«Por la resurrección de la Ingeniería Civil»

Un objetivo sustancial de la práctica legítima, autónoma e independiente de las auténticas profesiones, que se denominaban «libres»,  es cumplir una función relevante y trascendente en el avance, bienestar y prosperidad de la sociedad.

La falta del contrapeso racional de las profesiones libres en la evolución social, permite que visiones parciales, sesguen la trayectoria social. La lógica económica se centra en eficientar beneficios y la política en tomar y conservar el poder. Ambas al costo que sea. Los que al ser los únicos argumentos que se oyen pliegan las demás variables y potencias de la sociedad, al capricho de intereses inconscientes.

Por lo que una impecable práctica profesional es imprescindible para resolver un cúmulo de problemas sociales y humanos, cuyo agobio crece y propaga incomprendido y descontrolado, debido a que las profesiones al claudicar de su libertad y responsabilidad social, las controlan mercenarios.

El extravío de los méritos y retribuciones que cualquier profesión «libre» implica y le debe a la sociedad, permite que la visión y la práctica se  someta a orientaciones ajenas, estrechas y de corto alcance, desentendidas de toda responsabilidad personal, gremial, social y humana. El olvido de los compromisos y la deuda con los congéneres y la sociedad, degrada a las actividades profesionales al único propósito del lucro. A que no importen la forma y medios con que se maximice el provecho, ni las secuelas y externalidades negativas que se derramen sobre la sociedad, en la que y de la que, viven y se mantienen.

En más de 25 años de estudiar las deformaciones internas y externas de la práctica profesional desbocada y las consecuencias individuales, gremiales, sociales y para el país, encontré que el mayor problema es la visión mutilada, deformada y degradada de la práctica profesional, en mi caso la de Ingeniería Civil.

Imagen distorsionada del mundo social que se aloja en un incoherente espacio conceptual, en el que se crean y cultivan deleznables creencias torcidas que envenenan a las profesiones y perjudican al individuo, al gremio, a la evolución social y a la vida.

Este es un breve testimonio de parte de los descubrimientos y aprendizajes que me han impulsado a escribir seis libros. Así como de intentar motivar al gremio, en lo que me acompañó un grupo de veteranos conscientes, en el Grupo de Asesores y el Comité de Estudios del Colegio de Ingenieros, así como emprender diversas gestiones ante instituciones públicas e intervenir en medios gremiales y públicos.

Experiencias que me han permitido aprender, entender y ampliar mi panorama. Lo que organizo y publico, con la esperanza que en alguna medida sirva para cambiar la consciencia, para recuperar el sentido superior de las profesiones libres, construir las estructuras jurídicas que deben dar certeza a las prácticas profesionales, restringir las desviaciones en la práctica y atacar la corrupción e impunidad que existe en el interior y los contornos profesionales. Para que la práctica legitima de las profesiones libres re encauce la evolución social a la reconciliación del hombre con el hombre y su humanización.

O por lo menos, dejar constancia.