El eclipse de las ideologías

27 diciembre 2010

“Extravío sin orientación superior”

Otro año más y el signo de los tiempos es el desvanecimiento de los principios y valores. Ya no hay ideales que inflamen la imaginación de nadie, ni luchadores sociales que mantengan viva una flama de esperanza en la sociedad y el hombre.

En otros tiempos, equivocados o no, ingenuos o realistas, había visiones de un mundo mejor que se materializaban en ideologías que cada quien adaptaba a su particular forma de ver el mundo.

Eran conjuntos de ideas o creencias individuales o grupales que condicionan sus actitudes políticas y sociales. Pero lo más importante, los mantenía vivos, expectantes, con la mirada y esperanzas puestas en la ilusión de ver algo mejor, de superar la desesperante forma de vida, para ellos y los demás. Un sueño tal en el que incluso algunos apostaban la vida, como el “Che”.

Los guerrilleros eran luchadores sociales que cruzaban la ley para cambiar al mundo desde el otro lado del río. Pero ahora son hipócritas delincuentes disfrazados. Narcotraficantes, secuestradores, extorsionistas, asalta bancos y todo lo ilegal que reporte beneficios económicos rápidos. Resultan gánsters farsantes que ya no engañan a nadie, con ½ dedo de frente. Aunque todavía existe quien se traga sus cuentos. Son los menos.

Tampoco hay ciudadanos, pobladores conscientes que exijan al gobierno el cumplimiento de sus obligaciones y compromisos. La mayoría son como miedosas gallinas que se escandalizan un momento y vuelven a meter la cabeza bajo un ala, para seguir durmiendo. Que con suma facilidad se dejan manipular por lobos mesiánicos, con el cuento que se cae el cielo, para irse a refugiar a la cueva a la que los conduzca con la promesa de resolverles todos sus problemas, sin que ellos hagan nada… más que meterse en la cueva.

El otro extremo no está mejor. El de los controladores reconocidos de emociones e ideales de la población. Los políticos y sus partidos quebrados. Tampoco ninguno denota nada que siquiera llame la atención. Solo dejan ver bajas pasiones y muy bajo nivel. Ya ni siquiera les importan los ideales y las banderas. Ya no cuidan las formas. Y ya perdieron totalmente la dimensión de las cosas.

En este momento, en que lo normal es creer que no hay remedio. Es cuando es más propicio que vuelva a salir el sol. Solo que no se sabe de qué lado. ¿O será que mañana es 28?

Autor de: La infracultura, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas y ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional!

www.angelpujaltepineiro.com

Sin patria ni matria

20 diciembre 2010

“De mal en peor”

El escándalo de la semana (tiro por viaje), es la impresentable muerte de una madre que solicitaba justicia para su hija asesinada por su pareja. Al que después de confesar lo liberan tres jueces tras una parodia de juicio. (Como premio a su honestidad de decir la verdad). Lo que tampoco ocasionó que cobrara venganza por propia mano, porque también como la otra madre, ella hizo el trabajo que no podía el gobierno y localizó su escondite. Y también como la otra madre aviso a las autoridades pero en el caso de ella, se le volvió a escapar a las autoridades: Por lo que emprendió una cruzada de manifestarse y protestar públicamente y presionar de frente a los “servidores públicos” para que cumplieran su obligación.

Otra mujer sola que a pesar de todas las evidencias tercamente insiste al gobierno porque no perdió las esperanzas de hacerlo funcionar. Ilusión o necedad de sin saber por qué el gobierno se va a dar cuenta de su error o va a tocar su corazón o va a dejar de ser inepto, corrupto o cobarde y va a cumplir. Por no querer aceptar que sea como es. Por hacérsele inconcebible lo aberrante que es. Por apostar a su cerebro, principios o vergüenza, ahora está muerta.

¿Cuánto durara la ingenuidad de las víctimas con coyoles? Porque el comportamiento del gobierno justifica la justicia en propia mano. En los victimarios y sus cómplices en el gobierno, por acción u omisión. Falta poco para que aparezcan vengadores anónimos. La cereza del pastel de desorden.

