llamo la atención sobre la artificialidad en el orden administrativo nacional. Que se encuentra entre una aparente concordia ordinum y una forma racional de administrar al país.

Es innegable el intento de corregir absurdos insostenibles. Principalmente desechar a vividores de los recursos públicos. Como los aviadores del magisterio. Tentativa con tufo a maniobra de mafiosos. Al parecer deshacerse del que ha sido descubierto y sus actividades son del dominio público o se ha vuelto indefendible.

Que si no lo agarra la policía, ellos mismos lo balconean, entregan o matan. Para quitar ruido y riesgos a la operación de los que no han llamado la atención o todavía lo tolera la sociedad. La idea no es corregir sino mantener los negocios chuecos que no se han quemado.

Porque los principales problemas de la administración pública mexicana son las fugas de recursos y los planteamientos equivocados. Lo que no se roban lo usan mal. A los depredadores sociales se le debe agregar las acciones que no conducen a los fines que pregonan.

Que bueno que se le cierre la llave de los recursos públicos a los vividores del magisterio y se utilice parte de lo que se recupere en reconocer la labor de los verdaderos maestros con vocación de servicio y responsabilidad social. Para que por lo menos allí debute que al que se porte bien le vaya bien y al que se porte mal le vaya mal. Y qué bueno, que se le cierre la llave a los que saquean recursos públicos al beneficiarse de la sociedad sin corresponder en la medida debida o ninguna. A las burocracias descontroladas y malos “empresarios”.

Pero los hoyos por los que se escapan los recursos públicos son incontables. Prácticamente para donde se voltee hay fugas. Se le deben amarrar las manos a secretarios, funcionarios y burocracias federales, gobernadores, funcionarios y burocracias estatales, presidentes, funcionarios y burocracias municipales. El saqueo de recursos públicos es un problema cultural, administrativo y legal.

Lo que junto con la incompetencia de parte significativa de los servidores públicos y los errores de planteamiento, forman el cóctel del subdesarrollo o de la administración social anacrónica, de la que se pretende salir. La incompetencia y soluciones equivocadas son problemas de conocimiento e inteligencia.

Un planteamiento atávico no superado es el del gobierno acaparador y repartidor. Que se justifica presentando al gobierno como motor de la economía. Lo que es parte del error de planteamiento que nos mantiene en el subdesarrollo.

En los países desarrollados el gobierno maneja el timón y los que reman son de la parte privada de la sociedad. El motor de la economía son los empresarios. Por eso en USA para reactivar la economía baja las tasas de interés, los impuestos y el costo de los insumos. Para facilitarle su tarea a los empresarios.

Pero aquí la mentalidad gubernamental es diferente. Se cree que el motor de la economía es el gobierno y los empresarios son clientela del gobierno o asociados de políticos. Deformación efecto del ataque sistemático que la “política revolucionaria” hizo durante décadas contra los empresarios, haciéndolos culpables de todos los males sociales, laborales y económicos y tras el remate del TLC, solo sobreviven empresarios artificiales y muy pocos auténticos.

Insuficientes para activar la economía o regenerar la especie. Es patético el esfuerzo del gobierno para rehabilitar una vocación (no todos) que sistemáticamente corroyó su imagen y existencia, durante mucho tiempo y que ha dejado sus huellas en la cultura nacional y en la artificialidad de lo existente. Corroborado por la visión de normalidad del gobierno acaparador y repartidor y en la necesidad de los contratos y compras gubernamentales o de ventajas fiscales y monopólicas o comercio de porquerías baratas.

De allí la delicadeza del lance. El gobierno no tiene de quien asistirse y menos a quién echarle encima la carga del país, ni tampoco la culpa. Pero para echar a andar el país necesitamos echar a andar a la sociedad. Y echar a andar a la sociedad quiere decir echar a andar el mercado interno. Lo que es poner a trabajar una sociedad en la que unos pichen y otros cachen en un juego en el que todos participen y ganen.

Pero el desprestigio y ataque sistemático al empresariado y la puntilla a las cadenas de valor del TLC, nos deja como perro en medio del periférico. Atrapado entre el tráfico que apenas esquiva y amenaza con atropellarlo y lejos de las dos banquetas: la del camellón, a la que no puede regresar después de descubrir que lo estancó y atrofió su falsa seguridad que no conducía a ningún lado. O la orilla de la racionalidad, que le abre el panorama, pero que le queda lejos y tiene los músculos entumidos.

De allí la diferencia con el primer mundo y la razón por la que cuando ellos bajan los impuestos aquí los subimos y cuando ellos jalan para un lado nosotros jalamos para el otro. Porque no somos de derecha ni de izquierda, sino todo lo contrario. Porque somos una mezcla de fantasmas de un pasado, que no termina de morir con planteamientos racionales. De anacronismos y modernismos, Por eso no vemos un concordia ordinum ni una nueva y racional organización de la administración pública, sino un champurrado.

Por eso vemos más un gobierno que cuida las finanzas gubernamentales por encima de las de la sociedad. Por eso no cuadran las cuentas. Y al neutralizarse en su contradicción, no ofrecen buenos resultados. Lo que hace que el problema de fondo sea conducir a una descreída y desconfiada sociedad a cruzar el desierto. A que asuma los sacrificios actuales que son necesarios para los beneficios a mediano y largo plazo.

¿Como cambiar una mentalidad que la propaganda gubernamental labro remachando muchas generaciones las mentiras en que se sustentaba el régimen revolucionario? ¿Como recuperar la confianza de una sociedad acostumbrada a que todo lo que dice y promete el gobierno, son mentiras?

Porque por mucho que capte el gobierno, por problemas de escala, solo va a beneficiar a su claque y clientela. Y una medida anticiclica supone que la economía esta en un trance temporal. Que es una bocanada de oxigeno en lo que la economía se recupera.

Pero después de 500 años de simular el desarrollo material solo ensanchando la infraestructura física que dejaron los coloniales, que no se planeó para propiciar el bienestar y prosperidad material de los habitantes, sino para saquear el país. No tenemos la infraestructura física necesaria para que la población eche a andar sus actividades productivas.

Y después de 500 años de menospreciar y conculcar la creatividad social en la imposición de un mundo de fantasía en el que al que se porta mal le va bien y al que se porta bien le va mal y en el que vivir fuera del presupuesto es vivir en el error, como dijo César Garizurieta (“El Tlacuache”).

Va a hacer falta una verdadera labor política de alta escuela y mucho conocimiento e inteligencia, para convocar y ganarse la confianza de la sociedad para que no se desespere y crea en las buenas intenciones y capacidad de su desprestigiado gobierno, en lo que se empiezan a ver resultados.

Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.