Como aderezo el gobierno entrega una medalla a la otra madre que no se hizo justicia por propia mano y entregó a todos los culpables. En un acto de lógica absurda. ¿Es un premio a su propia incapacidad que el impotente otorga a quien lo pone en ridículo? ¿Creerán que así arreglan algo? ¿Que lavan su imagen y desdoro? ¿Creerán que es mejor entregar una medalla que renunciar todos? O peor, que evitan que la justicia caiga sobre ellos. Porque se contratan y cobran para resolver esos problemas. Y por incompetentes, corruptos o cobardes no lo hacen. Son peor que nadie. Porque si no hubiera nadie la sociedad no se atendría a nadie ni gastaría en nada.

Y cada semana el escándalo es peor que el de la anterior. Cuando creíamos que ya habíamos visto lo peor, que no era posible retroceder más a las cavernas. Los hechos nos sorprenden. Pero lo más grave es que la mayoría silenciosa, solo se escandalice un momento y rápido lo olvide para volverse a dormir.

Ya a nadie sorprenden los decapitados, que amanezcan regueros de muertos, las narco fosas multitudinarias, ni las balaceras entre gente inocente. Veamos la sorpresa de la siguiente semana.

Autor de: La infracultura, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas y ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional!

Gobierno y sociedad

13 diciembre 2010

“Correspondiente mediocridad”

El escándalo de la semana (tiro por viaje), es la impresentable búsqueda de una madre que contra viento y marea avisó, solicitó y exigió al gobierno que cumpliera su obligación. Y ante la abulia, ineptitud o complicidad de las autoridades, investigó, cazó y capturó, uno a uno a los secuestradores y asesinos de su hijo para entregarlos al gobierno. El que compensó su inefable participación en el esclarecimiento del caso condenándolos a sentencias mínimas.

La madre guerrera ahora lucha por enderezar leyes torcidas y las penas que el mirón de palo les obsequió a los asesinos. Y su voluntad sigue buscando los restos de su dignidad que no aparecen.

Esta admirable mujer, además de mostrar que la feminidad no es sinónimo de estupidez, inutilidad ni cobardía. Exhibe un afán por lograr que el gobierno cumpla su papel prometido. El de autoridad que alienta las conductas benéficas y desalienta las inconvenientes. Ella no toma en su propia mano, la justicia que merecen delincuentes y gobierno. En vez, se cierne sobre el ser para luchar por acomodar cada parte en su deber ser.

Otro caso es el del viejo que se murió en la raya defendiendo su propiedad. Sin esperanzas en el gobierno y sin ánimo de arriarlo o llevarlo a rastras a cumplir sus compromisos. Como la madre guerrera. Quizás la edad los haga coincidir.

Mientras el resto de la sociedad se conmueve, irrita, admira o alaba, el lapso de tiempo en que otro evento llame su atención. Como espectadores en estadio que hacen la ola, corean un gol o silban al árbitro. Y quizás tomen más en serio los eventos deportivos que la calidad de la cotidianidad social.

Por eso cada sociedad tiene el gobierno que merece. Mientras en éste país los ciudadanos que exigen sus derechos y que el gobierno cumpla sus obligaciones, sea una sola mujer. Y que el único con los arrestos para no dejarse de nadie, sea un solo viejo. Y mientras los demás solo sean pavorreales que amainan su plumaje al primer ruido. Mientras sean sumisos y no exijan sus derechos ni obliguen al  gobierno a cumplir sus obligaciones. El gobierno seguirá siendo bueno para nada.

Y mientras esperen que sea alguien más el que se tome las molestias para salvarlos. La política seguirá reducida a concursos del mejor prometedor. Ya es claro que la alternancia por sí sola no resuelve nada. El problema no es cambiar de partido o personas, sino de comportamientos.

Y los que tienen que cambiar son los pobladores, para lograr después y solo después de que la población cambie, que cambie el gobierno.

 

Autor de: La infracultura, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas y ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional!

Puro chisme mal intencionado

6 diciembre 2010

“Filtraciones de habladurías y malinchismo”

El escándalo de la semana (tiro por viaje), son filtraciones de creiques y penseques de diplomáticos gringos que comentan asuntos que no son de su competencia, no hay de la DEA, CIA, NSA o Pentágono o dichos de malinchistas locales, también descalificados o interesados. Así muchos las toman como verdades fidedignas. Cuando toda información se debe poner en su real dimensión, para saber como tomarla, interpretarla y que valor darle. Y estas filtraciones, por los actores que balconea, tienen el mismo valor que las encuestas a legos sobre asuntos que no son de su competencia.

Muestran estados de ánimo, tendencias y sesgos. Destaca la tendencia que padecemos para aceptar y creer a pie juntillas todo lo malo que se diga de nosotros y la sobre valoración de lo externo. Sin importar quien ni por que lo diga. En contraposición de la tendencia opuesta entre los gringos y su descalificación y menosprecio de todos los demás.

En el caso del narcotráfico, los que están perdiendo la guerra son ellos, que además son la primera causa, en todos sentidos. Según entiendo lo que busca nuestro gobierno es recuperar seguridad pública y control territorial, sin resolver el problema de ellos. Ellos lo que quieren es resolver su problema fuera de su territorio.

Para lo cual muestran las cosas de forma que parece que los corruptos somos nosotros, y si tenemos un problema en ese sentido, pero los gringos nos dicen quítate que allí te voy. La droga que pasa por acá es solo parte de la que entra a EEUU. Lo demás entra por otros lados y ellos también son primeros productores de mariguana y drogas sintéticas.

Nuestros narcos son más fleteros que otra cosa y es mucho más difícil agarrar mercancía que pasa escondida, concentrada y puede variar la ruta y hora, que detectar zonas de distribución y consumo. Y lo que pasa por aquí entra por su frontera. ¿O que la aduana que controla la entrada a EEUU también es mexicana? Y además del mercado también ponen el dinero y las armas. Y ellos no paran nada.

Pero hacen parecer que son chuchas cuereras porque ponen un huevo y lo ¡cómo lo cacarean! Aceptando sin conceder que ellos hayan dado el pitazo sobre Beltrán Leyva. Por un lado por simple cuestión de escalas los “capos” mexicanos deben ser ingenuos aprendices junto a los “gringos”. Y no se sabe de capturas de capos “gringos” de aquél lado. ¿Por qué no mejor en vez de buscar a los capos mexicanos en nuestro territorio se dedican a buscar a los suyos en el suyo? Cada quien que arregle su casa. Y repito si ellos arreglan la suya resuelven el 90 % de lo nuestro.

Los marinos resultan fregones porque son sus incondicionales. Que cuando ellos dicen rana, saltan. Cuando a mi me parece encomiable que el ejercito no se deje infiltrar ni manipular por ellos, así sean lo que sean. Se quejan que no obedecen corriendo cuando les “dicen” (¿ordenan?). Por eso percibo resentimiento y ganas de desprestigiarlo. Cuando si nuestro ejercito trata de hacer lo suyo manteniendo independencia y autonomía, entonces debemos aplaudirlo. Es lo correcto.

Y que ni pongan el ejemplo de Colombia. Que a pesar de haber dejado a los gringos meterse hasta la cocina, sigue siendo primer productor, con una industria boyante en franco crecimiento. Y que ni hablen de territorios perdidos. Que Colombia es uno dividido. Los gringos simplemente repartieron espacios. Como muy probablemente hayan hecho en su propia casa.

Ellos siempre ponen el énfasis fuera de sus fronteras, solo ven la paja en el ojo ajeno y tapan todas sus porquerías. En una especie de campaña propagandística con fines hipócritas para esconder que son iguales o peores que a los que critican y ganar adeptos malinchistas para dejarlos entrar a tomar posesión territorial y meter la cuchara en cosas que solo a los de casa competen. Todo para ganar poder y control sobre los demás. Y pobre del que crea que lo hacen para ayudar a los demás o para componer el mundo. Que es otra gastada y desprestigiada propaganda de ellos.

 

Autor de: La infracultura, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas y ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional!

Decadente actividad pública

29 noviembre 2010

“La política se acorrienta, vulgariza y primitivisa”

Los escándalos de la semana son las impresentables compras de la Asamblea Legislativa y primicias del manejo discrecional de recursos públicos y nepotismo de la ex gobernadora de Zacatecas. Lo que vuelve a levanta una efímera bulla en la ya aburrida rutina. Es el mismo descubrimiento de decadencia que se repite, una y otra vez, sin que nada se corrija. Pero a pesar de lo frecuente, mantiene atensión al empeorar. El comportamiento de los políticos, es cada vez más burdo y desfachatado. Pero no es gratuito, en la medida en que la vida pública se acorrienta, vulgariza y primitivisa, nuestra sociedad retrocede.

Las conductas desviadas son apenas manifestaciones superficiales. La raíz del problema se encuentra enterrada profundamente en la estructura conceptual organizacional del sector público y en las leyes y reglamentos que norman la actividad pública. En las creencias y reglas del juego.

La complicidad de “nuestros” legisladores consistió en aprobar un galimatías de sistema legal que se burla de la sociedad, una inteligencia mínima y la buena fe. Aprobaron una “planeación” descerebrada. Que capitalizan en un deprimente espectáculo de rebatinga entre ellos, en la que “negocian” el reparto a sus cómplices parapetados tras membretes que poco importan lo que evocan y al sector de población, que solo utilizan.

El saqueo de recursos, lo perfeccionan en el siguiente nivel, gracias a leyes de compras y obras públicas, que sirven para gastar por gastar. Despilfarrar los recursos sin objeto ni sentido. Simplemente disponer a capricho del botín. Ninguna requiere demostrar la necesidad, el beneficio del gasto o ser la mejor opción. En contraposición a una lógica, principios y valores mínimos y al Art 134 Constitucional, se compra por comprar y construye por construir, simplemente por ejercer presupuestos, por gastar Los “presupuestos” para que no se los quiten.

Y se creería que con esto saquearían a la sociedad sin escándalos. Que nos hundirían calladamente. Pero nuestros “políticos” son tan subdesarrollados que a pesar que se allanaron todo el camino para expoliarnos “legalmente”. Ni siquiera pueden cumplir las exiguas y absurdas reglas que se han autoimpuesto para purificar sus abusos. Son ineptos hasta para cubrir mínimas apariencias.

La sociedad los merece por la impunidad que tolera y permitir que nuestros “políticos” se hagan las leyes a modo, que en vez que los meta en cintura, se abran la puerta.

Merecen la misma receta con la que Vlad Draculea paró en seco el expansionismo otomano. Pero nosotros no merecemos ni uno de los tres días que duran dando el ejemplo que su nivel pide. Lo que sí es insoslayable e imprescindible para avanzar, es corregir el derecho público. Para que la sociedad recupere su lugar y los “servidores” públicos el suyo. Y ya con un derecho “derecho”, cuidar que lo cumplan y evitar que lo vuelvan a secuestrar. Esa es la verdadera labor del ciudadano. Lo faltante.

Autor de: La infracultura, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas y ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional!

Sociedad sonambúlica

1 noviembre 2010

“Cinismo gubernamental por incuria y fugacidad social”

Otras luminosas grabaciones descubren otra cloaca de corrupción en las compras del Seguro Social. Lo que levanta un momentáneo escándalo que periclita y diluye en cuestión de horas. No hay un seguimiento social a los escándalos. Las respuestas son por química sanguínea. Después que el hígado metaboliza la adrenalina es asunto desaparece del panorama.

También llama la atención el descuido social que no revisa la relación entre lo que los políticos pregonan con lo que se palpa. Vivimos en una ciudad decadente con una contaminación galopante. La ciudad ya no proporciona bienestar ni propicia la prosperidad económica de los habitantes.

El concepto de ciudad es el de mercado. Funciona en la medida en que propicia el intercambio de bienes y personas. Aquí cada día se debe decidir qué hacer y que no. Porque los tiempos y esfuerzo de traslado solo permiten atender limitados asuntos. Ir a un lado no permite ir a otros. Y el gasto en tiempo y energía no deja nada para lo personal. Para la familia, diversión, esparcimiento, cultura, deporte o sociabilizar.

La culpa la tiene el afán de los políticos por acaparar poder que ha propiciado el desarrollo más desequilibrado, la mayor aglomeración del mundo. Por centralismo político, económico y de probabilidades lucrativas.

En este tenor el Jefe de Gobierno organiza una pantomima que es una burla a la sociedad, a cualquier inteligencia mínima y se creería que a la de los invitados. Una Cumbre Mundial de Líderes Locales y Regionales y Cumbre Climática Mundial de Alcaldes (CCLIMA).

En ella se presenta como líder de modernidad de una ciudad de vanguardia. Cuando en realidad se ha pitorreado de la pasmada población. Tiene toda la ya de por si intransitable ciudad picoteada con obras por todos lados. Obras que muchas son respaldo para negocios particulares y que van a complicar el problema al propiciar que más gente venga a asentarse en la ya saturada y moribunda Cuenca de México. No sé como evito que los invitados se dieran cuenta del caos, marchas y desorden social, o todos los políticos del mundo son iguales. No hay moral ni principios.

Los políticos como orates peroran y actúan en sentido opuesto a la realidad aplaudiéndose y siguiéndose la corriente, mientras sus víctimas, la población, la sociedad, sus verdaderos jefes, no hacen nada por distraídos o dormidos.

Autor de: La infracultura, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas y ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional!

Espantoso engaño

15 noviembre 2010

“Seguridad y confianza nacional en pura propaganda”

 El patético intento actual para lavarle el cerebro a la sociedad, es una ingenua propaganda que intenta convencer que “ahora sí” va haber una policía apta y honesta. Una competente y decente que va a regresar la seguridad y tranquilidad a la vida nacional. El mejor argumento es puro entusiasmo actuado. Sin explicar ni aclarar porque va a suceder el milagro, sin coherencia. Solo porque es nueva. Aunque contra toda lógica, en el sistema, una parte va a suplir a tres niveles imprescindibles, incluyendo al más ineludible de los tres, el más próximo a la gente, el municipal. En el que se debería trabajar más. Pero según la propaganda la cualidad de ser “mando único”, estatal o intermedia, la hace panacea.

Deja ver desconocimiento absoluto de lo que es la política, seguridad y funcionamiento del mundo. El objeto supremo de la política es ponerse de acuerdo. (La exclusividad suprema del hombre). El medio supremo de la política es el control del talante social. Lo que un profesional de la política no busca manipulando ni engañando. Porque sus efectos se revierten.

Y menos con un burdo cuento que ofende a la inteligencia de la sociedad. Al suponer que somos retrasados mentales. Lo que exhibe un inepto manejo de la comunicación social. El que la diseña no es político ni comunicador profesional ni cuenta con una mínima inteligencia, sensibilidad ni siquiera un poco de malicia ni se ha interesado en conocer la situación.

El disenso y confusión actual en la lucha contra el crimen organizado lo creó el aventarse como el gorras, al actuar solo con el convencimiento propio y creyendo que los demás iban a entender, creer y sentir lo mismo que ellos, sin explicar nada. Sin respetar nada ni a nadie.

Un político profesional primero hubiera expuesto la situación y convencido a la gente de la necesidad de lo que se va a hacer, antes de hacerlo. Antes de declarar una guerra. El desazón, desconcierto y cabos sueltos resultan de descuidos del hacer político, no de deslealtades de la población. Los resultados tampoco ayudan. Hay incapacidad para una y otra cosa.

La pose hierática muestra desconocimiento y descuidar la consciencia (o percepción) y el estado anímico de la sociedad, da pie a la guerra sucia y politiquería de sus enemigos, leales y desleales, legítimos e ilegítimos y abre flancos vulnerables al crimen organizado.

Es un manejo muy deplorable del problema y de la información, en el que persiste el vicio gubernamental de culpar a la victima. Es absurdo que pidan que “También se diga lo bueno”, cuando eso les corresponde a ellos. El papel del ciudadano es criticar a sus empleados, picarles la cola para que reaccionen y ellos el de responder con resultados. ¿Pero será que no hay que decir que no sean cuentos infantiles?

Creen que vivimos en el mundo de fantasía de ellos. No se percatan de su carencia de contacto con la realidad, con la nuestra, en la que vivimos. La que resulta de sus errores y de la que no podemos salir con cuentos fantasiosos.

El problema de la esquizofrenia gubernamental es que en medio y al final de todo estamos la sociedad. No son ganas de fregarlos, sino de que ya no nos frieguen.

Autor de: La infracultura, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas y ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional!

 

Corregir el futuro

10 noviembre 2010

“¿Cuál educación, ciencia y tecnología es la que falta?”

El “Universal” encuestó la manera de rescatar al país y obtuvo una misma respuesta masiva: “educación, ciencia y tecnología”. Los que son lugares comunes y medias verdades que son grandes mentiras. Empezando por la suplantación de significado que han sufrido los tres símbolos lingüísticos. Las tres palabras remiten a cosas dignas, útiles, necesarias y deseables, pero en nuestra realidad, resultan otra cosa. Son pieles de oveja que cubren lobos. Y pieles que tampoco son auténticas sino legitimos peluches. La cubierta también engaña en el sentido que la educación, ciencia y tecnología que pagamos y recibimos no es la adecuada a nuestras necesidades. Las necesarias para nuestra sociedad de acuerdo a nuestro momento, situación y problemas particulares.

Es cierto que para organizar a nuestra sociedad (y cualquiera) es imprescindible artificializar a congéneres y territorio. Compatriotas y espacio físico. Para hacerlos tratables y civilizados. Poco se logra con silvestres en territorio agreste.

Pero la manera tradicional en que nuestros “políticos” estimulan a los lugares comunes, es aventar más dinero a la mafia que usufructúa el membrete. Que luego resultan socios y cómplices suyos, tan inconscientes (o arreglados) que no cuidan el cuento del que viven.

Igual que la iglesia no se ocupó de educar a nadie (pobre) cuando la educación era su responsabilidad. Por lo que 98 % de analfabetas autorizaron a Juárez a retirarle esa responsabilidad.

Igual que antes, las mafias actuales usufructuarias de membretes, ¿socias o cómplices de los políticos?, no hacen nada por desquitar, aunque sea en parte, lo que toman de la sociedad.

En vez de un organismo enfocado a administrar la educación tenemos una enorme burocracia, plagada de parásitos, aviadores, autistas y mitoteros. Controlados por una oligarquía cuya actividad política y electoral, no les deja tiempo para nada que tenga que ver con educar a nadie.

En vez de ciencia y tecnología tenemos internautas que compiten por reconocimiento en redes sociales internacionales, lo que no les permite conocer problemas nuestros. Sino piratear o producir ciencia y tecnología adecuada a necesidades internacionales de moda, que nada tienen que ver con nuestras necesidades prioritarias. (Nosotros los mantenemos para que trabajen para otros).

Así en el estado actual de cosas, todos los recursos que se destinen a estos Frankensteins (monstruos que se vuelven contra su creador) solo cambia el tamaño del despilfarro.

Se requiere recuperar la autenticidad de las estructuras y de los propósitos. Para que se dediquen a lo que su denominación remite y que lo hagan en beneficio de nuestras peculiaridades. En lo que primero de debe determinar clara y objetivamente nuestra situación y hacia donde podemos y debemos movernos, de acuerdo a nuestra idiosincrasia y circunstancias. Para establecer así nuestro mejor camino. Nuestra receta a la medida de nuestras enfermedades y posibilidades. Y después de tener un plan o un diagnóstico, pronóstico y tratamiento, que se pongan a trabajar en llevarlo a cabo monitoreando resultados para corregir las eventuales desviaciones en el rumbo.

Autor de: La infracultura, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas y ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional!

 

El burro hablando de orejas

8 noviembre 2010

“Le gusta fregar pero no que lo frieguen”

El expresidente “Fanfarrón”, se queja que el “actual” le falta al respeto. En una insólita queja para alguien que no puede cerrar la boca y acostumbra regar el tepache. Asume posición de superioridad, de estar más allá del bien y mal y muy por encima de los insuficientes, a los que pretende abrirles los ojos, con una critica que no pasa de dogmas, simplicidades, lugares comunes o simplemente en llevar la contra. Lo que hace en todo micrófono que encuentre a su paso y ante cualquiera que le preste tantita atención.

Y es que la caída o desenmascaramiento de nivel de nuestra política, ha descubierto un “Teatro Fantástico” de personajes caricaturescos de comedia infantil. El pintoresco expresidente representa un papel mezcla de “Fanfarrón” con “Villano Reventón”. Que en vez de reventar globos de chicle, para que se embarre en la cara, pretende reventar las tesis, esfuerzos y proyectos ajenos, más con afanes protagonistas que de aportación. Que si así fuera seguiría otros cauces.

En el antiguo régimen, después de Calles, el que ya tuvo un turno se retiraba a discreto rincón para no interferir ni estorbar al nuevo. Incluso aceptaba las culpas y errores que el que estaba en turno, considerase necesario acreditarle.

Y ahora la escena la dominan improvisados disparatando, sin actores ni papeles de categoría. El escenario se ve “parejo”, porque no hay quien descolle. Todos son anodinos que compiten por parecer más alto y grande con tacones, tocados o peinados y por ver quien llama más la atención con ocurrencias y hasta con bailoteos y cabriolas. Pero ninguno destaca en seriedad ni sobresale en inteligencia, impone respeto o autoridad moral ni mete orden, lo que permite el aquelarre en que como si fuera piñata, todos quieren arrebatar el papel protagónico.

Autor de: La infracultura, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas y ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional!

 

Inconsciencia total

1 noviembre 2010

“Impúdica exhibición de bípedos sin rabo”

El Congreso hace penosos alardes del error de considerar al hombre animal racional y ser humano. Ya que en vez de la concurrencia de personas superadas que de buena fe hacen su mejor esfuerzo para resolver problemas comunitarios, vemos a salvajes perfumados hacer gala de su desdoro. Pavoneos de rusticidad, incapacidad, incompetencia y mala fe. Irracionalidad y salvajismo.

No es lo mismo creer que pensar. El inescrutable e inefable acto de pensar, se distingue en descifrar al mundo real. Mientras que creer no se compromete con nada. Por eso cada quien puede creer lo que quiera. Y por lo mismo nadie puede, o debe, imponer sus creencias a nadie.

El homínido mientras más rustico, más desconoce lo que es pensar, más confunde sus ocurrencias o imágenes ajenas al mundo real que aparecen en su cerebro, con iluminadas revelaciones o nítidas explicaciones, que aunque escapan a la causalidad y demostración, para su nivel de evolución mental y conocimiento del mundo, son la verdad absoluta.

Así los rústicos confunden pensar con una forma de clarividencia. Porque así les parece que lo hacen los que piensan. Y soslayan el no poder demostrar sus creencias y exigen esperar a un desenlace que demuestre que tienen la razón. Lo que nunca sucede, pero tampoco aprenden. Así la oscuridad mental confiere una irracional seguridad en fantasías cuya claridad confunden con lucidez. Mientras que el que piensa solo se atiene a la seguridad de los hechos probados.

Los franceses se arrepintieron de la democracia indiscriminada que como primera consecuencia acarreo su revolución. En la que brutos e ignorantes la confundieron con el derecho de imponer sus creencias a los demás, que tenían la obligación de escucharlos, aguantarlos y hacerles caso. Por lo que así como la ilustración motivó la revolución, ése exceso produjo el positivismo. (Sólo los hechos son sujetos del análisis de la razón).

Es cierto que todos somos iguales en el sentido de ser de la misma especie, pero nos diferencia la artificialización, desarrollo y capacidades adquiridas. “Aunque todos somos del mismo barro, no es lo mismo bacín que jarro”. Y es una torpeza enorme confiar algo a alguien sin la capacidad necesaria. Por mucho que quiera e intente sus limitaciones no le permiten cumplir.

Pero como por acá no ha acontecido ilustración ni positivismo, contemplamos en nuestro congreso espectáculos que son deprimentes en un arrabal. Confusión de inteligencia y dignidad con alardes de sin sentido, mala fe, vulgaridad y bestialidad. “Representantes populares” bañados y vestidos de seda, que no pueden esconder su falta de artificialidad. Ni disimular sus carencias en educación, cultura e inteligencia. Su privación de lo que no es natural y de lo que no han sido contagiados.

Los hace desaprovechar la palestra por hacerse las víctimas, proferir sapos y culebras y bloquear y renegar de todo lo que no forme parte de sus creencias, las que quieren imponer a los demás, so pena de echar a perder el juego. Haciendo apostolado del capricho en la contra sin razón.

Y por el abandono endémico del país, triunfa la expresión de rencor y venganza al captar adeptos entre la enorme cantidad de resentidos y marginados, que campean en nuestra desdichada sociedad, gracias a la estereotipada corrupción conceptual y operativa en educación y distribución de probabilidades lucrativas.

El problema esta peliagudo. Porque no se advierte por ningún lado inteligencia ni buena fe suficiente para revertir la situación. Solo pandillas que con mejor o peor disimulada estrategia, pelean sus intereses de grupo. Sin que nadie se percate que el hombre es el único animal que no se salva solo. Que si se organiza y pone a trabajar al país en conjunto, todos ganamos en proporciones inimaginables. Que las sociedades avanzan en la medida en la que se organizan y retroceden en la que se desorganizan. Pero parte del problema es que los grupos “políticos”, en mayor o menor medida, usufructúan el desorden y desorganización social. En que se satisfagan con los anémicos beneficios que encuentran en el caos.

La situación no es estable ni se vislumbra un límite al salvajismo que podemos alcanzar para que aparezca la razón.

Autor de: La infracultura, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas y ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional!

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